Rouco quiere que Fidel sea su arzobispo coadjutor
Con derecho a sucesión. El cardenal Rouco ya tiene a su candidato para sucederle, cuando dentro de un tiempo -dos, tres años- la Santa Sede le acepte la renuncia. El nombre no es otro que el de su obispo auxiliar, alma mater de la diócesis, Fidel Herráez. Quiere, además, que el relevo se explicite antes de irse, nombrando a su delfín arzobispo coadjutor (con derecho a sucesión). Y Rouco sigue manteniendo, pese a todo, el poder en Roma para hacerlo. Al menos, de momento. En todo caso, los movimientos ya se están fraguando. Queda tiempo, mucho tiempo, pero Fidel Herráez es el elegido del cardenal. Para disgusto de Martínez Camino, que sabe que, una vez desaparezca Rouco del ámbito público, su carrera eclesiástica se puede dar por finiquitada. Un obispado como "premio" a su labor como secretario general -dos quinquenios, el último de los cuales lleva por la mitad-, que no le dejará satisfecho. En todo caso, la última palabra es del Papa y de la Congregación de Obispos, sin olvidar el papel que puede jugar el cardenal Cañizares y los candidatos que, cada vez con más fuerza, asoman en los nombres que maneja la Santa Sede. Osoro, Blázquez, Braulio, Barrio... Queda mucho tiempo, pero Rouco ya empieza a mover sus cartas. Y a optar claramente por su candidato.
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