Ante cientos de sacerdotes reunidos en el Seminario de Moncada Cañizares convoca un Sínodo Diocesano en Valencia para “impulsar entre nosotros el esperanzador programa evangelizador del papa Francisco”
"La Iglesia en Valencia tiene una larga y rica tradición de Sínodos Diocesanos"
El último de ellos que tuvo lugar entre 1986 y 1987, convocado por el entonces arzobispo de Valencia, monseñor Miguel Roca
La situación actual hay que entenderla como “una llamada de Dios a la Iglesia para ser ella misma, para conseguir su misión y fortalecer su identidad en la fe"
La situación actual hay que entenderla como “una llamada de Dios a la Iglesia para ser ella misma, para conseguir su misión y fortalecer su identidad en la fe"
| Iglesia en Valencia
El cardenal arzobispo de Valencia, Antonio Cañizares, ha anunciado este mediodía que convoca un Sínodo Diocesano “para impulsar entre nosotros el amplio y esperanzador programa de evangelización y pastoral que nos traza el papa Francisco en continuidad con las enseñanzas de los Papas que le han precedido, aplicando el Concilio Vaticano II”.
El titular de la archidiócesis de Valencia ha precisado que convoca el Sínodo Diocesano, en la conclusión del Año Santo Jubilar por el VI Centenario de la muerte de San Vicente Ferrer, así como en el centenario de la consagración de Valencia y del conjunto de España al Sagrado Corazón de Jesús, y como consecuencia también del Proceso de Reencuentro Sacerdotal puesto en marcha el año pasado en la diócesis de Valencia.
El cardenal Antonio Cañizares, que ha ha hecho público este anuncio ante cientos de sacerdotes reunidos en el Seminario de Moncada, en la fiesta de Jesucristo Sumo y Eterno Sacerdote, ha recordado que “la Iglesia en Valencia tiene una larga y rica tradición de Sínodos Diocesanos” y ha evocado el último de ellos que tuvo lugar entre 1986 y 1987, convocado por el entonces arzobispo de Valencia, monseñor Miguel Roca.
Además, el Arzobispo ha resaltado que la situación actual hay que entenderla como “una llamada de Dios a la Iglesia para ser ella misma, para conseguir su misión y fortalecer su identidad en la fe y para reemprender con renovado entusiasmo y esperanza el camino de una nueva evangelización cada día más urgente y apremiante”.
Igualmente, el Cardenal ha precisado que “la fe es fuente de alegría y felicidad, raíz de amor fraterno, base de paz y compromiso con la justicia, y esto es lo que la Iglesia siempre y en estos momentos debe aportar”.
¿Qué es un Sínodo Diocesano?
El Sínodo diocesano es una asamblea de sacerdotes y de otros fieles escogidos de la Iglesia particular que prestan su ayuda al Obispo de la diócesis para bien de toda la comunidad diocesana, según el Código de Derecho Canónico.
Se convoca cuando lo aconsejen las circunstancias, a juicio del Obispo de la diócesis, después de oír al consejo presbiteral.
Al Sínodo diocesano han de ser convocados como miembros sinodales, y tienen el deber de participar en él, el Obispo; los Obispos auxiliares; los Vicarios generales y los Vicarios episcopales así como también el Vicario judicial; los canónigos de la Iglesia Catedral; los miembros del consejo presbiteral; fieles laicos; también los que son miembros de institutos de vida consagrada, a elección del consejo pastoral, en la forma y número que determine el Obispo diocesano; el rector del Seminario Mayor diocesano; los arciprestes; al menos un presbítero de cada arciprestazgo, elegido por todos los párrocos; algunos Superiores de institutos religiosos y de sociedades de vida apostólica que tengan casa en la diócesis, que se elegirán en el número y de la manera que determine el Obispo diocesano.
Además, el Obispo diocesano también puede convocar como miembros del Sínodo a otras personas, tanto clérigos, como miembros de institutos de vida consagrada, como fieles laicos.
Fiesta de Jesucristo Sumo y Eterno Sacerdote
Durante la fiesta de Jesucristo Sumo y Eterno Sacerdote, el Seminario ha acogido también un homenaje a los presbíteros de la diócesis que cumplen este año el 50 y el 25 aniversario de su ordenación sacerdotal, con la intervención de monseñor Jesús Murgui, obispo de Orihuela-Alicante, en nombre de los primeros, y del rector del Seminario, Fernando Ramón, de los segundos.