El 19 de junio en la iglesia de la Clerecía de Salamanca Blázquez vuelve a la Legión de Cristo para ordenar a 6 nuevos diáconos

(José Manuel Vidal).-Ricardo Blázquez, arzobispo de Valladolid vuelve a la Legión de Cristo. Pero ya no como visitador o inspector de la Legión en España, sino como celebrante principal de la ordenación de seis nuevos diáconos. La ordenación tendrá lugar en la iglesia de la Clerecía de Salamanca, el 19 de junio a las 11,30 horas. A su lado, el arzobispo vallisoletano contará con la presencia de Jesús María Delgado, director territorial en España de la institución fundada por Marcial Maciel.

Los futuros diáconos, todos españoles, son el H. Pablo Redondo Crespo (Valladolid), H. José Ignacio de la Barreda Manso (Madrid), H. Francisco Javier Mariana Torrecilla (Navalón, Cuenca), H. Jorge Carlos Ranninger Hernández (Madrid), H. Arquímedes Sánchez Ginés (Plasencia, Cáceres) y H. Cristóbal Vilarroig Martín (Castellón de la Plana).

En diversos círculos eclesiásticos de Salamanca, Valladolid o Madrid se comenta, con cierta sorpresa, esta tan rápida y extraña vinculación del vicepresidente de la Conferencia episcopal española con una institución que, por orden del propio Papa, se encuentra en entredicho y pendiente del nombramiento de un comisario papal.

Y es que no falta quien interpreta el gesto de monseñor Blázquez como un espaldarazo a la Obra de Maciel en los "momentos más difíciles de su historia".

Un apoyo que cobra mayor importancia todavía por venir de uno de los 5 visitadores apostólicos, que se presta a ordenar nuevos diáconos de una orden que, según el comunicado vaticano que él mismo contribuyó a redactar, va a sufrir una profunda reestructuración o refundación. O incluso podría desaparecer.

¿Por qué aceptó monseñor Blázquez una petición tan "comprometida"? Se barajan tres posibilidades de respuesta: presiones de Roma, indicaciones de Madrid o promesas de la Legión de surtir de nuevos sacerdotes legionarios a una archidiócesis muy necesitada de clero, dada su extensión geográfica y la escasez de vocaciones diocesanas. Es decir, que Blázquez parece convencido de que de un árbol malo siguen saliendo frutos buenos.

En el ojo del huracán desde hace meses y pendiente del nombramiento de comisario papal, la Legión de Cristo continúa adelante con sus actividades ordinarias y hasta extraordinarias. Por ejemplo, la ordenación de diáconos y sacerdotes.

A los 6 que serán ordenados por Blázquez en Salamanca, hay que sumar otro 60 que se ordenarán próximamente en Roma. Porque, "la vida sigue adelante en la Legión", dicen.

Esta política de querer aparentar que "no pasa nada" y que "todo sigue igual" encuentra oposición incluso dentro de la propia Legión de Cristo. Algunos de sus miembros se preguntan "por qué no se detienen las ordenaciones hasta que se clarifique la nueva situación de la Legión".

Aunque sólo sea porque "hay algunos sacerdotes ordenados en el mes de diciembre del año pasado que están en proceso de salida de la Legión de Cristo".

Quizás ajeno a todo lo que se está cociendo en la Legión, monseñor Blázquez, siempre atento y cordial, se va a prestar, de buena fe, a incrementar la ceremonia de la confusión en la que está sumida la organización fundada por el denostado Marcial Maciel.

Sus razones tendrá. Razones que debería explicar. Aunque sólo sea para evitar interpretaciones equivocadas. La verdad nos hace libres y la información es el primer peldaño para conquistarla.

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