"No vamos a permitir que nadie arrebate sus sueños a un solo niño"
Fundación Notecalles y Guardia Civil celebran unas jornadas sobre escuela segura y la presentación del canal de denuncia, coordinado por ambas instituciones, que a lo largo de estos años han ayudado a una infancia más segura para más de cien mil niños en nuestro país
"Educar también es cuidar lo invisible". Esta frase es uno de los objetivos de la Fundación Notecalles, que esta mañana ha celebrado junto al EMUME Central de la Guardia Civil las jornadas 'Infancia Segura', una cita imprescindible para continuar trabajando en la protección de los menores. "Que un niño pueda dejar de tener miedo, que pueda aparecer una sonrisa donde antes había sufrimiento".
Es la pedagogía del bienestar, del cuidado, de la protección de más de cien mil niños, a través de la Fundación, con el inestimable apoyo de la Guardia Civil que hoy, tras casi una semana de dolor y trabajo con las víctimas de la tragedia de Urda, ha patrocinado estas jornadas, en las que se ha presentado un canal de denuncia contra los abusos que, desgraciadamente, niños y niñas siguen sufriendo hoy.
"Estamos volviendo a la normalidad tras el trágico accidente", señaló el coronel Carlos Ramón Hermosa, responsable de la Jefatura de Policía Judicial, quien quiso arrancar dando un abrazo a víctimas y familiares. Varios compañeros de los presentes debían estar en el acto de hoy, y la tragedia de Urda lo ha impedido. "No podemos olvidarnos de las víctimas y sus familias", subrayó, defendiendo la "labor silenciosa y vocacional" de la Guardia Civil en su compromiso con la infancia y su protección.
"Nuestros agentes son aliados de los formadores, y entramos en el aula para escuchar, dialogar y orientar, hablamos a los jóvenes de los riesgos con los que se enfrentan cada día", apuntó Hermosa. "Identificar los riesgos, protegerse y pedir ayuda" son las claves para la protección de la Infancia. "Queremos ser un refugio y una mano tendida de confianza a la que poder acceder sin miedo", añadió, agradeciendo la colaboración de los docentes y centros.
Arturo Cavanna, presidente de la Fundación Notecalles, pidió "que nuestro primer pensamiento sea para las personas que sufren, para los que lo han perdido todo", para reivindicar "el regalo de estar vivos". "Cuando llega una tragedia de esta magnitud, como la de Urda, aparecen pesonas que dan lo mejor del ser humano. Acompañando a las familias, buscando restos, estando en los lugares donde nadie quiere estar. Entre ellos, los miembros de la Guardia Civil, que han estado trabajando allí estos días", señaló, pidiendo un aplauso para el Cuerpo.
Esos, también, son los objetivos de la Fundación Notecalles, surgida de una experiencia personal de Cavanna, que le llevó a la lucha por la protección de la infancia: "Tenemos que conseguir que la protección forme parte de la vida cotidiana de nuestros niños y sus espacios de convivencia". Hoy, más de 80 colegios forman parte de la iniciativa. Miles de niños y niñas que, hoy, están más protegidos. "La infancia se defiende sumando esfuerzos, y eso nos permite alcanzar a más de cien mil niños y niñas, a través de las comunidades educativas con las que estamos trabajando", recalcó. "Pero cada niño es una razón, no es una cifra, no vamos a permitir que nadie arrebate sus sueños a un solo niño. Esto no ha hecho más que empezar".
Tras la inauguración, una serie de mesas redondas, que se basaron en la escuela como entorno de protección, la responsabilidad compartida de Educación y Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, y las tres patas del proyecto: escuchar, actuar y proteger. Muchos de los presentes, que han colaborado con la Fundación Notecalles, destacaron la capacidad de incidir en las causas que comprometen la seguridad de la infancia. "Ninguna institución estamos ajenas a que suceda algún episodio de violencia en nuestro interios, pero sí debemos tener la responsabilidad de actuar para que no vuelva a suceder, y para proteger a todos".
