A pesar de llegar como clandestinos, les asiste el derecho a solicitar asilo o protección Iglesia, comunidad africana en Canarias y ONG's se movilizan para impedir la expulsión de los polizones nigerianos

Las Palmas de Gran Canaria
Las Palmas de Gran Canaria

La Iglesia, la comunidad africana en Canarias, la Comisión Española de Ayuda al Refugiado (CEAR) y Caminando Fronteras se han unido para tratar de impedir que los tres ciudadanos nigerianos sean expulsados del país

En un comunicado difundido este jueves, la ONG Caminando Fronteras ha pedido al Gobierno que tenga en cuenta las circunstancias personales de estos tres ciudadanos y que se pondere la peligrosa travesía a la que se han expuesto

La imagen de esos tres hombres sentados sobre el timón del petrolero, cabizbajos y agotados, con el inmenso casco del buque encima y el agua a menos de medio metro de sus pies, no solo ha dado la vuelta al mundo, sino que ha conmocionado a numerosas organizaciones sociales

Han sobrevivido a una travesía de más de 4.500 kilómetros de navegación en un hueco bajo la popa del petrolero, donde podrían haber muerto

La Iglesia, la comunidad africana en Canarias, la Comisión Española de Ayuda al Refugiado (CEAR) y Caminando Fronteras se están movilizando para tratar de impedir que los tres ciudadanos nigerianos que llegaron en un petrolero a Las Palmas de Gran Canaria sean expulsados como polizones sin, al menos, valorar sus circunstancias personales.

Al haber llegado de forma clandestina en un barco (escondidos en un hueco sobre el timón de un buque que partió del puerto de Lagos, en Nigeria, once días antes), a estos hombres no se les está tratando legalmente como migrantes, sino como polizones, con un marco jurídico diferente, en el que corresponde al armador del petrolero hacerse cargo de ellos y devolverlos al país de origen.

Sin embargo, como a cualquier otro extranjero que llegue a las fronteras españolas, les asiste el derecho a solicitar asilo o protección, si cumplen con alguna de las condiciones que establecen los diferentes tratados internacionales donde se regula esa figura.

El portavoz de CEAR en Canarias, Juan Carlos Lorenzo, ha explicado a EFE que no les consta que, hasta el momento, estos tres ciudadanos nigerianos hayan pedido asilo, pero la ONG ha movilizado a sus abogados para que traten de ponerse en contacto con ellos y les informen de los derechos que les asisten.

Lo mismo están intentando hacer el Secretariado de Migraciones de la Diócesis de Canarias, la Federación de Asociaciones Africanas en las islas y el colectivo Caminando Fronteras, según han confirmado a EFE sus respectivos portavoces.

El problema que todos relatan consiste en que, hasta el momento, nadie ha podido contactar con estos tres ciudadanos nigerianos: uno de ellos sigue hospitalizado y formalmente bajo custodia (de nuevo por su condición de polizón) y dos están desde este martes a bordo del petrolero Alithini II, bajo la tutela del capitán del buque, que es responsable de mantenerlos en el barco y, llegado el caso, también de transportarlos al país donde supuestamente embarcaron, Nigeria.

"Uno de ellos sigue hospitalizado y formalmente bajo custodia (de nuevo por su condición de polizón) y dos están desde este martes a bordo del petrolero Alithini II, bajo la tutela del capitán del buque"

Ambos fueron transferidos el martes al petrolero en cuanto recibieron el alta médica en el hospital, y en este momento siguen allí, bajo la responsabilidad de su tripulación, han confirmado fuentes de la Delegación del Gobierno en Canarias.

Caminando Fronteras ha intentado también romper ese "bloqueo legal" pidiendo la intervención del Defensor del Pueblo, que ya ha actuado en casos anteriores con polizones, pero cuando consta que estos han solicitado protección internacional (porque la mera petición de asilo paraliza ya la posible devolución, hasta que la Administración resuelva si lo concede o lo deniega).

La imagen de esos tres hombres sentados sobre el timón del petrolero, cabizbajos y agotados, con el inmenso casco del buque encima y el agua a menos de medio metro de sus pies, no solo ha dado la vuelta al mundo, sino que ha conmocionado a numerosas organizaciones sociales.

En un comunicado difundido este jueves, la ONG que dirige la activista Helena Maleno ha pedido al Gobierno que tenga en cuenta las circunstancias personales de estos tres ciudadanos y que se pondere la peligrosa travesía a la que se han expuesto, para trasladarlos a algún recurso de acogida del Ministerio de Migraciones donde puedan "recuperarse anímica y psicológicamente".

"Han sobrevivido a una travesía de más de 4.500 kilómetros de navegación en un hueco bajo la popa del petrolero"

Polizones Nigerianos

Si, como parece, embarcaron en la última escala en tierra del Alithini II, el 17 de noviembre en Lagos, los tres han sobrevivido a una travesía de más de 4.500 kilómetros de navegación en un hueco bajo la popa del petrolero del que podían haberse caído al mar, que podría haberse inundado si el buque hubiera cabeceado sobre las olas en caso de mal tiempo o donde podrían haber muerto de hipotermia o falta de víveres, de haberse alargado el viaje algunos días más.

Las condiciones para sobrevivir a esa travesía son tan duras que no faltan quienes ponen en duda que su historia sea real. Sin embargo, Salvamento Marítimo ha confirmado a EFE que solo en el puerto de Las Palmas de Gran Canaria hay seis antecedentes desde 2018 de buques que han llegado con polizones en ese mismo lugar del casco, la mecha del timón: Green Sky (cuatro polizones), Champion Pula (cuatro), Andrómeda (siete), Minerva Virgo (uno) y Ocean Princess I (tres).

En, al menos, dos de ellos, Champion Pula y Ocean Princess I, hay constancia de que su última escala fue el puerto de Lagos.

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