Omella condena "el escenario de violencia gratuita, saqueos y destrozos" en Barcelona
"No nos dejemos arrastrar por la espiral de violencia y de confrontación que no lleva a ninguna solución", reclama el cardenal de Barcelona tras una noche de violencia en la Ciudad Condal, con saqueos en una quincena de comercios, barricadas, quema de mobiliario urbano y enfrentamientos con la Policía, que detuvo a un centenar de personas, al menos una cuarta parte de ellas menores
"Nuestra querida ciudad de Barcelona ha sido escenario de violencia gratuita, saqueos y destrozos. Estas escenas de disturbios nos sumen en el asombro y el dolor, y nos plantean muchos interrogantes sobre las causas que están en el origen de estos brotes de violencia". Así arranca el mensaje lanzado por el cardenal de Barcelona, Juan José Omella, ante los disturbios vividos anoche en la Ciudad Condal, cuando una concentración de jóvenes, convocada por redes sociales, derivó en saqueos en una quincena de comercios, barricadas, quema de mobiliario urbano y enfrentamientos con la Policía, que detuvo a 128 personas, al menos una cuarta parte de ellas menores. 15 policías fueron heridos.
En un comunicado, al que ha tenido acceso RD, el cardenal de Barcelona hace "un llamamiento a todos los ciudadanos, a todas las personas de buena voluntad, para que no nos dejemos arrastrar por la espiral de violencia y de confrontación que no lleva a ninguna solución, sino que conduce a agravar más los problemas".
"Hacemos también un llamado a cuidar el lenguaje", sostiene Omella, quien pide decir "no a una comunicación que nos polariza y que puede alimentar la violencia", con "mensajes que nos presentan a unos y otros como enemigos irreconciliables".
"Es mucho más lo que nos une que lo poco que nos separa", subraya el purpurado, quien anima a la sociedad barcelonesa a presentar "los retos comunes que vive nuestra sociedad para abordarlos unidos y con eficacia".
Trabajemos todos juntos para que los más vulnerables, los más pequeños, los más pobres y necesitados encuentren en nosotros la solidaridad y ayuda necesarias para poder vivir dignamente
"Los seres humanos, todos los ciudadanos, tenemos derecho a vivir en paz y eso solo se con sigue con el respeto al otro y a las reglas de convivencia", recalca Omella, quien insiste en que "trabajemos todos juntos para que los más vulnerables, los más pequeños, los más pobres y necesitados encuentren en nosotros la solidaridad y ayuda necesarias para poder vivir dignamente".
"Necesitamos respetar nuestro entorno, nuestra casa común. Todos estamos llamados, trabajando juntos y sin confrontación, a hacer lo posible para que nadie quede excluido y pueda vivir dignamente y en sosiego, avanzando hacia un futuro que abra perspectivas de esperanza y de paz", finaliza el comunicado del cardenal de Barcelona, quien vuelve a invitar a que "oremos para que la paz se establezca en nuestra ciudad, en nuestros hogares y en nuestros corazones".