💙 Dónde la tierra se hace gracia con la Madre
Madre subversiva, revolucionaria, imprevisible a los gestos del mundo
Ejercer el santo oficio de la humildad,
recobrar la paz y el bien en la mirada,
experimentar todo esto
Donde la tierra se hace gracia con la Madre
Donde otros ven piedras en su camino
y tú, hermano, ves sendas de gracia que no te abaten,
donde se alzan tantas asperezas
y tú, desde la minoridad, has sabido abrazarlas.
Madre de la Esperanza,
hermana nuestra en el peregrinar,
tú caminas descalza a mi lado cada día
entre la tierra reseca de la hermana creación
y los pantanos del mundo,
por huellas tuyas
que ya he hecho mías.
Madre subversiva, revolucionaria,
imprevisible a los gestos del mundo,
donde sumar es siempre restar.
¡Qué alegría acompañarte en tus caminos!
Ser libre, sin ego, confiar contigo en mi Padre;
no buscar, ni pretender, ni conquistar.
No querré jamás apartarme de tu senda pobre y fiel,
en el camino que cada aurora sigo,
porque es seguro como tu abandono en Dios.
Y haré con alegría lo que el Altísimo quiera,
sin reclamar ya nada para mí.
Ejercer el santo oficio de la humildad,
recobrar la paz y el bien en la mirada,
experimentar todo esto
con la mano extendida de tu Madre,
la esclava que bien aprendió la llamada del Sí.
Porque tú me has recordado
que nunca caminamos solos en la intemperie,
pues tu mirada es verdad y vida,
refugio tierno de los pequeños.
Y si la vida te da una dentellada mortal,
ruega a la Madre
que te bendiga
y te dé su amparo,
para que no entre en ti la desesperación,
recobres la luz del sosiego
y el gozo de la esperanza,
y que el buen Jesús te conceda la paz y el bien.
Del Evangelio a la vida,
de la vida al Evangelio,
en paz y bien.