Tras la apoteosis de Barcelona, Prevost se convierte en el primer Papa en visitar las Canarias, en oficiar la primera misa, en acudir al muelle de Arguineguín, la última frontera de la migración. Siguiendo los pasos de Francisco, clamando contra las mafias, defendiendo el derecho a migrar, o a no hacerlo, y la radical dignidad de todos, todos, todos. Y recordando que no podemos arrodlllarnos ante el altar y pasar de largo ante los cayucos y las pateras. Por @bastantejesus