Cobo, ante el problema de la vivienda en España: "Necesitamos grandes pactos a nivel económico, a nivel político y a nivel social"
La comunidad católica también se duele «con todos los que sufren» por esta causa, al igual que con los que sufren «por el tema de la migración o por otros temas. La Iglesia se duele con ellos y quiere estar ahí también»
La vivienda «es un problema radicalmente fuerte en la vida pública de nuestra sociedad», ha señalado el cardenal José Cobo, arzobispo de Madrid. En declaraciones a Telemadrid con motivo de la inauguración de la nueva Delegación de Cultura de la archidiócesis en la Capilla del Obispo, Cobo ha subrayado que esta cuestión «necesita grandes acuerdos y grandes pactos a nivel económico, a nivel político y a nivel social».
«Los grandes problemas de nuestra sociedad, como el de la vivienda, no son problemas nuevos. A lo que no quiere entrar la Iglesia ahora mismo es a polarizaciones», ha asegurado el arzobispo a una pregunta sobre la acampada en la Puerta del Sol. Donde «seguiremos estando» es «protegiendo esos pactos y esas grandes soluciones que van más allá de lo momentáneo».
«Y, desde luego», la comunidad católica también se duele «con todos los que sufren» por esta causa, al igual que con los que sufren «por el tema de la migración o por otros temas. La Iglesia se duele con ellos y quiere estar ahí también».
¿Por qué una Delegación de Catequesis?
Sobre la recién creada Delegación de Cultura de la archidiócesis de Madrid, el cardenal Cobo ha expresado su convicción de que «era una demanda que teníamos en Madrid. Trabajábamos en diálogo con la cultura madrileña, que tiene mil llamadas y mil posibilidades de entrar en diálogo». Hasta ahora «lo estábamos haciendo individualmente» a través de delegaciones como la de Jóvenes o la de Catequesis.
Pero «nos surgía la necesidad de dar también una respuesta conjunta como diócesis», ha explicado el arzobispo. El objetivo de la nueva entidad es por un lado «crear puentes con las nuevas realidades de la cultura que se van haciendo» y, por otro, «apoyar desde aquí la cultura que se va generando» por parte de cristianos. «Puede ser un motor para impulsarlos, para lograr sentido y para desarrollarlo».