Fernando Giménez ya manda en Cope

Por si alguien lo dudaba. En apenas tres meses, ha conseguido dar la vuelta a una situación que se antojaba dramática. No es que se haya solucionado el problema laboral, ni que Cope se haya reflotado en número de oyentes, cuota publicitaria o demás. Pero al menos se ha salido del marasmo. Lo cuento ahora porque en su día se me pidió prudencia y comprensión "por el bien de la Iglesia". Cumplido el tiempo prudencial, y una vez que se han oficializado los cambios que se esperaban -aunque algunos de los damnificados, como Cristina, no tenían ni idea y esperaban, en vano, a que Rouco intercediese-, podemos decir que Fernando Giménez tiene como propósito salvar la Cope. Y a fuerza de hacer lo contrario de lo que se está haciendo en Popular Maria Visión (que disgusta, y mucho, a muchos obispos. En la Permanente de este mes tendremos novedades): esto es, una cadena generalista.

Al consabido fichaje de Buruaga se ha sumado la defenestración de la directora de La Tarde, relegada al fin de semana, donde no tiene nada que hacer contra Isabel Gemio o Montserrat Domínguez. Y digo relegada, y no despedida, porque la tesis de Giménez Barriocanal es la de que en Cope "no se echa a nadie". Tampoco Nacho Villa abandona el barco. César Lumbreras, un hombre de la Casa, que dirige con éxito Agropopular, será el encargado de reflotar las tardes. Para la noche, se sigue confiando en Juan Pablo Colmenarejo, un magnífico profesional que acabará por explotar. Y Abellán, una vez frustrada -al parecer- la "operación Paco González" también seguirá en Deportes.

Pero donde se nota más la mano de Fernando Giménez -el sucesor que quiso colocar el finado Bernardo Herráez tanto en la Conferencia Episcopal como en Cope- es a la hora de "enterrar" el hacha de guerra con Losantos y Vidal. Se retirarán todas las querellas por uso ilegal de algunas frecuencias de Cope, y se forjarán las bases para algún otro tipo de asociación indirecta. A cambio, Federico dejará de azuzar a sus huestes contra la que fue su emisora. Ojalá salga bien, aunque ya se ha visto que domar a la fiera es difícil. Aunque el león, desde que salió de Cope, cada vez es menos fiero, y ya casi nadie habla de él. Seguiremos...

baronrampante@hotmail.es
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