El arzobispo de Madrid preside su primera misa con motivo de la fiesta de la Paloma Carlos Osoro apuesta por "la globalización del amor" para que el mundo no "globalice la indiferencia"

El arzobispo de Madrid, Carlos Osoro, ha presidido este sábado la misa solemne en honor a la Virgen de la Paloma, abogando en su homilía por construir un mundo en el que la "globalización del amor" evite que "se globalice la indiferencia".

En la misa, en la parroquia de La Paloma y San Pedro el Real, Osoro ha destacado que los fieles deben cambiar el mundo a través de "salir al camino de los hombres", "entrar en el corazón de los hombres" y "provocar alegría, felicidad, y proclamar la grandeza del hombre".

Osoro ha comenzado recordando la historia del cuadro de la Virgen situado en la Iglesia. "Una mujer - Isabel Tintero - al ver la imagen del lienzo, se la cogió a los muchachos, la retocó y la colocó en el portal de su casa, venerando aquella imagen y extendiendo esa veneración a cuantos quisieron hasta hoy".

El arzobispo ha empleado tres características de la virgen del óleo - su manto negro, túnica blanca y el rosario - para llamar a los fieles a considerarse "hilos de ese manto", a "construir la cultura de la vida, la cultura del encuentro, la civilización del amor" y evitar "distanciarnos los unos de los otros".

En este sentido, ha incidido en que los seres humanos están "creados para la comunión" y no para buscar "el interés personal o de grupo", por lo que hay que "poner al prójimo por encima de uno mismo", creando una "globalización del amor", un mundo "en el que nadie sea descartado y en el que todos nos volquemos hacia quien más lo necesite".

A la celebración religiosa han acudido la presidenta regional, Cristina Cifuentes; el consejero de Transportes, Vivienda e Infraestructuras, Pedro Rollán; la alcaldesa de Madrid en funciones, Marta Higueras; el concejal de Salud, Seguridad y Emergencias, José Javier Barbero; las portavoces municipales de PSOE y Ciudadanos, Purificación Causapié y Begoña Villacís; y el portavoz adjunto del PP en el Ayuntamiento de Madrid, Íñigo Henríquez de Luna.

Tras la misa, los bomberos han llevado a cabo la tradicional bajada del cuadro de su patrona, la Virgen de la Paloma, que por la tarde procesionará por las calles del barrio de La Paloma en la culminación de la celebración religiosa de la 'patrona popular' de Madrid.

El bombero encargado de bajarlo, Pedro Pablo, con 22 años de profesión, ha explicado que han ensayado la bajada del cuadro en agosto, aunque normalmente esto se hace en el mes de mayo, según ha explicado otro bombero. "Así aprovechamos y limpiamos el cuadro, que normalmente se baja dos veces en el año, y así de camino ensaya el encargado de bajarlo", ha afirmado.

El retrato de la Virgen de la Paloma es el centro de la celebración religiosa. La tradición dice que este cuadro fue encontrado milagrosamente por un grupo de jóvenes. La otra tradición, que liga al cuerpo de bomberos con el lienzo, data de 1923, cuando los feligreses pidieron por primera vez la ayuda de éstos para bajar el cuadro.

El bombero encargado ha explicado que "se sienten muchas cosas" y que "piensa muchas cosas, normalmente personales". Otro de los bomberos, tras abrazarse con un compañero, explica que es un momento "muy importante y emocionante" para ellos.

Tras bajar el lienzo, el arzobispo de Madrid, Carlos Osoro, ha besado el cuadro, y se ha procedido a su fijación para que todos los feligreses puedan besar el lienzo, introducido siempre dentro de un recinto de cristal, hasta que a las seis de la tarde se proceda a sacarlo en procesión.

(RD/Ep)

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