El Obispado de Mallorca pone espacios a disposición de los desalojados de la antigua prisión pero estudiando caso por caso
Después de que el pasado sábado tuviera lugar una reunión entre el obispo de Mallorca y representantes de diversas instituciones públicas con el objetivo de abordar posibles vías de colaboración
El Obispado de Mallorca ha puesto a disposición distintos espacios y recursos para la acogida temporal de las personas desalojadas de la antigua prisión de Palma, aunque junto a otras entidades e instituciones implicadas se ha reclamado que se haga estudiando caso por caso.
Lo ha explicado este lunes en un comunicado la institución eclesiástica después de que el pasado sábado tuviera lugar una reunión entre el obispo de Mallorca, Sebastià Taltavull, y representantes de diversas instituciones públicas con el objetivo de abordar posibles vías de colaboración para el realojo de las personas que actualmente residen en el edificio de la antigua prisión de Palma.
Durante la reunión, el obispado de Mallorca manifestó su disposición a colaborar con las administraciones públicas ante la situación de las personas que deberán abandonar el edificio de la antigua prisión.
En este sentido, se pusieron sobre la mesa distintos espacios y recursos que podrían contribuir al alojamiento temporal de algunas de estas personas.
Sin embargo, el compromiso asumido por todas las partes es estudiar cada situación de manera individualizada, con el fin de ofrecer respuestas adecuadas a las necesidades concretas de cada persona y coordinar la actuación entre las instituciones públicas y las entidades sociales.
Asimismo, se subrayó la necesidad de analizar posibles medidas que permitan dar respuesta a corto plazo a las situaciones más urgentes. El obispo de Mallorca subrayó la importancia de afrontar esta situación desde el respeto a la dignidad de todas las personas afectadas.
Durante el encuentro también se puso en valor la labor que desde hace años realizan las entidades sociales de la Iglesia en Mallorca en la atención y acompañamiento de personas en situación de vulnerabilidad.
En este contexto, se planteó la conveniencia de establecer un espacio de coordinación o comisión permanente de trabajo en el ámbito social entre las administraciones públicas y las entidades de la Diócesis, con el fin de facilitar la colaboración institucional y articular respuestas conjuntas.
A la reunión acudieron los regidores del Ayuntamiento de Palma Javier Bonet y Lourdes Roca; el conseller de Bienestar Social del Consell de Mallorca, Guillermo Sánchez; y la directora general de Bienestar Social del Govern, Marina Fiscaletti.
Por parte del Obispado acompañaron al prelado los responsables del Área Caritativa y Social, encabezados por la delegada, Catalina Mir, así como representantes de distintas entidades de la Iglesia que desarrollan su labor en el ámbito social como Cáritas Mallorca, La Sapiència, Sojorn, la Delegación de Migraciones y Justicia y Paz. También estuvo presente el ecónomo, Miquel Noguera.
