"Cárceles de pecados en España hasta 1985": Supervivientes del Patronato de la Mujer piden la apertura de archivos al Estado y a la Iglesia
Supervivientes de estos reformatorios administrados por el franquismo para jóvenes que disentían de los valores del régimen, han reclamado al Estado y a la Iglesia católica desvelar 'la verdad'
Supervivientes del Patronato de Protección de la Mujer, reformatorios administrados por el franquismo para jóvenes que disentían de los valores del régimen, han reclamado al Estado y a la Iglesia católica ir más allá del “perdón simbólico”, “reconocer” lo sucedido en dichas instituciones y desvelar “la verdad” mediante la apertura de archivos.“ No queremos ni generosidad ni caridad, sino la verdad”, ha exigido este lunes Mariona Roca, que fue internada tres años en uno de estos centros, ante la comisión de investigación del Parlament de Cataluña sobre la represión en dichas instituciones, a la que han asistido representantes de todos partidos menos del Partido Popular, Vox y Aliança Catalana.
Roca ha comparecido junto a Pilar Dasí, Isabel de la Cruz Gallego, Maria Forns, Lucía Vicioso y Montserrat Alegret, acompañadas de una veintena de familiares y representantes de la asociación Contra L’Oblit de apoyo a las represaliadas, en el Parlament catalán, la primera institución de España que investiga formalmente al Patronato.
“Para la reparación, es muy importante que la Iglesia y el Estado reconozcan lo que hicieron. No se trata de pedir un perdón simbólico, se debe admitir que hicieron daño, explicarlo realmente y abrir archivos”, ha proseguido Roca, quien aspira a que, como resultado de esta investigación, se pueda llevar esta represión a la justicia.
“Aquello eran cárceles de los pecados, no había ni juicios ni condenas con pruebas”, ha denunciado Pilar Dasí sobre los reformatorios en los que encerraron a jóvenes que rechazaban la moral franquista y catolica, a lesbianas o a embarazadas fuera del matrimonio pero en los que, asegura, “incluso lo que no se hacía, estaba penado”.
El estado encarcelaba y la iglesia adoctrinaba
Los centros, dependientes del Ministerio de Justicia, operaron bajo el franquismo desde 1941 hasta 1985 y lo hicieron, han insistido las comparecientes, en “connivencia” con la iglesia, cuyas distintas órdenes, como la de las Adoratrices, fueron“el brazo ejecutor” de la institución. “El estado encarcelaba y la iglesia adoctrinaba”, ha asegurado Roca.
Internadas en la mayoría de casos por sus propias familias, las jóvenes eran sometidas a “castigos físicos y psíquicos” en los centros, donde “todo era silencio, oración y trabajo que comportaban sumisión y doctrina” con el objetivo de “anularte como persona”, ha recordado la testigo.
Sin ninguna remuneración y de manera “forzada”, las mujeres trabajaban desde dichas instituciones para empresas como la de bolígrafos Bic, Pronovias, la fábrica Solsona de galletas o El Corte Inglés, ha detallado Montserrat Alegret, quien ha pedido, además, que se les pague por el tiempo trabajado.