El obispo emérito de San Sebastián reivindica su papel como mediador con el Gobierno Aznar en 1998 Uriarte admite la condena de la Iglesia a ETA fue "excesivamente escueta"

Jornadas sobre ETA y la Iglesia vasca
Jornadas sobre ETA y la Iglesia vasca

"Estuvimos por debajo de los requerimientos del Evangelio", reconoce el obispo emérito de San Sebastián

Mostramos sincero dolor y sintonía con los asesinados y sus familiares" en todas las condenas de actos terroristas, aunque dicho gesto, hoy, le parece "excesivamente escueto"

"Estuvimos por debajo de los requerimientos del Evangelio". El obispo emérito de San Sebastián, Juan María Uriarte, admitió la respuesta "deficitaria y sobre todo tardía" de la Iglesia vasca ante el "descomunal traumatismo" de las víctimas de ETA. "La condena fue excesivamente escueta", recalcó Uriarte, durante la clausura de las jornadas 'La Iglesia ante la violencia de ETA' organizadas en Vitoria. 

El prelado, que reivindicó su papel como "mediador" entre la banda y el Gobierno de Aznar entre 1998 y 1999, subrayó que la atención a las víctimas debería haber sido "más temprana, intensa y efectiva" por parte de la Iglesia, aunque recalcó que los obispos siempre condenaron los atentados.

"Mostramos sincero dolor y sintonía con los asesinados y sus familiares" en todas las condenas de actos terroristas, aunque dicho gesto, hoy, le parece "excesivamente escueto". "Nadie estuvo a la altura", subrayó.

Una posición neta y firme

Sin embargo, Uriarte indicó que, en términos generales, la contribución de la Iglesia a la paz en Euskadi "fue positiva, e incluso notable", y destacó que los obispos mantuvieron "una posición neta y firme" frente al terrorismo, que "se anticipó", incluso, a la reacción que diversos movimientos sociales y partidos políticos mostraron posteriormente ante la banda.

"Sin ser perfecta [la labor de la iglesia vasca], y digan lo que digan, hay muchas más luces que sombras en la contribución a la paz y frente al deplorable fenómeno de ETA"

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