Un año del Papa, un mes para el viaje, un recurso para el Valle y un decreto para acabar con la HAM
Un vistazo a la semana que termina, y una mirada 'profética' hacia la que viene, en el @resumensemanal de @bastantejesus en Religión Digital
Feliz domingo. Este es el resumen semanal de Religión Digital. Una semana en la que han pasado muchas cosas, pero sobre todo la puerta para una semana en la que pasarán muchas más. El próximo viernes se cumple un año de la elección de Robert Francis Prevost como Papa. Un Papa inesperado para buena parte de la opinión pública, por más que ahora muchos se empeñen en decir que lo sabían, que lo intuían… Lo cierto, y ahí está la hemeroteca, que los periodistas que hacen RD fuimos los únicos que, desde el precónclave, señalamos la ‘opción Prevost’. Muchos de los que se reían, ahora, arriman el ascua a su sardina.
Un año de un pontífice diferente a Francisco, y que sin embargo está llamado a llevar a buen puerto muchas de las intuiciones de Bergoglio. Seguramente en su primera encíclica, Magnifica humanitas, que verá la luz el 15 de mayo, veremos algunos de esos desarrollos, en justicia social, en sinodalidad, en una Iglesia para todos, todos, todos… Aunque muchos otros problemas (liturgia, lefebvrianos, guerra mundial a pedazos) sigan más vivos que nunca.
Un Papa que esta semana anunciará el itinerario de su esperado viaje a España. Un itinerario del que ya se sabe casi todo, y trufado por la mala gestión de la comunicación de algunos de sus organizadores. Menos mal que, como ya apuntamos, a los fieles lo que le importa es que venga León, y lo que les diga, y no las peleas internas. Nuestro deber, también, es contarlas.
Esta semana, también, veremos cómo Madrid termina de poner coto, y dar soluciones, al dolor de las víctimas de las HAM. Las cosas de palacio van despacio, pero ojalá que el retraso (y la presión de los medios) sirvan para reparar parte de lo sufrido, antes y después de las denuncias presentadas.
Ojalá también que otros, por fin, se bajen del burro en el que algunos les han obligado a montarse, y entiendan que la resignificación de Cuelgamuros es un deber democrático, y no un regreso al uso político y torticero de lo religioso. Y menos aún por parte de aquellos que acusan a los obispos de hacer negocio con la migración y apuestan por una “prioridad nacional” que no es otra cosa más que fascismo.
Como ven, una semana interesante. Y lo que nos queda. Seguiremos. Y lo contaremos aquí, en Religión Digital. Muy buen domingo
