La cigüeña sobre el campanario
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La blanca cigüeña,
como un garabato,
tranquila y deforme, ¡tan disparatada!
sobre el campanario.
Antonio Machado
¡Yo creo en la esperanza...!
El credo que ha dado sentido a mi vida
8. Desmitologización y recuperación de la esperanza
(Cont., viene del día 11)
Ahora doy un paso más.
Es propio de esa Iglesia de Cristo, que debe realizarse
concretamente con fidelidad a través de la historia, una cierta autoridad que(de alguna manera)le viene de Cristo en el Espíritu Santo y que debe ser ejercitada por ciertos
hermanos en el seno de la comunidad.
Pedro, cuya fe pascual ejerció una mediación privilegiada y única en el nacimiento de la comunidad de fe originaria, "los doce", Pablo, Santiago de Jerusalén, que era hermano del Señor(Gálatas 1, 19) ejercieron esa autoridad, y su legitimación para ejercerla estaba íntimamente ligada con la difusión del Espíritu y el alumbramiento de la fe pascual en el resucitado.
Esta estructura originaria, con un ministerio de presidencia al servicio de la comunidad de fe y de amor, a cargo de determinados dirigentes a los que se debe obediencia y respeto(como indica la carta a los Hebreos 13,17), debe perseverar más allá de la primera generación cristiana y(de uno u otro modo) en conexión con la experiencia originaria. Debe haber una cierta "mención apostólica".
Y todo esto viene de Cristo mismo, no en el sentido de que Jesús el Cristo de Dios, haya hecho ningún acto jurídico institucional, ni durante su vida terrena ni después de su resurrección, sino porque está intrínsecamente ligado a la experiencia originari de la comunidad eclesial de fe, y esta fe pascual y esta comunidad de fe vienen de Jesús.
Por lo demás, no hay para dudar que Jesús, durante su vida, habló y actuó respect o a los "doce", y particularmente respecto a Pedro, de modo que fue determinante y condicionante para la función que Pedro y los doce vinieron a ejercer en la primera comunidad de fe.
En este sentido, se puede decir que Jesucristo ha conferido a la Iglesia (históricamente existente) autoridad en el Espíritu Santo, e incluso que él ha encargado a ciertos hombres el ejercicio de esta
autoridad en el seno de la comunidad.
Si yo creo, como creo que Jesús es el Señor, entrando así a participar de la fe pascual de los apóstoles, no puedo menos que asumir en el contenido de esa fe lo esencial del acontecimiento eclesial y, éste, lo esncial de una cierta estructura de potestad ejercida por ciertos hombres en el nombre de Cristo, a la cual permanezco abierto y disponible. Esta actitud pertenece a mi vida de fe.
Ver: José Mª Díez-Alegría, ¡Yo Creo en la peranza!
Desclée de Brouwer 1972
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