Paralizado -salvo dos excepciones- el proceso de elección de obispos en España España: ¿Misión imposible para el Nuncio?

Plenaria
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Bernardito Auza no encuentra candidatos al episcopado que sean avalados por Roma y no sean vetados por las distintas facciones que operan en la Iglesia española

Nunciatura sabe que tiene que dejar de 'repartir cartas' entre los actuales obispos... pero más de una veintena de posibles candidatos han solicitado no ser nombrados prelados

"La muerte de Juan, además de una profunda tristeza en todos, ha provocado una tensión que no esperábamos. Ahora mismo, todo gira en torno a quién será el próximo castrense. Y parece una misión imposible a día de hoy. Aunque no descartes sorpresas, que vengan de la propia Casa Real". Quien habla es una de las personalidades con mayor influencia en la Iglesia española actual, que conoce al día el estado de las relaciones Iglesia-Estado y las conexiones entre la Conferencia Episcopal y la Santa Sede. Y el panorama que dibuja es desolador.

¿Cuál es la imagen, a trazo grueso? La de una Iglesia dividida en facciones -los 'perdedores' de las últimas elecciones en Añastro siguen manteniendo una nutrida red de relaciones e influencias decisiva, no tanto para conseguir candidatos, cuanto sí para 'vetar' a otros, de un lado; la actual cúpula, más cercana a Roma pero con menos experiencia en tejemanejes clericales-; con un nuncio que no acaba de encontrar su sitio -siendo justos, habría que reconocer que hasta hace muy poco no ha podido contar con un equipo propio para trabajar, pues el de Nunciatura se fue desmantelando poco a poco- ni el perfil de candidatos que reclama la Iglesia en salida de Bergoglio; y con muchas plazas por cubrir, algunas de manera urgente.

Feretro de Don Juan del Rio
Feretro de Don Juan del Rio

Sevilla y el sucesor de Del Río, claves

Sevilla y, sin lugar a dudas, el Arzobispado castrense, son las dos sedes que más preocupan, y las que más se están trabajando, junto con la situación en diócesis que, como Ciudad Rodrigo (no es la única), están amenazadas de desaparición. "Auza no sabía exactamente dónde se metía, y va conociendo poco a poco la dificultad de este país, de esta iglesia", señalan nuestras fuentes, que con todo aseguran que "no deja de ser increíble" que no se hayan producido nuevos nombramientos en los últimos meses, más allá de algún auxiliar, y de los movimientos entre diócesis. 

¿Qué es lo que sucede? Fundamentalmente, que Bernardito Auza no encuentra candidatos al episcopado que sean avalados por Roma y no sean vetados por las distintas facciones que operan en la Iglesia española. Nunciatura sabe que tiene que dejar de 'repartir cartas' entre los actuales obispos... pero más de una veintena de posibles candidatos han solicitado no ser nombrados prelados, en una situación "inédita", que molesta en Roma. Pero que da muestra de las dificultades existentes en nuestro país, y de una Iglesia dividida, y que sigue resistiéndose al impulso mayoritario del Pueblo de Dios y de las reformas que impulsa Bergoglio.

El Nuncio, con Sanz, en Covadonga
El Nuncio, con Sanz, en Covadonga Iglesia en Asturias

Roma y el 'Camino Sinodal' de Omella

Tanto es así, que desde la Santa Sede se están comenzando a sugerir nombres -muchos de ellos, no son obispos- para sedes relevantes, como Sevilla, Santiago o el propio Arzobispado Castrense. De hecho, el sucesor de Juan del Río es la prioridad actual, y ya han comenzado los contactos entre la Casa Real y Nunciatura para abordar el único nombramiento que cuenta con el privilegio de presentación (y elección de entre la terna presentada) al Rey.

Mientras tanto, no son pocos los que achacan al cardenal Omella, quien también forma parte de la Congregación de Obispos, que no imponga su criterio en determinados nombramientos, en colaboración con su compañero de tándem en la CEE, Carlos Osoro. ¿Por qué no termina de hacerlo? La respuesta de nuestras fuentes no deja de ser curiosa: "No quiere parecerse a Rouco. Quiere actuar como pide Bergoglio, de manera sinodal". Pero sus hermanos en el episcopado, y en los convenientes escalafones mediáticos, jurídicos y curiales, no parecen haber pasado página. "En el fondo, muchos siguen pensando que esto pasará, y que volveremos a los cuarteles de invierno", nos advierten. Triste horizonte.

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