Reclama que se condene al Monasterio a indemnizar a la víctima con 20.000 euros por daños morales Abusos en Montserrat: la Fiscalía pide cinco años de cárcel para un monje

Santuario de Montserrat
Santuario de Montserrat

El 'hermano Gabriel' será el único de los tres religiosos de la Abadía denunciados por pedofilia que irá a juicio, dado que los otros dos casos han prescrito

La víctima, cuando era adolescente, entró en contacto a través de la Abadía de Montserrat con el presunto pederasta, a través de unos encuentros para jóvenes que se celebraban dos veces al año

La Fiscalía pide también que se prohíba al acusado acercarse a menos de 500 metros de la víctima y comunicarse con ella durante seis años, además de otros seis de libertad vigilada y su inhabilitación para cualquier profesión que implique contacto con menores durante 10 años

La Fiscalía pide cinco años de cárcel para un monje de Montserrat acusado de abusar sexualmente de un adolescente y reclama que se condene al Monasterio a indemnizar a la víctima con 20.000 euros por los daños morales causados, como responsable civil subsidiario.

En un escrito, avanzado por El Periódico de Catalunya, el ministerio público acusa de un delito de abusos sexuales al monje, conocido en la Abadía como "hermano Gabriel" y el único de los tres religiosos de Montserrat denunciados por pedofilia que irá a juicio, dado que los otros dos casos han prescrito.

Con el paso del tiempo, añade la Fiscalía, la relación entre ambos fue "in crescendo", de forma que el "hermano Gabriel" se convirtió en un referente para él, tanto religioso como espiritual: conocía sus problemas personales, el bullying que sufría en el instituto y su homosexualidad.

Cava, borrachera y abusos

En fin de semana del 3 al 5 de mayo de 2019, cuando el acusado tenía 17 años, el monje invitó a la víctima al Monasterio y, una vez en la celda, le propuso que se bebieran juntos una botella de cava, pese a que el joven le advirtió de que prácticamente nunca había consumido alcohol ni se había emborrachado.

El acusado, añade el ministerio público, instó a la víctima a emborracharse en un "entorno de confianza", y ambos se acabaron bebiendo la botella de cava, tras lo que ocurrieron los supuestos abusos sexuales.

Montserrat
Montserrat

La situación se repitió la noche siguiente, cuando el acusado llevó otra botella de cava que compartió con la víctima y, posteriormente, ambos mantuvieron relaciones sexuales.

Pese a estar "incómodo" con la situación, mantiene la Fiscalía, la víctima "no lo verbalizó claramente" debido a "su estado de semiembriaguez, la diferencia de edad, el ascendente que tenía el acusado sobre él y el entorno no habitual en que se encontraba. De todo ello se aprovechó conscientemente el acusado", añade.

En otro momento, la víctima sí verbalizó que "no se sentía cómodo con la situación, pero el acusado siguió", añade la Fiscalía, que pide también que se prohíba al acusado acercarse a menos de 500 metros de la víctima y comunicarse con ella durante seis años, además de otros seis de libertad vigilada y su inhabilitación para cualquier profesión que implique contacto con menores durante 10 años.

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