Nuestra espiritualidad (P. Casaldáliga)



En medio de nuestro pueblo
(Cont.)

2. Cómo caminar con el pueblo?

Optar por el pueblo es optar por los pobres, por la justicia, por la liberación y por el Reino de Dios. Pero para que caminemos honestamente, evangélicamente, con el pueblo, debemos ajustar con discernimiento y generosidad nuestras actitudes. Tal vez algunas indicaciones nos pueden ayudar:

a) Descubrir el pueblo: Aproximarse a él, escucharlo, respetarlo en su ser, en su cultura, en su ritmo, en sus límites, en sus urgencias (¡la sobrevivencia, algunas veces, se impone!). Valorizarlo, creyendo en él, "dándole" espacio (ayudándole a que lo tome) para qye se convierta en protagonista en la sociedad y en la Iglesia, siendo sujeto de su historia.

b) Estar con el pueblo: Cerca, hasta físicamente, en la medida de lo posible, porque el lugar hace el lugar social y pastoral. Encontrándose con el pueblo, comulgando con él, en su cultura, en su pobreza, en su religiosidad, en su hospitalidad,, en su sufrimiento, en su alegría.

Lógicamente, perdiendo status, saliendo de ciertos privilegios, de ciertas estructuras, yendo a la periferia, al margen, a la frontera ; para el desierto donde nadie va; para la frontera de las nuevas situaciones y desafíos; para la periferia, lejos del poder y la seguridad
Viviendo "¡como el pueblo!"

c) Tomar partido por el pueblo: Por sus dolores, sus reivindicaciones, sus causas, sus luchas y sus organizaciones.
Rompiendo con los enemigos del pueblo.
Tomando partido también políticamente (siendo o no siendo de un partido, depnderá), porque la verdadera santidad es también "santidad política". as altas expresiones de caridad cristiana.
La política, recomendaba Pablo VI, es una de las más altas expresiones de caridad cristiana (Octogessima Adveniens, nº 80). La política ha sido en nuestra América, la santidad de tantos henanos y hernanas, mártires del Reino, como Monseñor Romero, Margarida Alves, Santo Dias da Silva.

d) Contribuir específicamente con nuestro "capital" propio: de evangelio, de teología, de ciencia social, de pedagogía, de experiencia militante, de información...Contribuir poniendo en acción las variadas mediaciones socio-político-económico-culturales, que podrían estar menos al alcance del pueblo.
Ser fermento, luz y sal.,,

Oraciones para el camino

Cantemos al Dios de la humanidad

Todos aquelos que intentan
vivir una vida coherente y nueva,
como la aurorade cada día,
alégrense con lo que de nuevo ha hecho
y todavía siempre hará
el Dios de la novedad.
Él nos garantiza un nuevo Cielo y una Tierra
nueva;
la Tierra Prometida en la palabra de su
Alianza

y registrada en las Bienaventuranzas
de su hijo Jesús, nuestro hermano.

Cantemos a ese Dios vivo
la canción invencible de la esperanza.
Incluso en la noche neoliberal.
De noche Abraham pudo ver
las estrellas de la promesa.

Bailemos la danza la igualdad y del
compartir
contra los altos muros del lucro y la
esclusión.
Las murallas de la Jericó del capital
caerán bajo las trompetas de los pobres
organizados.

Sentémonos en rueda ecuménica,
en la hierba humilde de la libertad,
rociada por el sudor del pueblo campesino
y obrero
y bautizada con la sangre de tantos testigos...

Pedro Casaldáliga, obispo
Nuestra Espiritualidad
Ed.Utopía, Madrid 2007
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