Las diócesis de Ávila y Getafe ponen las parroquias a disposición de los damnificados por los incendios
Varios sacerdotes se han desplazado a los puntos habilitados para acoger a los evacuados con el fin de ofrecer acompañamiento humano y espiritual. "Uno se siente impotente, pero hay que confiar en Dios. Rezamos y estamos pendientes de todo lo que suceda"
Los obispos de Ávila y del sur de Madrid siguen con "preocupación" la evolución de los incendios que arrasan numerosos municipios de ambas comunidades y han puesto a disposición sus medios materiales y humanos para ayudar a los damnificados.
Ante esta emergencia, sacerdotes y parroquias de la diócesis de Getafe --que abarca toda la zona sur de Madrid, incluyendo Aldea del Fresno, Navas del Rey, Chapinería, Colmenar del Arroyo, Pelayos de la Presa, Villa del Prado o San Martín de Valdeiglesias-- se han hecho presentes junto a las comunidades afectadas, acompañando a quienes han tenido que abandonar sus hogares y poniéndose al servicio de las personas que más lo necesitan, según informa la diócesis en un comunicado.
El obispo de la diócesis, Ginés García Beltrán, ha declarado seguir con preocupación el incendio y ha agradecido a los servicios de emergencias el trabajo incansable que están realizando para acabar con el fuego y cuidar a la población.
Por su parte, el obispo auxiliar de Getafe, José María Avendaño Perea, está en contacto con los arciprestes de las zonas afectadas para conocer la evolución y situación. Asimismo, ha contactado con los sacerdotes que atienden las comunidades de Villa del Prado, San Martín de Valdeiglesias, Navas del Rey y Pelayos de la Presa, los territorios más perjudicados, para interesarse por la situación de los vecinos y ponerse a disposición y de todas las personas que pudieran necesitar ayuda.
El mapa de los incendios activos
El vicario general de la diócesis, Javier Mairata, y el vicario de la Caridad, Aurelio Carrasquilla, han seguido igualmente desde el primer momento la evolución de los incendios, mostrando su preocupación por el avance de las llamas, el elevado número de vecinos desalojados y los hogares afectados. Permanecen también en contacto con los sacerdotes de las localidades afectadas, así como de otras zonas limítrofes, según explica la diócesis.
También recoge el testimonio del arcipreste de San Martín de Valdeiglesias y párroco de Navas del Rey, Juan Antonio Rodríguez Beltrán, quien explica que sacerdotes y parroquias se han puesto a disposición de todos los damnificados, ofreciendo incluso sus propios hogares "para lo que hiciera falta, desde una ducha hasta una cama", con el objetivo de ayudar a quienes han perdido viviendas, lugares de trabajo, vehículos o bienes personales.
Además, según informa la diócesis, varios sacerdotes se han desplazado a los puntos habilitados para acoger a los evacuados con el fin de ofrecer acompañamiento humano y espiritual.
Por ejemplo, en Villa del Prado, el párroco de Santiago Apóstol, Víctor Marmolejo, se ha trasladado al polideportivo municipal para acompañar a los más de 300 vecinos acogidos. "Estoy acompañando a las personas, gestionando la situación y ayudando en todo lo que se pueda", explica el sacerdote, que señala que se han vivido "algunos momentos dramáticos".
En San Martín de Valdeiglesias, el párroco Juan Manuel Vivar también ha puesto las instalaciones parroquiales y los recursos de Cáritas a disposición del Ayuntamiento y de los vecinos, antes de su evacuación total.
Además, está coordinando la colaboración del Consejo Pastoral y de los distintos grupos parroquiales para responder a las necesidades que puedan surgir. "Uno se siente impotente, pero hay que confiar en Dios. Rezamos y estamos pendientes de todo lo que suceda", afirma.
En Aldea del Fresno, otro de los municipios evacuados, los sacerdotes de la parroquia San Pedro Apóstol también han tenido que abandonar temporalmente la localidad junto al resto de vecinos, siendo trasladados a Villamanta y otros puntos de acogida como Navalcarnero.
En Rozas de Puerto Real, aunque las llamas no han alcanzado el municipio, el párroco Eliert Jerez, rector del Seminario Menor, explica la inquietud existente, debida especialmente a la presencia de unas jóvenes que participan de un campamento. "La gente está sufriendo al ver la situación. Nos duele ver a los ancianos de las residencias desalojados y en los polideportivos. Necesitamos que el fuego se detenga, que todos los operativos estén bien y que no haya pérdidas de vidas", subraya.
También municipios como Cenicientos y Cadalso de los Vidrios permanecen atentos a la evolución de los incendios. El párroco de esta última, Cristian González, manifiesta su intranquilidad ya que la localidad se encuentra rodeada por varios frentes activos. "El pueblo está perimetrado, pero estamos rodeados. Se están uniendo los fuegos que nos rodean", advierte.
Ante esta situación, el Ayuntamiento ha preparado espacios de acogida y la parroquia ha puesto a disposición un pequeño albergue vinculado al Camino de Santiago para colaborar si fuera necesario.
Otras localidades, alejadas de los focos del incendio, como Arroyomolinos, Villanueva de la Cañada, Brunete, Móstoles, Villaviciosa de Odón, Alcorcón o Leganés se están preparando para alojar a los evacuados. En esta última localidad los párrocos ya se han puesto en contacto para colaborar en todo lo que sea posible y necesario.
Asimismo, Cáritas diocesana de Getafe también se ha ofrecido a ayudar en todo lo que sea necesario y ha puesto en marcha la campaña 'Ayuda para los pueblos afectados por el incendio al suroeste de la Comunidad de Madrid' para recoger donativos.
Por su parte, el obispo de Ávila, Jesús Rico García, ha mostrado su "consternación" y "honda preocupación" por el grave incendio forestal que, desde su origen en Burgohondo, se ha extendido a numerosas localidades de la provincia y ha entrado ya en la Reserva Natural del Valle de Iruelas, uno de los espacios naturales más valiosos de esta tierra.
Asimismo, ha expresado su "cercanía" a todos los vecinos evacuados y afectados de la zona del embalse del Burguillo, El Tiemblo y otras localidades cercanas, así como "a los equipos de extinción, fuerzas de seguridad y servicios de emergencia que trabajan sin descanso para contener las llamas y proteger vidas y hogares".
El obispo de Ávila pone a disposición de quienes lo necesiten los "medios materiales y humanos" de la Iglesia, "a través de las parroquias de la zona y de sus sacerdotes, para acompañar y ayudar en todo lo posible a las familias afectadas".
Además, pone "bajo el manto de la Virgen la protección de todos" y eleva su oración "por la protección de todos los vecinos, por la seguridad de quienes combaten el fuego y por que esta situación se resuelva cuanto antes, animando a toda la diócesis a mantenerse unida en estos momentos difíciles".
