"Navegantes de la fe" de Emilio Pinto Reflexiones de un maestro buscador de tesoros

Nunca hasta hoy había sucedido que tener un libro como "Navegantes de la fe" (Emilio Pinto) podía adquirir tantos significados. Primero: Casi todo el que ha conseguido un ejemplar se hace una foto con él y dicha foto se publica en el Facebook del autor (emiliopinto520) además cada uno busca quien será el que merece tenerlo.

Hacerse una foto con un libro, por cariño al libro y respeto al autor tiene muchas más lecturas pero en esta ocasión se las dejamos al lector que las pueda hacer. Fotos desde Miami, Argentina, Sevilla, Madrid, Salamanca, Valencia, Santander, Roma y muchos sitios más. Buscar alguien merecedor del libro es todo un camino también único. Son como padrinos, recuerdas a un profesor, a un compañero, a un sacerdote y le explicas la manera de conseguirlo. No está en librerías, en ninguna, ni en bibliotecas, en ninguna...

Segundo: Está confirmado que el autor ha mandado a su santidad el Papa Francisco un ejemplar, con lo que el autor demuestra una vez más que no tiene nada que ocultar. Y se lo ha ofrecido a los periodistas que queramos hablar de él.

Tercero: Quienes lo leen hablan maravillas y dejan mensajes muy, muy profundos, desde los comentarios en estás páginas de religión digital hasta en el Facebook del propio autor. El libro cuenta ya incluso con alguna conversión o al menos acercamiento. Y los maestros, que fue para quienes fue diseñado el libro lo encuentran como una de las herramientas más valiosas en su vida profesional. Sobre el futuro de la educación de la que habla el libro, algunos dicen, que deberían de entrevistarle en "salvados".

Cuarto: El autor ya ha tenido ofertas de Latinoamérica para comprarle el libro y fiel a su principio las ha desestimado: "hice 1000 para mis alumnos y no dejaré que ni uno más se publique" Libro difícil de conseguir. Pero que nosotros te diremos como.

Quinto. Cada libro lleva una dedicatoria pensada para cada persona. Mil libros, mil dedicatorias. Sin duda alguna eso también le va dando otro valor , que dentro de un tiempo, si el autor sigue con su trayectoria, será incalculable.

Sexto: No es un libro pesado de leer, lleva cientos de anécdotas, cuentos e historias que lo hacen difícil de olvidar. ¿Qué quiere decir el brindis para los cristianos? ¿Por qué en el lago Inle se rema sin las manos? ¿Por qué Estambul no se llama Constantinopla?

Séptimo: Para los maestros es un esquema perfecto: ¿Cómo preparar las clases? ¿Cómo debe ser la primera clase? ¿En qué nivel están nuestros alumnos en el aprendizaje? ¿Son bulímicos? ¿Cómo seguir cuando me quemo (síndrome del burn out) ¿Cómo llevar la fe a los chicos de hoy? Ese cuaderno es la enseñanza de muchas vidas juntas, de los maestros con magia que llama el autor y que ha ido buscando por muchos lugares.

Octavo: Cierto es que no pudo dar su conferencia, no por ser un hombre sin fe, sino, ¿Algún día sabremos la verdadera razón? Ahora cuando le llaman para dar alguna conferencia primero pregunta si le va a molestar a alguien su presencia, si cree que si, prefiere pasar página o pasar a otro país donde le inviten. Pero su libro lo dice todo de él y no tiene tacha. En you tube existe alguna conferencia suya que vale la pena ver.

Y dicho esto si quieres conseguir el libro debes de escribirle a su correo electrónico epintorodriguez@yahoo.es y pedírselo o directamente por Facebook. De los que por ahora lleva entregados, de su estadística personal, quienes más lo piden son: cristianos muy comprometidos, religiosos-as y no creyentes o con muchas dudas. Es lo que tiene conocer al lector de primera mano, sabes hasta quienes son los que le leen.

¿Llegará un día en que podamos escucharle? Por ahora, que sus letras acampen por los corazones de buena voluntad, que quieran conceder una oportunidad a un profesor que quería navegar junto a sus alumnos por los mares de la fe en el año de la fe.

Y recojo un fragmento de uno de los textos recibidos en su facebook, aunque invito a todos a leer los llegados a nuestra revista en los distintos artículos que le hemos dedicado:

"Gracias por su libro, yo no creía, como tantos pienso que cuando se acaba la vida, la vida se ha acabado y que eso era la fe, esperar que hubiera algo al otro lado. Y como yo no creo que haya nada, yo no tengo fe. Su libro me ha enseñado que la fe es otra cosa, perdone si me equivoco, pero lo que he entendido es que la fe poco tiene que ver con el otro lado y si mucho con este, con los que van sin mirar su rumbo, con los que vamos solos, con los tristes, con los que no llevamos brújulas... Su libro me ha dicho que enseñe lo que sé, que pregunte sin miedo, que no le tenga pánico al dialogo o a equivocarme en mis afirmaciones, que la palabra cura..."

No se olviden de ver sus fotos, se sorprenderán.

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