Lifting a la catedral para recibir al Papa

Restauración de la nave central en el templo compostelano

Han aparecido manchas y humedades

19 sep 2010 - 09:53

Cuando el Papa Benedicto XVI alce el 6 de noviembre la mirada en el interior de la Catedral de Santiago para contemplar la grandiosidad de su arquitectura no se encontrará ni manchas de humedad ni correrá el riesgo de que le caigan encima restos de cal y pintura. Lo cuenta Paula Pérez en Faro de Vigo.

De eso se encargará el Arzobispado, que ha anunciado la restauración de la nave central, muy deteriorada por las condiciones meterológicas de este año. Los trabajos, sin embargo, impedirán el vuelo del botafumeiro que tendrá un descanso de veinte días. Al final, la bóveda lucirá resplandeciente para el Sumo Pontífice.

El blanco representa en la liturgia cristiana fiesta y solemnidad. La túnica papal es de un blanco impoluto, una estampa que no debería desentonar con los techos abovedados de la Catedral, donde la humedad ha causado estragos estropeando la pintura durante este último año. Al Arzobispado no le ha quedado más remedio que ordenar una restauración urgente de las bóvedas de la nave central. Así se lo recomendó la Dirección Xeral de Patrimonio a quien pidió consejo. Y puestos a poner andamios, han decidido no perder tiempo: el seis de noviembre esa bóveda debe lucir resplandeciente sobre la cabeza del Sumo Pontífice.

Nadie duda de la belleza y el valor histórico de la Catedral de Santiago, pero los años y los turistas no han pasado en balde. Las pinturas murales de la capilla mayor están seriamente dañadas y su restauración ha tenido que ser replanteada tras hallarse restos de hormigón. El Pórtico da Gloria lleva dos años detrás de los andamios y la Consellería de Cultura tiene previstas también la restauración de la Torre del Reloj y de la fachada de la Azabachería.

La obra más visible y de mayor calado es, sin embargo, la del Pórtico da Gloria, donde la estructura montada para su restauración mantenía oculta al público la portada diseñada por Maestro Mateo. Pero esta obra, emblema de la Catedral, no podía permanecer tapada a ojos del Papa, de manera que ya se retiró parte del andamio para que el día seis de noviembre Benedicto XVI pueda contemplarla en su visita a Santiago, aunque no en su esplendor.

Solucionado este problema, al Cabildo le surgió uno nuevo. Las especiales circunstancias meteorológicas del otoño, invierno y primavera, caracterizados por muchas lluvias, unidas a las altas temperaturas del verano y la masiva ocupación de la Catedral en este Año Xacobeo han originado la aparición de "grandes manchas de humedad" y, sobre todo, "el desprendimiento de pintura y cales", según el diagnóstico del Arzobispado.

"Durante el mes de julio, y más evidente a medida que avanzaba el verano, se fueron detectando estos desprendimientos en el piso de las naves, en los bancos...", explican.

La Iglesia recurrió entonces a los técnicos de la Dirección Xeral de Patrimonio de la Xunta, que estimaron que había que acometer "con urgencia" esas obras.

La restauración comenzará mañana, en horario nocturno. Se harán trabajos de pintura y revoque de las bóvedas, se limpiarán los arcos fajones, se sustituirá la cal en las juntas de piedra y encintado.

Para acometer esta restauración, a partir de mañana se instalarán dos estructuras móviles que permitirán trabajar en lo alto de las bóvedas. A consecuencia de estos andamiajes los turistas perderán visibilidad en las zonas en las que se esté actuando.

El mayor perjuicio será, sin embargo, que la estrella de la Catedral en Año Santo, el botafumeiro, deberá quedar aparcado durante los veinte días que duren las obras, ya que los trabajos en la bóveda impedirán su funcionamiento.

No será el único inconveniente de las obras, ya que para realizar estos trabajos se procederá también a la retirada de algunos bancos, de manera que los fieles que acudan a las misas tendrán menos sitio para sentarse.

En todo caso, el Arzobispado aclara que se intentará no entorpecer ninguna celebración litúrgica. Por esta razón, los trabajos se realizarán de noche y en horario de tarde, entre las 14 y las 18 horas, que es cuando la afluencia de peregrinos a la Catedral es menor.

Para cuando Benedicto XVI llegue con su Papa Móvil hasta la Catedral y entre por la puerta de Azabachería al interior de la basílica, la bóveda central se habrá quitado unos años de encima y lucirá nueva capa de pintura. En todo caso, el Sumo Pontífice oficiará la Misa, no en el interior de la Catedral, sino desde la escalinata del Obradoiro.

También te puede interesar

Lo último

stats