Encíclicas sociales-15

El Blog de Francisco Margallo
05 nov 2012 - 10:03

Papa Pío XI

Quadragesimo Anno

Puntos capitales

(10) Conocéis, venerables hermanos y amadísimos hijos y os hacéis cargo de la admirable doctrina que hizo siempre célebre la encíclica Rerum novarum de León XIII. En ella, el óptimo pastor, doliéndose de que una parte tan grande de los hombres “se debatiera inmerecidamente en una situación miserable y calamitosa” tomó a su cargo personalmente, con toda valentía, la causa de los obreros, a quienes “el tiempo fue insensiblemente entregando, aislados e indefensos, a la inhumanidad de los empresarios y a la desenfrenada codicia de los competidores (Rerum novarun n. 2), sin recurrir al auxilio ni del liberalismo ni del socialismo, el primero de los cuales se había mostrado impotente en absoluto para derimir adecuadamente la cuestión social, y el segundo, puesto que propone un remedio no satisfactorio que habría arrojado a la humanidad a graves peligros.

(11)El Pontífice haciendo uso de su pleno derecho y sosteniendo con toda rectitud que la custodia de la religión y la dispensación de aquellas cosas a ella vinculadas le han sido confiadas principalmente a él, puesto que se trataba de una cuestión “cuya solución aceptable sería verdaderamente nula si no se buscara bajo los auspicios de la religión y de la Iglesia(Rerum novarum n. 13 /12), fundado exclusivamente en los inmutables principios derivados de la recta razón y del tesoro de la revelación divina, indicó y proclamó con toda firmeza y “como teniendo potestad(Mt. 7, 29) “los derechos y deberes a que han de atenerse los ricos y los proletarios, los que aportan el capital y los que ponen el trabajo(Rerum novarun n.1), así como también lo que corresponde hacer a la Iglesia, a los poderes públicos y a los propios interesados directamente en el problema.

(12)Y no resonó en vano la voz apostólica, pues la escucharon estupefactos y le prestaron el máximo apoyo no sólo los hijos fieles de la Iglesia, sino también muchos de entre los más distanciados de la verdad y la unidad de la fe, así como casi todos los que después se han ocupado del tema, sea como investigadores particulares o como legisladores, de materia social y económica.

(13)Pero sobre todo recibieron con júbilo esta encíclica los trabajadores cristianos, que se sintieron reivindicados y defendidos por la suprema autoridad sobre la tierra, e igualmente aquellos generosos varones, que dedicados ya de mucho tiempo a aliviar la condición de los trabajadores, apenas habían logrado otra cosa que indiferencia en muchos y odiosas sospechas en la mayor parte, cuando no una abierta hostilidad. Con razón, pues, todos ellos han distinguido siempre con tantos honores esta encíclica, celebrándose en todas partes el aniversario de su aparición con diversas manifestaciones de gratitud, según los diversos lugares.

(14)No faltaron, sin embargo, en medio de tanta concordia, quienes mostraron cierta inquietud; de lo que resultó que una tan noble y tan elevada doctrina como la de León XIII, totalmente nueva para los oídos mundanos, fuera considerada como sospechosa para algunos, incluso católicos, y otros la vieran hasta peligrosa. Audazmente atacados por ella, en efecto, los errores del liberalismo se vinieron abajo, quedaron relegados los inveterados prejuicios y se produjo un cambio que no se esperaba; de forma que los tardos de corazón tuvieron que aceptar al menos esta filosofía social y los cortos de espíritu temieron remontarse a tales alturas. Hubo quienes admiraron esa luz, pero juzgándola más como un ideal de perfección utópico, capaz, sí, de despertar anhelos, pero imposible de realizar.

Finalidad de esta encíclica

(15)Por ello, hemos considerado oportuno, amados hijos, puesto que todos por doquiera, y especialmente los obreros católicos, que desde todas partes se reúnen en esta ciudad santa de Roma, conmemoran con tanto fervor de alma y tanta solemnidad el cuadragésimo aniversario de la encíclica Rerum novarum, aprovechar esta ocasión para recordar los grandes bienes que de ella se han seguido, tanto para la Iglesia católica como para toda la comunidad humana; defender de ciertas dudas la doctrina de tan gran maestro en materia social y económica, desarrollando más algunos puntos de la misma, y, finalmente, tras un cuidadoso examen de la economía contemporánea y del socialismo, descubrir la raíz del presente desorden social y mostrar el mismo tiempo el único camino de restauración salvadora, es decir, la reforma cristiana de las costumbres.

--------

Los interesados en la adquisición del libro me pueden llamar al tf. 91 534 27 65. o escribir a: fmargalloba@hotmail.com

También te puede interesar

Lo último

stats