La Iglesia de Madrid con los Mayores: Un tríptico para "ponerlos en valor y reconocer su valía"

El Salón de Actos del Arzobispado de Madrid acogió este 27 de abril de 2026 un evento para mostrar el empeño de la Iglesia local en generar una estructura diocesana que permita la atención integral a los mayores

La Iglesia de Madrid con los mayores
La Iglesia de Madrid con los mayores | 5
Luis Miguel Modino / Fotos: Santiago Tedeschi
27 abr 2026 - 20:16

(Archimadrid).- Visibilizar la acción pastoral de la Iglesia de Madrid con las personas mayores ha sido el objetivo de la presentación del tríptico: «La Iglesia de Madrid con los Mayores». El Salón de Actos del Arzobispado de Madrid acogió este 27 de abril de 2026 un evento para mostrar el empeño de la Iglesia local en generar una estructura diocesana que permita la atención integral a los mayores. Se da así un paso más en la implementación del Plan Pastoral con las Personas Mayores presentado el año pasado.

Cuidadores y cuidados

Un encuentro que se inició con la oración de la Jornada Mundial del Enfermo, que nos muestra la imagen del Buen Samaritano, pidiendo «entrañas de misericordia para que no demos rodeos ante los que sufren». Se trata de, siguiendo la imagen del Buen Pastor, «sentirnos cuidadores y al mismo tiempo cuidados», como reflexionaba el obispo auxiliar de Madrid, monseñor Vicente Martín.

El obispo recordó la carta pastoral del episcopado español: «La ancianidad, riqueza de frutos y bendiciones» y la creación de la Mesa Diocesana del Mayor, con una representación de CáritasPastoral de la SaludCONFERVida Ascendente y la Delegación de Familia y Vida. Se busca con ella desarrollar el Plan Pastoral de las personas mayores de nuestra Iglesia de Madrid, recordó monseñor Vicente.

La delegación tiene el espíritu transversal que debe estar presente en toda la pastoral de la Iglesia, recalcó el obispo auxiliar. Se busca el protagonismo de las personas mayores mediante un Plan Pastoral con nueve orientaciones para ir desarrollando la transversalidad y la unidad. Las personas mayores son llamadas a ser centro y sujetos de la acción pastoral, y al mismo tiempo, reciben la acción de la Iglesia.

Responsabilidad de los mayores en la Iglesia de Madrid

Algo que refleja la realidad de la Iglesia de Madrid, con muchas personas mayores que siguen ocupando responsabilidades en las comunidades, en las parroquias, en los movimientos. El obispo insistía en que «como Iglesia de Madrid queremos poner en valor a las personas mayores y reconocer su valía», evitando que las personas mayores se conviertan en parte de la cultura del descarte, que decía el papa Francisco.

Una Pastoral del Mayor que busca sensibilizar sobre la realidad del mayor en nuestros barrios, divulgando lo que se hace. Un medio para ello es el tríptico elaborado, fruto de un trabajo participado, compartido, coordinado. Un trabajo en comunión que va más allá de la eficacia.

El objetivo es comprender las claves que forman parte de la vida de los mayores, protagonistas en la sociedad y en la misión de la Iglesia. Entender que «la ancianidad no es un tiempo inútil en el que los mayores se hacen a un lado, abandonan los remos de la barca, sino que es una estación para seguir dando frutos», afirmó monseñor Vicente. «Los mayores ayudan a descubrir que todos somos vulnerables, que ese afán de individualismo y de creernos autosuficiente se desvanece con el paso de los años. Las personas mayores son pieza clave en la cohesión social, de la vivencia, de la pertenencia a la comunidad y a la apertura a la novedad, expertos en permitir que la vida avance sin perder la raíz», destacó.

Se quiere desde la delegación hacer frente y dar respuesta a la soledad no deseada, un problema muy presente en Madrid. Para ello, se insiste en la relación entre las diversas generaciones, que mayores y jóvenes se encuentren para compartir vida, con espacios de acogida y escucha, potenciando la amistad entre ancianos y jóvenes, pues «para el mayor, la presencia del joven le da esperanza y le hace descubrir que lo que ha vivido».

Buenas prácticas

En la diócesis de Madrid se realizan buenas prácticas con los mayores, desde el deseo de acompañar, de escuchar la realidad, crear comunidad y mostrar una Iglesia que camina junto a los mayores. Algunas de ellas han sido dadas a conocer: el «Proyecto Tenéritas», la Semana del Mayor en la Vicaría IV y el teléfono de escucha a la soledad no deseada.

Buscando implantar «la revolución de la ternura», de la que hablaba el papa Francisco, el «Proyecto Teneritas», como compartía Ignacio López- Vivié, busca desde las parroquias, en este caso San Miguel Arcangel de Carabanchel, «el reconocimiento de los valores de las personas mayores, lo que pueden aportar también a las nuevas generaciones y también atender a sus necesidades». Se quiere reconocer el valor de la ancianidad, su integración y protagonismo en las parroquias, así como promover la cultura del encuentro y del cuidado y la relación intergeneracional. Se consigue con ello un cambio de mentalidad en la comunidad parroquial.

El teléfono de la escucha, como hacía ver Mar Crespo, nació durante la pandemia del Covid-19. Ante la preocupación con muchas personas solas, aisladas, incomunicadas, con sentimiento de abandono, se buscó un medio para comunicarse con estas personas. Un servicio que se ha mantenido y fue germen de la Pastoral con Personas Mayores. La realidad de Madrid muestra que hay muchas personas que están solas, que no se acercan a las comunidades parroquiales y que están aisladas. Este servicio permite que las personas tengan a alguien que saben que los va a escuchar. Se crean relaciones entre estas personas y los voluntarios, se detectan situaciones que de otro modo no serían conocidas y hay personas que se incorporan a las comunidades parroquiales.

La Semana del Mayor en la Vicaría IV ha surgido como oportunidad para, desde un tiempo concreto e intenso, promover espacios de encuentro entre los mayores. Como contó Pablo Alcolea se organizan actividades lúdicas, que cada vez cuentan con una participación mayor, con las que ayudar a quienes viven situaciones de soledad. Una tarea que también se lleva a cabo con los sacerdotes mayores. Se quiere que esto sea llevado a los arciprestazgos y a las parroquias, implicar a los jóvenes para asumir este voluntariado.

Una lluvia constante que va calando

El tríptico, según el delegado episcopal para las Personas Mayores, Carlos Rivas, delegado de Pastoral con las Personas Mayores, ayuda a que el plan pastoral empiece a andar. Son nueve orientaciones con acciones significativas que permitan desarrollar la Pastoral con las Personas Mayores. Se pretende ser «una lluvia constante, que va calando poco a poco», resaltó el delegado. Más allá de un asistencialismo, se pretende «poner en valor a las personas mayores, reconocer su protagonismo y permitirles nuevos cauces de encuentro y de misión en nuestra Iglesia».

En ese sentido, enfatizó que «los ancianos son, por derecho propio, testigos de la historia, protagonistas del hoy y agentes del mañana». Igualmente, la acogida de esta pastoral y el deseo de construir juntos, siendo el tríptico ejemplo de esto. Un tríptico cuyo contenido ha sido dado a conocer por Carlos Rivas, así como el sentido que encierra, destacando que «la Iglesia es un lugar de encuentro, donde cada uno es llamado a implicarse. Una delegación que está en las parroquias, en el territorio, en busca de una pastoral con los mayores variada y diversa, no solo asistencialista. Se quiere así difundir el buen trato a los mayores en la sociedad.

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