Teología de Ignacio Ellacuría
Biografía
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Como dice repetidamente Ellacuría, él y la institución que representa están al servicio de las mayorías populares: "nosotros tratamos, en El Salvador, de combatir primero la violencia estructural existente con todas nuestras fuerzas no violentas.
El trabajo institucional de nuestra Universidad se resume en un combate contra la violencia estructural del país a base de crear las condiciones que posibiliten la liberación de las mayorías populares oprimidas. A eso se dirige, con mayor o menor éxito, el potencial de nuestra Universidad". Estos testimonios escritos datan de enero de 1989 y el asesinato se produjo el 16 de noviembre de ese mismo año.
Realmente su opción cristiana en favor de los pobres estuvo acompañada de unas dotes excepcionales: firmeza y honestidad en sus convicciones, claridad y acierto en sus análisis sociopolíticos, talante de diálogo, pasión por la justicia; todo ello expresado en un discurso intelectual ecuánime y certero. La Universidad Centroamericana José Simeón Cañas (UCA), de la que había sido rector desde 1979 hasta su muerte se ha visto privada de una inteligencia privilegiada. También las clases populares y empobrecidas, que son mayoría en el país, tienen que haber echado de menos su capacidad de diálogo y su mediación política .
En esta universidad Ellacuría y los compañeros asesinados con él hacían la "revolución de la razón" a través de las armas de la investigación social, el diálogo, la denuncia profética etc. Todo el mundo lo reconoció así al concederle numerosas distinciones. En España concretamente fue galardonada con el Premio Príncipe de Asturias de 1990 por su "denodada defensa de la libertad, del diálogo -como única vía para la convivencia pacífica- y de la cultura, supremos valores que deben servir como modelo para cuantos grupos humanos tienen como meta el logro del bien común y en cuya defensa ha dado heroico testimonio el claustro de sus profesores".
Así lo decía él mismo públicamente en 1989 en una breve estancia en España: "Muchas veces hemos puesto nuestra institución en peligro de que nos pongan bombas, de que nos disparen. Cuando salí ahora de El Salvador ya estaba la bomba próxima a la Universidad, por esto mandé una nota al periódico avisando que salía del país, para que no les pusieran la bomba a mis compañeros mientras yo no estaba. Pero nosotros no nos vamos a callar porque nos pongan bombas. No quiero decir con esto que estemos arriesgando mucho la institución pero sí que hemos arriesgado un poco en repetidas ocasiones".
Al regresar de España se encontró con una situación política y unas estructuras sociales muy violentas, pero esto no fue obstáculo, sino más bien un acicate para entregar su vida al servicio del pueblo salvadoreño Decisión que asumió tras la celebración de la Asamblea de Medellín en 1968 y que llevó a cabo como religioso jesuita e intelectual universitario .
Realmente su opción cristiana en favor de los pobres estuvo acompañada de unas dotes excepcionales: firmeza y honestidad en sus convicciones, claridad y acierto en sus análisis sociopolíticos, talante de diálogo, pasión por la justicia; todo ello expresado en un discurso intelectual ecuánime y certero. La Universidad Centroamericana José Simeón Cañas (UCA), de la que había sido rector desde 1979 hasta su muerte se ha visto privada de una inteligencia privilegiada. También las clases populares y empobrecidas, que son mayoría en el país, tienen que haber echado de menos su capacidad de diálogo y la defensa de sus derechos.
Bibliografía
JA. Sennent de Frutos, Ellacuría y los derechos humanos, Desclée, 1998,
JA. Gimbernat y C. Gómez, La pasión por la libertad. Homenaje a Ignacio Ellacuría, Estella 1994.