Un proyecto liderado por Universidad Loyola analiza las redes que se forman en el aula para mejorar la detección temprana del acoso escolar
(Universidad Loyola).- ¿Cómo detectar una posible situación de acoso escolar cuando ocurre fuera de la mirada del profesorado o quienes la sufren no la comunican? El proyecto “Prediciendo el acoso en los centros escolares” (PBIS), liderado por el investigador de Universidad Loyola Pablo Brañas Garza, aborda este problema mediante el análisis de las redes de relaciones que se forman dentro de las aulas. Su objetivo es ofrecer al profesorado y a los equipos de orientación información que ayude a identificar posibles situaciones de riesgo, detectar dinámicas relacionales conflictivas y actuar de manera preventiva.
El proyecto está financiado por la Agencia Estatal de Investigación en la convocatoria de Proyectos Pruebas de Concepto 2025 y busca transferir a la práctica educativa resultados de investigaciones anteriores sobre la detección del acoso y el clima del aula mediante redes sociales escolares. Su objetivo es alcanzar 100 centros y alrededor de 25.000 estudiantes a través de una plataforma que facilite tanto la recogida de información como la devolución de resultados a los propios centros.
Este trabajo ha dado ahora un nuevo paso con la firma de un acuerdo de colaboración entre Universidad Loyola y Salesianas España para implantar y evaluar la herramienta en una red de 40 centros educativos. El acuerdo se formalizó en Madrid, en el marco del encuentro del Equipo de Orientación de Salesianas celebrado los días 8 y 9 de septiembre. Por parte de Universidad Loyola fue firmado por la vicerrectora de Investigación, Mercedes Torres, y por Salesianas España, por Emilia Rosado Morales, coordinadora de Escuelas de la Inspectoría María Auxiliadora. Salesianas enmarca esta colaboración en su apuesta por la prevención, la convivencia positiva y una cultura del cuidado en sus centros.
Las relaciones del aula aportan información que no siempre resulta visible
Una de las dificultades para prevenir el acoso escolar es que buena parte de las relaciones entre iguales se producen fuera del campo de observación directa del profesorado. Para acceder a esa información, el proyecto utiliza modelos de redes sociales de aula y un cuestionario online de unos diez minutos, similar a un sociograma, que permite analizar relaciones positivas y negativas dentro del grupo.
“Sabemos que la red de amigos protege frente a la red de enemigos, y el análisis de redes nos permite observar y modelizar esa relación. Cuando preguntamos al alumnado quién sufre bullying, contamos con la información de toda la clase: esas 25 miradas nos dicen mucho más que una opinión aislada», explica Pablo Brañas.
Esta perspectiva aparece también en un trabajo reciente del investigador, “A Theory of Bullying Under-reporting”, difundido en SSRN recientemente. La investigación aborda precisamente el problema de la infradeclaración del acoso escolar y la información que puede aportar el entorno para detectar situaciones que no afloran cuando se depende únicamente de la declaración de quien las sufre.
Los datos recogidos en investigaciones previas del proyecto ilustran esta diferencia: un 12,75 % del alumnado fue identificado como víctima por sus compañeros, frente al 2,85 % que lo reconoció personalmente. El objetivo no es sustituir el criterio profesional, sino ofrecer nuevas señales que puedan ayudar a detectar riesgos que de otro modo podrían pasar inadvertidos.
La herramienta tampoco determina automáticamente que exista una situación de acoso. Los centros reciben informes confidenciales sobre el clima relacional del aula y posibles situaciones individuales de riesgo, que deben ser interpretados y validados por el profesorado y los equipos de orientación. Los datos están anonimizados para el equipo investigador y los resultados individuales se presentan en términos de riesgo probabilístico, evitando etiquetar al alumnado. Su planteamiento es preventivo y no sancionador.
Una red de 40 centros para evaluar la herramienta
La incorporación de Salesianas España permitirá probar el funcionamiento del sistema en contextos educativos diversos y, al mismo tiempo, conocer la valoración de quienes deberán utilizar esta información en la práctica.
“Contar con una red de 40 centros nos aporta heterogeneidad. Además, los propios centros se han comprometido a evaluar la herramienta”, señala Brañas.
Esta evaluación resulta especialmente relevante en un proyecto de transferencia: además de comprobar el funcionamiento de los modelos, permitirá valorar su utilidad para profesorado y equipos de orientación en condiciones reales. El equipo trabaja asimismo para alcanzar acuerdos con otras redes de centros escolares españoles, con el objetivo de ampliar progresivamente su implantación y evaluación.
De la investigación sobre adolescentes a su aplicación práctica
Este proyecto se sitúa en una trayectoria más amplia de investigación sobre las relaciones sociales durante la adolescencia vinculada a TeensLab, un consorcio integrado por la Universidad Loyola, University of Southern California, la Universidad Carlos III de Madrid, la Universidad de Granada y la Universidad del País Vasco, y coordinado por el Instituto de Desarrollo-Fundación ETEA y el grupo de investigación Loyola Behavioral Lab.
Los equipos de TeensLab han estudiado el comportamiento y las relaciones de más de 5.000 adolescentes, incluyendo amistades, conflictos, integración social y bullying. Los resultados presentados en 2023 mostraron la importancia de las redes de amigos y enemigos dentro del aula para comprender estas situaciones. El consorcio planteó entonces como siguiente fase ampliar las muestras y desarrollar herramientas capaces de devolver información útil a profesorado, tutorías y equipos de orientación. El nuevo proyecto avanza precisamente en esa dimensión de transferencia y aplicación práctica.
Una trayectoria internacional en economía del comportamiento
Pablo Brañas Garza es catedrático de Universidad Loyola y desarrolla su investigación en economía experimental y del comportamiento, cooperación humana, toma de decisiones y dinámicas sociales, con una trayectoria destacada también en el análisis de redes sociales. En 2026, la Royal Economic Society le concedió la distinción de Fellow (FREcon.) por sus contribuciones a la disciplina. Brañas dirige la actividad investigadora de Loyola Behavioral Lab y es editor jefe del Journal of Behavioral and Experimental Economics.
Referencia bibliográfica:
Brañas-Garza, P. «A Theory of Bullying Under-reporting». SSRN, 28 de agosto de 2026. DOI: 10.2139/ssrn.7382340.
Sobre Universidad Loyola
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