Ante su "reiterada homofobia" piden a las instituciones 'claridad y contundencia' 'Sí Podemos Canarias' pide al Gobierno que no invite al obispo de Tenerife a actos institucionales

Bernardo Álvarez, obispo de Tenerife
Bernardo Álvarez, obispo de Tenerife EP

El Grupo Parlamentario insta al Ejecutivo a ''rechazar y condenar'' las declaraciones del obispo en las que equipara la homosexualidad a una enfermedad como el alcoholismo

Aseguran que las 'presuntas disculpas' del obispo no hacen más que agravar la cuestión. Piden, asimismo, que  el Gobierno "ratifique su compromiso con el derecho de todas las personas a su orientación sexual"

Los colectivos víctimas de sus declaraciones persisten en mantener la petición de "su dimisión o cese como la única solución posible ante una conducta de reincidencia homófoba impropia e inaceptable"

"Las instituciones deben ser contundentes en la repulsa y condena al obispo por sus manifestaciones continuadas de desprecio, humillación y discriminación hacia las personas LGBTI, lanzando un mensaje nítido de respeto a la diversidad sexual"

El Grupo Parlamentario Sí Podemos Canarias pide al Gobierno regional que “asuma el compromiso de no invitar al actual obispo de Tenerife, Bernardo Álvarez Afonso, a ningún acto institucional que se celebre en el Archipiélago” debido a sus reiteradas declaraciones homófobas y  “como muestra de respeto y consideración al colectivo LGBTI”.

Así consta en una iniciativa que se ha registrado en la Cámara regional al entender que las última declaraciones del obispo Álvarez en una entrevista concedida a la Televisión Canaria,  en la que equipara la  homosexualidad a una enfermedad como el alcoholismo atentan contra elartículo 14 de la Constitución Española, que  establece la igualdad de todas las personas ante la ley, “sin que pueda prevalecer discriminación alguna por cualquier condición o circunstancia personal o social”. 

Asimismo, Sí Podemos Canarias recuerda que el artículo 18 del Estatuto de Autonomía “reconoce el derecho de todas las personas a su identidad de género y garantiza la no discriminación por este motivo o por su orientación sexual”.

Para María del Río, presidenta del Grupo Parlamentario Sí Podemos Canarias, las declaraciones del obispo “no solo son una muestra reiterada de homofobia que indigna a toda la sociedad canaria, sino que además atentan contra nuestros valores democráticos y los derechos de las personas LGBTI, causando un sufrimiento y perjuicio añadido  a las que, siendo creyentes,  tienen una orientación sexual o identidad de género diferente”.

"Ninguna persona homosexual se merece el desprecio y trato humillante de este obispo, ni la consideración de ser adicta o enferma, o estar en pecado mortal sí es católica, por ser quien es o amar a quien ama", ha insistido

Al respecto, recuerda que el actual obispo de la Diócesis Nivariense ya en el año 2007expresó en otra entrevista para el periódico La Opinión de Tenerife que “la homosexualidad perjudica a las personas y a la sociedad”, justificando asimismo los abusos sexuales a personas menores de edad porque “hay adolescentes que son menores y están perfectamente de acuerdo y, además, deseándolo. Incluso, si te descuidas, te provocan”.

Reiterada conducta homófoba

Es por esta “reiterada conducta homófoba”que Sí Podemos Canarias, haciéndose eco de las demandas de diversos colectivos LGBTI, insta alParlamento regional a manifestar su “rechazo y condena” a las inadmisibles declaraciones del obispo en las que equipara la  homosexualidad a una adición o enfermedad como el alcoholismo y “ratifique su compromiso con el derecho de todas las personas a su orientación sexual e identidad de género”. 

Sí Podemos Canarias, en línea con distintos colectivos LGBTI, considera que el comunicado de “presuntas disculpas” que el obispo Álvarez emitió el 21 de enero “no hace más que agravar la situación, toda vez que, lejos de retractarse de sus palabras, se limita a escribir unas escasas líneas generalistas más propias de una homilía o escrito religioso que de un acto de resarcimiento de ofensas en el orden civil o social”.

Por ello, los colectivos víctimas de sus declaraciones persisten en mantener la petición de “su dimisión o cese como la única solución posible ante una conducta de reincidencia homófoba impropia e inaceptable en un Estado democrático”. 

Las instituciones deben ser contundentes en la repulsa y condena al obispo por sus manifestaciones continuadas de desprecio, humillación y discriminación hacia las personas LGBTI, lanzando un mensaje nítido de respeto a la diversidad sexual”, concluye.

Primero, Religión Digital
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