La Alianza Evangélica invita a los grupos políticos a abrir un “período de tregua para la reflexión” Cómo hacer el "punto y aparte" en la política española: una aportación protestante

Congreso de los Diputados
Congreso de los Diputados EFE

En las últimas legislaturas hemos visto descender el nivel del debate parlamentario hasta convertirse en un permanente intercambio de descalificaciones, con poca gente que escuche, pocos que construyan consenso entre opuestos”, lamenta la AEE

“Llamamos a hacernos todo un punto y aparte y a preguntarnos si esta es la sociedad y el tipo de relaciones humanas que queremos dejar a nuestros hijos. Invitamos a librarnos del dogmatismo, de la negación del pan y la sal al contrario, invitamos lisa y llanamente a abrir el corazón, los oídos y la mente a los que no piensan como nosotros”, expone

La AEE invita a pactar unas reglas de juego “en las que el insulto sea sustituido por el libre debate, la manipulación por la verdad y la crispación por el sosiego. Hay que empezar a construir básicos apoyos de confianza mutua, que en este momento son inexistentes”

La Alianza Evangélica Española (AEE) considera necesario cambiar la situación social y política de crispación y enfrentamiento que atraviesa España, y para ello invita a una “tregua” que requiere de un ejercicio de reflexión conjunta de todos los sectores.

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Lo ha hecho a través de un comunicado que hace referencia a la invitación de Pedro Sánchez al “convocar a toda la sociedad a “detenerse, reflexionar y decidir con claridad por dónde queremos caminar.” Sin valorar si la propuesta perseguía otros fines, la AEE acepta la necesidad de detenerse en el camino para hacer una valoración de la situación social y política del país.

Una política diferente

La entidad evangélica fundada en 1877 reivindica que gran parte de la crispación viene alimentada por la acción política de los últimos años. “En las últimas legislaturas hemos visto descender el nivel del debate parlamentario hasta convertirse en un permanente intercambio de descalificaciones, con poca gente que escuche, pocos que construyan consenso entre opuestos”, lamenta la AEE. “Pero este ambiente se refleja igualmente en la sociedad en general, en donde todo se vuelve auto-referencial y la crispación sustituye a la comprensión; la calidad de las relaciones sociales y el talante democrático retroceden”, advierte.

La Alianza invita por ello a los grupos políticos a abrir un “período de tregua para la reflexión” que facilite pactar unas reglas de juego “en las que el insulto sea sustituido por el libre debate, la manipulación por la verdad y la crispación por el sosiego. Hay que empezar a construir básicos apoyos de confianza mutua, que en este momento son inexistentes”.

Congreso de los Diputados
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Para la AEE, esta construcción puede tener lugar en un entorno “no necesariamente público, en el que nadie se vea obligado a defender su castillo. Como Alianza ratificamos que es posible hacerlo, y lo decimos desde la experiencia de las diferentes mesas de diálogo que hemos promovido, en las que ha sido posible ver a representantes de grupos diferentes (y opuestos) escucharse y debatir constructivamente”.

Este acercamiento entre personas y entidades de distintas ideas no persigue que nadie “renuncie a sus propuestas o proyecto”, pero pone en evidencia que es “imprescindible construir relaciones y puntos de unión en aquellos aspectos que nos son comunes, sin que esto signifique renunciar a la identidad propia ni parecer traidores”.

Construir relaciones de respeto

La Alianza Evangélica añade que, como sociedad, la reflexión tiene que partir de la autocrítica. Por eso invita a que cada uno “se plantee si ese entorno de crispación y cerrazón no ha permeado” en otros entornos.

Palacio de la Moncloa
Palacio de la Moncloa

“Llamamos a hacernos todo un punto y aparte y a preguntarnos si esta es la sociedad y el tipo de relaciones humanas que queremos dejar a nuestros hijos. Invitamos a librarnos del dogmatismo, de la negación del pan y la sal al contrario, invitamos lisa y llanamente a abrir el corazón, los oídos y la mente a los que no piensan como nosotros”, expone.

Autocrítica

En el último punto del comunicado, la entidad evangélica, que ya enfila sus 150 años de existencia, anima al pueblo evangélico a ejercer “nuestra función de sal, no renegando con desdén de la sociedad tan imperfecta que nos rodea, sino mezclándonos con ella, participando de sus debilidades y ofreciendo un modelo renovador de relaciones humanas”.

En esa participación activa, la AEE considera necesario “sacar la viga de nuestro ojo limpiándonos de todo dogmatismo e intolerancia, dando cauce al diálogo y abriéndonos a aprender unos de otros, demostrando cómo la tradición protestante de unidad dentro de la diversidad es un buen modelo para tener como referencia”. El texto finaliza con la cita de Romanos 12:18 “en cuanto dependa de vosotros, estad en paz con todos los hombres” como un modelo a seguir por los cristianos.

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