Rodrigo Hidalgo, op: "Estamos en la vanguardia de los estudios de teología on line"
Rodrigo Hidalgo OP es el director de la Escuela de Teología en Internet de los Dominicos de la Provincia de Hispania, profesor, director del Colegio Mayor Universitario Cardenal Xavierre y forma parte de la comisión internacional de la IA y la tecnología en la predicación
Rodrigo Hidalgo OP es el director de la Escuela de Teología en Internet de los Dominicos de la Provincia de Hispania, profesor, director del Colegio Mayor Universitario Cardenal Xavierre y junto a ocho otros religiosos del mundo, pertenecientes a la Orden de Predicadores, forma parte de la comisión internacional de la IA y la tecnología en la predicación.
Pregunta. Después de estos años de recorrido, ¿podemos decir que la Escuela de Teología en Internet (ETI) es ya un proyecto consolidado? ¿Qué datos o experiencias lo ponen de manifiesto?
Respuesta. No me gusta hablar de procesos “consolidados” cuando tienes tantas variables que no controlas y que de un curso a otro te pueden cambiar casi todo, prefiero, en todo caso, decir, que la ETI está caminando con “pies sólidos en la buena dirección”. Sí que puedo decir que desde el 2020, que es cuando asumo la dirección con la misión de fusionar ambas escuelas online que teníamos los dominicos en España, hasta esta fecha el crecimiento que hemos tenido ha sido grandísimo, tanto en alumnos, el pasado más de 300 como en diversidad geográfica: España y todo el mundo hispano está ahora mismo representado en la ETI.
P. Una de las características de la Escuela es la diversidad geográfica de sus alumnos. ¿De dónde proceden y qué aporta a la formación teológica contar con estudiantes de lugares y realidades tan diferentes?
R. Por estadística, España es donde se concentra el mayor número de alumnos, seguido de México y USA, con hispanos que residen allí. Le siguen Argentina, Chile y Guatemala, más el resto de países hispano hablantes donde tenemos presencia; también, tenemos alumnos por Europa de habla española que descubren la escuela a través de buscadores en internet o nos conocen a través de nuestras redes sociales o por portales como RELIGIÓN DIGITAL. El perfil es variado en los conocimientos que traen, pero todos vienen con una sana intención: el deseo de aprender qué es esto de la teología y cómo puedo formarme mejor, desde unas bases sólidas y sistemáticas, desde la tradición dominicana, para dar razón de la fe y la esperanza en una sociedad secular, y con fuertes poderes mediáticos que a veces sesgadamente desfiguran con sus noticias y reportajes la Buena Nueva del Evangelio.
El primer reto es conocer la IA a fondo, y para quien dirige una escuela online, todavía con mayor razón
P. ¿Cómo ha evolucionado el perfil del alumnado y qué busca hoy una persona que decide estudiar teología a través de Internet?
R. La inmensa mayoría son laicos que compaginan su vida laboral y familiar. Una cantidad importante son personas que se han jubilado y que ¡al fin! encuentran un hueco en su agenda diaria para hacer algo que siempre quisieron hacer, como puede ser estudiar teología. Otras personas son, más bien jóvenes, cuya finalidad en el futuro es la enseñanza o formar parte de departamentos de pastoral en centros educativos. Y otro cada vez más demandado son religiosas de clausura que gracias a estos estudios pueden formarse; además, sacerdotes que buscan actualizar su teología y bastantes, ¡diáconos permanentes! que quieren acceder al ministerio. Y por último, sin más, cristianos que quieren profundizar en su fe. Todos destacan, valoran y señalan una única realidad: esto no hubiera sido posible sino es por la puerta que abrió el “mundo online”, permitiéndote poder estudiar desde casa, a tu ritmo y con un tutor que te ayuda en tu aprendizaje.
P. La inteligencia artificial está transformando la educación y nuestra manera de acceder al conocimiento. ¿Qué oportunidades y qué retos plantea la IA para una escuela de teología online?
R. El primer reto es conocer la IA a fondo, y para quien dirige una escuela online, todavía con mayor razón. Tenemos que saber que estamos ante la gran revolución del siglo XXI, la cual está cambiando todo: el mundo laboral, social, económico y por supuesto el educativo. No podemos sustraernos a su impacto, pero sí podemos darle cauces éticos y pragmáticos para que su uso sea humanista y racional. Y en esto Magnifica Humanitas del papa León XIV lo deja claro: una tecnología sin ética es, simplemente, tiranía y sumisión, la cual en lugar de liberarnos nos puede esclavizar, generando enormes desigualdades entre países ricos y pobres.
El primer desafío de una escuela de teología de dominicos es mantener la antorcha de una teología que hable desde Dios a los hombres y mujeres de hoy, con sus problemas, tal cual hizo Francisco de Vitoria y sus seguidores, alumbrando en el siglo XVI caminos de dignidad para los seres humanos
R. Cada vez que hablamos con nuestros alumnos les hacemos ver esto mismo: que debemos hacer un uso responsable de la tecnología para que sea simplemente un instrumento auxiliar, recordándoles que no siempre da respuestas ciertas, al fin y al cabo son algoritmos matemáticos que procesan a gran velocidad muchísima información pero que no pueden interpretar como hacemos los seres humanos. Insistimos que llegar a estudiar con nosotros no es para obtener “títulos” sin más, sino para aprender, para adquirir categorías teológicas, intentando profundizar y disfrutar el estudio de la ciencia sagrada que es vital, me afecta a mí, ayudando a descubrir el proyecto de Dios para el mundo y la sociedad.
P. Mirando a los próximos años, ¿cuáles son los principales retos de futuro para la Escuela de Teología en Internet y hacia dónde os gustaría que evolucionara el proyecto?
R. Siempre le digo a los alumnos que esta escuela, a su manera, es heredera, también, de la Escuela de Salamanca, cuyos quinientos años de su nacimiento seguimos conmemorando. Por tanto, el primer desafío de una escuela de teología de dominicos es mantener la antorcha de una teología que hable desde Dios a los hombres y mujeres de hoy, con sus problemas, tal cual hizo Francisco de Vitoria y sus seguidores, alumbrando en el siglo XVI caminos de dignidad para los seres humanos.
R. Y ya en términos más concretos para este curso y los venideros nuestro objetivo es seguir consolidando los tres programas teológicos que ya ofrecemos; seguir explorando la posibilidad de obtener un grado UE para uno de ellos y dar fuerza a los seminarios online sobre temáticas teológicas diversas, los cuales empezarán este curso, serán, en directo; ya tenemos programado ocho para este curso. Además, vamos a explorar la creación de un nuevo programa específico sobre IA y teología del siglo XXI. En definitiva, nos gustaría seguir a la vanguardia de estos estudios online incorporando lo mejor de las tecnologías de la comunicación, creando una auténtica comunidad de fe y reflexión para ser testigos de esa nueva evangelización que nos pidió el papa Francisco y que León XIV vuelve a insistir: llevar a Jesucristo allí donde vayamos.
