La UPSA reflexiona sobre ecología humana y el cuidado del medio ambiente en el décimo aniversario de Laudato si’
La Universidad Pontificia de Salamanca acoge hoy el Congreso Internacional 'Ecología humana. Habitar como cuidado del medio ambiente y de las relaciones', con motivo del décimo aniversario de la publicación de Laudato si’, segunda encíclica del papa Francisco
La Universidad Pontificia de Salamanca acoge hoy el Congreso Internacional ‘Ecología humana. Habitar como cuidado del medio ambiente y de las relaciones’, organizado por la Facultad de Teología, en colaboración con la Universidad de Valladolid, la Pontificia Universitá della Santa Croce, la Università degli Studi Roma Tre y la Agencia para la Calidad del Sistema Universitario de Castilla y León (ACSUCYL), con motivo del décimo aniversario de la publicación de Laudato si’, segunda encíclica del papa Francisco.
El Congreso ha sido inaugurado por el Rector de la UPSA, Santiago García-Jalón de la Lama, acompañado por el director de ACSUCYL, Manuel Lázaro Pulido, y el decano de la Facultad de Teología, Román Ángel Pardo.
En su intervención, el Rector ha subrayado que “habitar no es meramente ocupar un espacio, sino asumir la responsabilidad de cuidarlo. Es reconocer que cada ámbito —natural, social y cultural— nos ha sido confiado. La ecología humana nos recuerda, así, que el deterioro del medio ambiente y la fragilidad de las relaciones humanas constituyen manifestaciones de una misma crisis”.
García-Jalón de la Lama ha recordado cómo “desde una perspectiva teológica, la ecología humana se fundamenta en la comprensión del ser humano como criatura y custodio de la creación”. “El mundo se nos presenta como un don, que remite a su Creador y que ha de ser acogido con responsabilidad y gratitud. De este modo, el cuidado del medio ambiente y el de las relaciones humanas brotan de una misma raíz: la dignidad de la persona y su vocación al encuentro, a la comunión y al respeto de todo lo creado. Así, la ecología humana se abre a una dimensión trascendente, en la que el modo en que habitamos el mundo refleja nuestra relación con Dios, con los demás y con nosotros mismos”, ha señalado el Rector.
Ecología integral
Por su parte, el decano de la Facultad de Teología ha recordado que el concepto de ecología humana tiene sus raíces en el pensamiento de Juan Pablo II y de Benedicto XVI y, posteriormente, “el papa Francisco lo recoge y lo incorpora en el concepto de ecología integral, con el deseo de ser clave en la hermenéutica del magisterio social de la Iglesia”.
Pardo Manrique ha insistido en las relaciones desde una perspectiva teológica, por ser “el principio vertebrador de esa ecología integral, la ecología humana: relación con Dios, con sus hermanos situados ante la Creación y ante las cosas que crea el propio ser humano, y con nosotros mismos”.
A continuación, el director de la ACSUCyL ha invitado a reflexionar sobre el propio concepto de ecología humana, “que lejos de ser neutro, se ha convertido en uno de los lenguajes más influyentes de nuestro tiempo”. Lázaro Pulido ha señalado que la ecología humana contemporánea “tiende a interpretar al ser humano como un elemento más dentro del ecosistema, diluyendo su centralidad teológica, lo que supone que no entra la naturaleza en el entorno del hombre, sino el hombre en el entorno de la naturaleza. Y con ello se transforma también el fundamento de la naturaleza”.
Concepto de persona
El director de la ACSUCyL ha finalizado su intervención insistiendo en la necesidad de reflexionar sobre el concepto de persona “en una ecología que no solo conserve el mundo, sino que salve lo humano y a la persona”.
Tras el acto inaugural, ha tomado la palabra el profesor de Sociología en la Universidad de Estrasburgo, David Le Breton, para pronunciar la conferencia inaugural, titulada 'De una ecología humana a una cosmología'.
“La sensación de continuidad entre el entorno y uno mismo se encuentra en numerosas sociedades humanas. Los etnólogos de principios de siglo hablaban de participación. En estas sociedades, el entorno es una envoltura viva dotada de elementos diferentes, pero sin rupturas ontológicas entre lo humano, lo animal, lo vegetal, las rocas, las montañas, etc. Todos estos elementos viven una existencia propia entremezclada con la de los seres humanos”, ha señalado el profesor Le Breton.
El profesor de la Universidad de Estrasburgo ha explicado que una ecología humana basada en el reconocimiento mutuo “moviliza no solo una ecología, sino también, en un sentido más amplio, una cosmología cuya responsabilidad recae en el ser humano”. “El tiempo de la inmersión, de una participación sensible en el entorno, se ha convertido en un hecho excepcional que afecta a individuos concretos dotados de una sensibilidad poco común. Sin embargo, el entusiasmo contemporáneo por el senderismo ofrece un ejemplo de ello”, ha concluido.
Ecología del sentido común
A continuación, ha intervenido el profesor de la Universidad de Valladolid Alfredo Marcos para hablar sobre ‘Ecología del sentido común: una conversación entre tradiciones’, recordando que “hay una tradición filosófica, de inspiración aristotélica, abierta a la conversación con las diversas sabidurías ancestrales, con el sentido común y con la experiencia cotidiana de las personas. En ella, se han ido asentando algunas prácticas e ideas básicas sobre el valor de los seres, el valor de los vivientes, la naturaleza humana común, con aspectos ecológicos, comunitarios y espirituales integrados en la unidad y dignidad de cada persona”.
“Existe, en cambio, otra forma de hacer filosofía, que corta con todas estas fuentes y pretende empezar de cero, radicalmente, desde la pura razón. Llamémosle filosofismo. Esta segunda nos ha conducido ya a un callejón sin salida en nuestra relación con la naturaleza, así como a dificultades insalvables en la comunicación con otras culturas”, ha explicado el profesor Marcos, quien aboga por dar continuidad a la conversación aristotélica, “para así encontrar fuentes de inspiración y bases para una ética ambiental común”.
Humanos y clima
Por su parte, el profesor de la Universidad de Salamanca José Abel Flores se ha centrado en la relación ‘Humanos y clima: la evolución recíproca’, señalando que “a menudo olvidamos que los humanos somos producto de un proceso evolutivo que, con los primeros homínidos, se remonta a varios millones de años”.
“Los primeros fósiles de Homo se han hallado en sedimentos datados en dos millones de años. Esta evolución, nuestras características morfológicas y la adquisición de pautas sociales están directamente vinculadas a la modificación de parámetros ambientales. Temperatura y humedad han sido determinantes en la disponibilidad de alimentos y su calidad en distintas áreas geográficas, y han ido configurando nuestra fisonomía. Homo sapiens y otros parientes próximos han ido ajustando el entramado social y colonizando los continentes con una absoluta dependencia climática”, ha indicado el profesor José Abel Flores.
El profesor de la Universidad de Salamanca ha subrayado que “la información paleontológica y paleoclimática aporta conocimiento acerca de las bases de nuestros orígenes y proporciona información sobre el grado de alteración y posibles consecuencias en un escenario inusitado, socialmente modificado”.
La mañana ha concluido con la conferencia de Marta Llorente, de la Universitat Politécnica de Catalunya, sobre ‘Vivir la ciudad desde la distancia. Distintas figuras del sujeto frente a la ciudad’. La profesora Llorente ha articulado su ponencia en torno a tres ejes: miradas a la ciudad desde la distancia en el espacio y en el tiempo; la idea de distancia en la literatura y el arte; y alternativas al sujeto: “Ver con otros ojos, recorrer con otros cuerpos, con otras identidades”.
Tras la conferencia, ha tenido lugar una discusión moderada por la profesora de Queen Mary University and Home Renaissance Foundation Rosa Lastra.
Sesión vespertina
El Congreso continúa esta tarde, a partir de las 17:00 h, con la ponencia del profesor de la Universidad Católica de Valencia Eduardo Agosta, sobre ‘Ecología integral: donde la pastoral y la ciencia se encuentran’, y la de la profesora de la Universidad Austral María Dolores Dimier, titulada ‘Hacia una ecología del cuidado: poner en el centro la sostenibilidad de la vida’, a la que seguirá un debate moderado por la profesora de la Universitá degli Studi di Roma Tre María Teresa Russo.
Cerrará la jornada el profesor de la Universidad de Valladolid Luca Valera, encargado de presentar las conclusiones del Congreso.
