Obra de Iago Seara en tonos tenues Un altar minimalista de madera y metal para el Papa en Compostela
Minimalista y discreto para adaptarse a la austeridad que exigen los tiempos que corren. Diseñado por el arquitecto Iago Seara, el altar que recibirá el próximo seis de noviembre a Benedicto XVI se construirá a base de metal y paneles de madera. Algo que, una vez concluida la ceremonia, permitirá reciclar el 70% de los materiales. De forma triangular, su ubicación no ha sido elegida ni mucho al azar.Lo cuenta Elva Otero en El Correo Gallego.
La estructura se colocará en la esquina suroeste de la praza do Obradoiro, justo entre los pazos de Raxoi y San Xerome. Una disposición que, además, dejará liberadas las monumentales fachadas mencionadas, así como el frente de la Catedral y el Hostal (antiguo hospital de peregrinos).
De este modo, la plaza lucirá en todo su esplendor tanto para el público que asista a la misa in situ, como para la audiencia que siga la eucaristía por televisión.
Después de reponer fuerzas en el Palacio Arzobispal, Ratzinger se subirá al papamóvil para, a continuación, cruzar en diagonal el Obradoiro y alcanzar el altar.
Con aproximadamente 8,5 metros de altura, se ha concebido como un presbiterio al que se accede a través de una plataforma elevada dos metros sobre la cota de la plaza. Cerrada por todos los laterales -salvo por el de Raxoi-, la estructura dispone de una cubierta para protegerse de posibles lluvias.
Seara se ha decantado en este caso por los tonos tenues y una luz muy sutil que se distribuye por medio de varias calles abiertas en el techo. En esta línea, también ha sido elegida la moqueta de un azul apagado que cubre la superficie.
Con una Virgen del Carmen en el lateral izquierdo, la estructura podría completarse, no obstante, con alguna otra obra artística. Totalmente prefabricado, bastará con montar el altar en el Obradoiro para que todo esté a punto. Según el Arzobispado, el proceso durará en torno a un mes.