¡Bienaventurado verano! Carta del mundo pobre al mundo rico

Manos Unidas, en Benin
Manos Unidas, en Benin

Los pobres del mundo, nuestros hermanos, los Cristos dolientes, no necesitan solo que sepamos que existen; necesitan que nos demos por entero a ellos. Lo que somos y lo que tenemos. Nuestros bienes y nuestro tiempo. Que nos comprometamos verdaderamente

Hay una gran diferencia entre un creyente y un discípulo.

El creyente espera; el discípulo se levanta y se pone al servicio de los demás.

El creyente cree en los milagros; el discípulo hace que los milagros ocurran.

El creyente tiene fe; el discípulo convierte esa fe en obras.

El creyente conoce las obras de misericordia; el discípulo las practica diariamente.

El creyente da un poco de lo que tiene y le sobra; el discípulo se da a sí mismo.

El creyente espera la llegada del reino; el discípulo predica y vive ya el reino.

El creyente conoce las bienaventuranzas; el discípulo las vive en su persona.

El creyente conoce a la Iglesia católica; el discípulo la construye en comunidad.

El creyente cree en Jesucristo; el discípulo vive en, por y para Jesucristo.

Esto vale para todos los creyentes y discípulos de Jesucristo en la Iglesia, y refiriéndonos a Manos Unidas.

El verdadero voluntario ha de parecerse más al discípulo que al creyente.

Manos Unidas presenta su Memoria 2021
Manos Unidas presenta su Memoria 2021

Los pobres del mundo, nuestros hermanos, los Cristos dolientes, no necesitan solo que sepamos que existen; necesitan que nos demos por entero a ellos. Lo que somos y lo que tenemos. Nuestros bienes y nuestro tiempo. Que nos comprometamos verdaderamente.

Solo así pasaremos de creyentes a militantes, a voluntarios, a discípulos de Jesús.

Bienaventurado seas porque tuve hambre y me diste de comer...

Tenemos que luchar en campaña contra el hambre de Dios, de pan y de educación.

Qué somos ¿Creyentes o discípulos?

No endurezcamos nuestro corazón.

Imitemos al corazón de Jesús reflejado en las bienaventuranzas.

¡¡¡Bienaventurado verano!!!

Juan Antonio Montes Paniagua. Presidente delegado de Manos Unidas. Diócesis de Getafe

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