El obispo ve la obra de Cervantes como «el mejor regalo que España le ha hecho al mundo» El Quijote, según Berzosa
Se juntó el hambre con las ganas de comer, y el resultado fue un atracón de fluida, interesante y sabrosa ciencia. El hambre en este caso venía representada por el libro «Don Quijote de La Mancha», el mejor regalo que España le ha hecho al mundo, según palabras de Raúl Berzosa, obispo auxiliar de Asturias. Un texto que a estas alturas de vida sigue constituyendo un filón inagotable de sugerencias, reflexiones, análisis.... Y las ganas de comer las puso el propio monseñor, empleando su amplia inteligencia en un minucioso trabajo de búsqueda de espiritualidad y trascendencia en cada una de las páginas de la sobresaliente obra. El resultado se tradujo en un banquete cultural, una hermosa velada llena de hondura y poesía. Lo cuenta Cuca Alonso en La Nueva España.
La conferencia, celebrada en el salón de actos del Antiguo Instituto Jovellanos bajo el título «Releyendo El Quijote con ojos de poeta y de creyente», estaba promovida por la Fundación Álvarez Viña. En un recinto absolutamente lleno, que incluso obligó a parte del público a seguir las palabras del ponente desde el patio, ocuparon la tribuna el concejal de Cultura del Ayuntamiento de Gijón, Justo Vilabrille; el presidente de la Fundación, Jesús Menéndez Peláez, y el obispo auxiliar de Asturias, Raúl Berzosa.
El señor Vilabrille disculpó la ausencia de la Alcaldesa, y aunque no se reconoce hombre de Iglesia dijo sentirse encantado de disfrutar la sabiduría de un personaje tan polifacético. Tuvo palabras de gratitud para Ramón Álvarez Viña por su patrocinio cultural; en este mismo sentimiento insistió Jesús Menéndez Peláez, refiriéndose al señor Álvarez Viña como un hombre «ejemplar, emprendedor, sabio, humanista, y religioso». Respecto al ponente, Jesús Menéndez Peláez recordó sus primeros encuentros con Raúl Berzosa, en 2005, llegando a descubrir en él a un obispo jovellanista. Lamentó la previsible brevedad de su ministerio en Asturias, «un obispo auxiliar siempre es ave de paso», aunque su vínculo con el Foro Jovellanos es para siempre. Parecía que Jesús Menéndez Peláez se estaba despidiendo...
Idea que fue aclarada por el propio obispo, «a día de hoy no sé nada de un posible traslado». Tras dedicarle un recuerdo a Ramón Álvarez Viña, mostró su primer Quijote, una edición escolar de 1962, que conserva como un tesoro. Dijo no ser un experto en Cervantes. Caray, si lo llega a ser, decimos nosotros. Desarrolló su tesis en doce puntos, apoyándose en ensayos de Miguel de Unamuno, Giovanni Papini, Salvador de Madariaga, José Luis González Novalín... Tras añadir sus propias reflexiones, las remataba con una poesía en torno a don Quijote. Tal parece que todos los grandes poetas incidieron en la figura de Alonso de Quijano. Quevedo, Jorge Luis Borges, León Felipe, Blas de Otero, Rubén Darío, Francisco Álvarez Hidalgo, Manuel Celaya, incluso Cervantes...
La conclusión del vasto estudio realizado por Raúl Berzosa indica que la fe de Miguel de Cervantes queda ampliamente reflejada en don Quijote. Su cristianismo era íntegro, como demuestra la coherencia de su vida, su defensa de las buenas causas, su solidaridad, su conocimiento de los textos sagrados.
Al final, tras escuchar largos y calurosos aplausos, la intervención de una persona del público dio pie a Raúl Berzosa para recordar una frase del Papa Pablo VI: el nombre de la Virgen María está unido a tres emes: reconocimiento de nuestra propia Miseria, por ella pedir Misericordia, y recordar el Magnificat.