La Familia Real al completo preside la Ofrenda a Santiago en Compostela Barrio pide al Apóstol mantener "la convivencia fraterna" en España, "sin esconder nuestras raíces"

Julián Barrio, con el Rey
Julián Barrio, con el Rey

El arzobispo pide a los políticos "que tengan fortaleza, generosidad y constancia para buscar una renovación ética de nuestra sociedad"

"El sentimiento de lo desconocido está generando incertidumbre ante el futuro y afectando a certezas que parecían consolidadas". Por ello, "es necesario volver a las raíces"

"Con el Apóstol Santiago hacemos memoria de la necesidad de identificarnos con la historia y persona de Cristo, en la búsqueda paciente de la verdad para promover la cultura del cuidado común que nos posibilita comprender la unidad y la historia de los pueblos de España, vertebrada con lo común de todos y lo específico de cada uno"

"Acollo a vosa ofrenda, Maxestade, encomendando á intercesión do Apóstolo Santiago a todos os pobos de España, para que manteñamos unha convivencia fraterna non esquecendo as nosas raíces. Que Deus, co teu patrocinio, Santo Apóstolo, bendiga ás súas Maxestades e a toda a Familia Real, sempre sensibles a toda realidade que afecta ao noso pobo. Deus nos axuda e tamén o Apóstolo Santiago". El arzobispo de Santiago, Julián Barrio, clamó por la "convivencia fraterna" entre los españoles durante su homilía con motivo de la fiesta mayor de Santiago Apóstol, patrón de España.

En presencia de la Familia Real al completo (Felipe VI, doña Letizia, la princesa Leonor y la infanta Sofía), que pronunciaron la Ofrenda al Apóstol, y tras el vuelo, impresionante, del Botafumeiro por las naves laterales del templo compostelano, el prelado clamó para que "desde aquí resuene la esperanza" en este Año Santo atípico, que se prolongará (¿con visita papal incluida?) hasta 2022.

Haciendo referencia a la pandemia, el arzobispo compostelano subrayó cómo "el sentimiento de lo desconocido está generando incertidumbre ante el futuro y afectando a certezas que parecían consolidadas". Por ello, "es necesario volver a las raíces".

"En una civilización occidental con el alma mermada, ya surgen no pocas voces de pensadores fuera del cristianismo, que afirman que necesitamos a Cristo", subrayó Barrio, quien incidió en que "el hombre desorientado necesita razones verdaderas para seguir esperando. Nuestro mañana reflejará la esperanza del hoy".  

"Con el Apóstol Santiago hacemos memoria de la necesidad de identificarnos con la historia y persona de Cristo, en la búsqueda paciente de la verdad para promover la cultura del cuidado común que nos posibilita comprender la unidad y la historia de los pueblos de España, vertebrada con lo común de todos y lo específico de cada uno", recalcó, en una homilía con contantes referencias a la unidad y el diálogo, tan necesarios en estos tiempos.

Y, también, de llamadas a la vuelta a las raíces cristianas de la sociedad. "En el contexto de una cultura neopagana el hombre sigue buscando el signo de una esperanza alegre y generosa, como norma inspiradora de todo auténtico progreso que forja una convivencia de todos en justicia y caridad", como hicieron Santiago y Juan, dispuestos a "afrontar los desafíos antropológicos, sociales y espirituales, animando una profunda renovación cultural cristiana a través de la fraternidad, del esfuerzo, de la austeridad y de la solidaridad".

Ya en gallego, Barrio culminó subrayando que "la Iglesia tiene como misión llevar a los hombres a Dios, a su destino eterno, pero no se desentiende de las cuestiones humanas", y pide "poner remedio a las injusticias y las deplorables condiciones en que viven muchas personas".

Julián Barrio y la familia real, al fondo

"Los discípulos de Cristo hemos de ser sembradores de fraternidad", recalcó el prelado, quien quiso volver a recordar a los fallecidos en el accidente del Alvia en Angrois "y por los fallecidos por la pandemia", así como por quienes "perdieron la vida a causa de la violencia, siempre irracional".

A la Iglesia, y a los peregrinos que llegan a Santiago, pero especialmente a los gobernantes pidió el arzobispo de Compostela "que tengan fortaleza, generosidad y constancia para buscar una renovación ética de nuestra sociedad".

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