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¡Madre! Como por mí no puedo nada, Quítame lo que no puedo Para que luego pueda Y dame lo que no puedo- Y así luego pueda
¡Si quiero, ya seré para siempre hijo de Maria...!
Te pido ¡Oh madre!,
Que me hagas como tú!...
Para dejar las sombras y ser luz a la sombra de tu humildad,
Luz contigo, en las sombras de la humanidad
¡En estos tiempos de oscuridad!...
Tu María, no haces sombra con tu figura
Dejaste de dar sombra el día de la Luz, al anuncio de tu Ángel
Y ya dejaste de ser sombra, para ser luz de mi sombra.
Y en tu amor, permitiste
Que yo dejara para siempre de ser sombra
Y ser ya de tu luz
Siendo tu luz, tu luz.
¡Siempre que fuera humilde y sencillo...!
Madre, me regalaste lo mejor que una madre puede dar a su hijo,
Solo, luz, luz, luz.
Para saber quién es mi Madre
Y dar la luz de la madre,
Luz de Madre.
Y de esa la luz que he recibido,
Darla, para todo el que la ha perdido
Y el que no la ha conocido a la Madre,
que ahora la conozca.
Y el que la ha perdido
ahora la reconozca.
Decir sí, me fio,
como tú lo hiciste ,
Haciendo la voluntad de tu Padre
¡Con tu ayuda, si puedo hacerlo...!
Dame tu fuerza,
toda tu fuerza para que pueda hacerlo.
Sin ti, no me es posible.
¡Eso es lo único que digo que me importa!...
¡Descansar para siempre,!
De mi falta de confianza y alegría en ti...!
Es muy serio lo que te pido, Madre
Enséñame madre lo que quieres de tu hijo
Para hacer ya lo que quieres.
De mí nada bueno soy
Ni nada tengo, solo propósitos y miedos
Camino en el lecho del valle de la desconfianza,
Donde todo, todo, todo, es líquido y vaporoso
Quiero hacer el bien y siempre,
hago lo que no tengo que hacer.
¡Quiero hacer, y solo sé deshacer...!
Quiero cambiar y nada puedo.
Lo que hago sin ti, nada es firme
Todo se desvanece,
.Todo me sale mal sin la Madre...
Contigo todo me sale bien
¡Mientras sea humilde y sencillo...!
Tú me sostienes y no dejas que caiga.
¡Madre!
Como por mí no puedo nada
Quítame lo que no puedo
Para que luego pueda
Y dame lo que no puedo-
Y así luego pueda
. Para que contigo Madre, pueda para hacerlo contigo
Y entonces ya seamos uno.
Madre e hijo
De la misma carne y sangre
Como tú mismo hijo Jesús
Y como tu mismo hijo, que a ti ahora te suplica.
Eso te pido y confío.
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