¡Ah, la vida! ¡Qué buena es cuando la dejas vivir!
❤️ Oración de la hermana vida (Con San Francisco de Asís) ¡Cuando la oración se hace vida, es buena vida!
Tú nos lo dijiste: “El que toca al pobre, me toca a mí.” Pero nosotros seguimos rezándote en la sacristía y evitándote en la calle.
❤️ ( l -ll ) ¿Qué hacemos con los pobres, en nuestra pobre vida?
Para la mayoría de nosotros, poco o nada hacemos.
Los hemos invisibilizado en nuestra cultura del descarte.
¡Nada hacemos!
A los pobres los tenemos
en nuestro ideario falsario del cumplimiento de la norma,
que mata y disuelve todo lo que nos separa del verdadero Jesús, pobre y resucitado.
Cada vez que entramos en una iglesia-
y rezamos al Jesús pobre y resucitado...
Todavía un poco más lo crucificamos!
Señor, ¡qué paciencia tienes con nosotros!
El amor a los pobres no es opcional. Tú nos lo has dicho:
“Lo que hiciste con el más pequeño, conmigo lo hiciste.”
Si queremos seguir a Jesús pobre y resucitado,
debemos amar a todos los pobres.
Si no amas al pobre que ves,
¿cómo vas a amar a Jesús, pobre y resucitado, al que no ves?
Esta noche, en las Fiestas de San Fermín, he hablado con Txemi.
Hace casi 40 años que está separado: no tiene contacto con su mujer,
ni con su hija, no conoce a sus nietos. Me dice que le gustaría estar con ellos…
Txemi vive desde hace años en una residencia de mayores.
Ahí he visto claramente a Jesús, pobre y resucitado.
¿Hasta cuándo estaremos preocupados por “lo nuestro”?
Cuando "lo nuestro"
es ocuparnos del pobre que no vemos, que es Cristo pobre y resucitado.
¿De qué me vale rezar, si no rezo con los pobres?
¿De qué me vale vivir, si no reconozco al pobre que llevo en mi interior?
Jesús, dame tu fuerza para ser valiente testigo tuyo.
Y perdóname por no estar al lado de mis hermanos,
los pobres, al lado tuyo, de tu lado…
❤️( ll) Señor, ¿qué hacemos con los pobres en esta pobre vida nuestra?
Los ocultamos, los convertimos en cifras,
Y los dejamos fuera del templo y fuera del plato.
Y tú, Pobre entre los pobres,
sigues esperando con el rostro de Txemi,
con su soledad de abuelo sin nietos, con su corazón herido y callado.
Perdónanos, Jesús.
Perdónanos por tantas eucaristías sin pan compartido,
por tanta oración sin compromiso, por tanta cruz sin compasión.
Tú nos lo dijiste: “El que toca al pobre, me toca a mí.”
Pero nosotros seguimos rezándote en la sacristía y evitándote en la calle.
Nos acostumbramos a verte sin verte.
Nos volvemos expertos en liturgia y analfabetos del Reino.
Señor, devuélvenos el escándalo del Evangelio.
Rompe nuestras seguridades.
Desinstálanos del egoísmo.
Y llévanos, contigo, al lugar donde tú habitas:
en la periferia, en el fondo, en los últimos.
Haznos comunidad con nombre y con rostro,
Iglesia que no teme ensuciarse,
Evangelio que camina con sandalias rotas y corazón ardiente.
Y llévame, Jesús, de mi paz cómoda a tu Paz crucificada.
De mi fe domesticada a tu Evangelio sin descuentos.
De mi vida al pobre y del pobre a Ti.
Amén.
También te puede interesar
¡Ah, la vida! ¡Qué buena es cuando la dejas vivir!
❤️ Oración de la hermana vida (Con San Francisco de Asís) ¡Cuando la oración se hace vida, es buena vida!
La trampa de la queja constante
❤️ «La alegría del Evangelio no es un chiste; es abrazar al que sufre» Charlas con San Francisco de Asís (II)
aun en la ciega noche del cuerpo y del alma, que no perdiera la calma, que no perdiera la paz, para contagiar tu alegría en mi pequeña y vana vida.
❤️Aprender a ser menor, desaprender lo aprendido, Con el hermano Francisco de Asís!
❤️ « Charlas bajo el Olivo, con San Francisco de Asís»
❤️ « Charlas bajo el Olivo, con San Francisco de Asís» (I) sobre las inquietudes y retos del hombre y la mujer del S.XXI « (I)
Lo último
Domingo XXI del Tiempo Ordinario (23-08-2026)
Confesar a Jesús Mesías con nuestras palabras y obras
#LectioDivinaFeminista
UN HIJO DE LA HUMANIDAD