El Arzobispado de Barcelona impulsa un programa pionero para prevenir conductas suicidas
La iniciativa está avalada por la Generalitat, que la ha incluido dentro del Plan Nacional de Prevención del Suicidio de Cataluña
Spe Salvi. Ese es el nombre del nuevo servicio del Arzobispado de Barcelona para la prevención, detección y abordaje de conductas suicidas, que será presentado este sábado 31 de enero en una Jornada en el Seminario de Barcelona por el obispo auxiliar Javier Vilanova.
Nacido de un período de discernimiento, este programa, pionero en España, quiere movilizar a toda la comunidad cristiana en una red para dar respuesta a un problema que se ha convertido en la primera causa de muerte prematura en Cataluña.
El proyecto, que toma el nombre de la segunda encíclica del papa Benedicto XVI, centrada en la esperanza como medio de salvación, constituye una nueva rama de la pastoral de la Iglesia que cuenta tanto con un teléfono de atención directa como con el apoyo de la amplia red de comunidades parroquiales del Arzobispado de Barcelona.
Según explica la archidiócesis, los presbíteros y laicos que colaboren lo harán como centinelas en la detección y acompañamiento de conductas suicidas. Todos ellos tendrán a su disposición una guía específica, elaborada con el apoyo del Departamento de Salud de la Generalitat de Cataluña y de entidades especializadas, para prevenir, detectar comportamientos de riesgo y atender solicitudes de apoyo. Además, se repartirán folletos en todas las parroquias para que aquellas personas interesadas en colaborar también dispongan de herramientas para ayudar a personas en riesgo.
El proyecto Spe Salvi responde al llamado del papa León XIV, quien ha pedido ofrecer apoyo y acompañamiento a las personas que tienen pensamientos suicidas. El proyecto —subraya el arzobispado— ofrece formación, pero sobre todo atención directa y comprensiva a todas las personas que lo necesiten
El llamado del papa León XIV
El proyecto Spe Salvi responde al llamado del papa León XIV, quien ha pedido ofrecer apoyo y acompañamiento a las personas que tienen pensamientos suicidas. El proyecto —subraya el arzobispado— ofrece formación, pero sobre todo atención directa y comprensiva a todas las personas que lo necesiten.
Durante la presentación del próximo sábado en el Seminario de Barcelona, se proyectará el vídeo del pontífice del pasado mes de noviembre de 2025, en el que abordaba esta problemática, para posteriormente iniciar una serie de intervenciones y debates sobre los diferentes aspectos de cómo afrontar esta lacra.
Tal como recuerda el arzobispado, el suicidio es actualmente la primera causa de muerte no natural en Cataluña y afecta especialmente a los jóvenes. Según los últimos datos oficiales, en 2024 fallecieron por suicidio en Cataluña 538 personas, de las cuales 390 pertenecían a la provincia de Barcelona.
La iniciativa de la Iglesia de Barcelona está avalada por la Generalitat, que la ha incluido dentro del Plan Nacional de Prevención del Suicidio de Cataluña (PLAPRESC).
