Gil Tamayo defiende el uso hotelero de la Abadía del Sacromonte para ayudar a mantener el complejo: "Ahora es una ruina sin sentido"
El arzobispo de Granada apuesta por compaginar el uso religioso y cultural del espacio con el hotelero "para que sea útil para la sociedad y útil para el conjunto histórico que no se puede mantener por sí: "El arzobispado no va a hacer ningún hotel, ni a dar ningún pelotazo"
El arzobispo de Granada, José María Gil Tamayo, ha defendido este lunes el estudio que pretende introducir un uso residencial singular hotelero en una parte de la Abadía del Sacromonte, que ha calificado como "en ruina", y ha justificado el impulso al proyecto en el hecho de que serviría "para ayudar a mantener el resto del complejo".
En este sentido se ha pronunciado en una entrevista en Onda Cero Granada, recogida por Europa Press, en la que el máximo representante de la Iglesia católica en la capital nazarí ha hecho especial hincapié en que el proyecto se centra en una zona de la Abadía del Sacromonte, que ha definido como "mole" o "ruina", que fue afectada por un grave incendio en el año 2000. Así, ha apostado por compaginar el uso religioso y cultural de la Abadía con el hotelero.
Gil Tamayo ha puesto como ejemplo a este impulso una acción llevada a cabo en Castilla y León, donde el arzobispo fue presidente de la Fundación Edades del Hombre, y donde se cerró un monasterio en ruinas, y, posteriormente, "para poder ponerlo activo, que no para dejar dinero, sino para poder mantenerlo", se hizo un hotel. Y ha señalado que la construcción del hotel respetó tres cuestiones: el culto religioso, la actividad cultural del inmueble e impedir que las ruinas se derribasen definitivamente.
Este caso lo ha trasladado al de la Abadía del Sacromonte en Granada. "En el Sacromonte hay una 'mole' que no tienen ningún sentido histórico ni artístico ni nada, que se quemó, que está ahí, y yo no voy a dejar una ruina, ni voy a dejar ahí eso que peligra, sino que voy a ponerlo a disposición para que pueda ayudar al mantenimiento del resto del complejo, que cuesta dinero mantenerlo ciertamente", ha dicho el arzobispo, y ha afirmado que apuesta por el mantenimiento de puestos de trabajo y "en beneficio de la sociedad".
El prelado de la Iglesia ha insistido en que el Arzobispado "no va a hacer ningún hotel, ni a dar ningún pelotazo", sino un estudio "por si hay algún grupo interesado para ofrecerle la posibilidad de hacer un hotel con unos beneficios pactados para que se pueda mantener el resto del conjunto al servicio de los granadinos y se pueda mantener el culto y también el espacio cultural que es la Abadía del Sacromonte".
Además, y ante las críticas vertidas por partidos políticos y asociaciones, Gil Tamayo ha dicho que todo lo expuesto se desarrollaría "respetando el espacio ecológico y respetando el espacio ambiental".
Yo no quiero vivir de subvención, yo quiero hacer, producir lo que tengo en servicio de la sociedad
"Lo que pasa es que hay gente que lo que quiere es simplemente pues impedir porque vive o quiere vivir de subvenciones. Mire usted, yo no quiero vivir de subvención, yo quiero hacer, producir lo que tengo en servicio de la sociedad", ha concluido el arzobispo de Granada, a la vez que ha insistido en que pretende poner a disposición "una ruina", y hacerlo "para que sea útil para la sociedad y útil para el conjunto histórico que no se puede mantener por sí".
