Curas en primera línea del accidente en Urda: "En estos momentos, lo único que podemos hacer es acompañar a las familias"
Los párrocos de Urda, Los Yébenes y Consuegra se desplazan desde el primer momento a la zona de la catástrofe, mientras la diócesis cede todos los espacios de las parroquias y Cáritas para los afectados
Dolor. Consternación. Solidaridad. Evangelio. La Iglesia de Toledo asiste, devastada, al drama del accidente ferroviario de Urda, que hasta el momento se ha cobrado la vida de 68 personas. Desde el primer momento, los párrocos de las localidades cercanas al impacto entre un AVE y un Iryo se desplazaron a la zona del siniestro, ofreciendo su ayuda, material y espiritual, a víctimas y heridos de la catástrofe.
Uno de ellos, José Miguel Fernández, párroco de Urda, apunta en declaraciones a Radio Estel cómo "en estos momentos, lo único que podemos hacer es acompañar a las familias , estar a su lado e intentar darles tranquilidad y consuelo". Todo el pueblo se ha movilizado por las víctimas. "Se respira la solidaridad de todo el pueblo, de todos los fieles de la parroquia", ha explicado el sacerdote, quien sostiene que los vecinos se han puesto a disposición de los servicios de emergencia, la Guardia Civil, la Unidad Militar de Emergencias y Protección Civil. Todos ellos colaboran en los traslados de los heridos y de los afectados con vehículos particulares, mientras que otras personas llevan agua y los materiales que se necesitan tanto en el lugar del accidente como en el pabellón del colegio, donde se acoge a las personas heridas que no requieren atención médica y que esperan poder contactar con sus familias.
Los párrocos de Consuegra y Urda ya se han desplazado hasta el lugar del siniestro para acompañar a los heridos, ofrecer consuelo y poner a disposición las parroquias y locales de la Iglesia para lo que sea necesario. Tal y como informa Cope, el párroco de los Yébenes ya se encuentra allí: "Esto es horrible. Estoy en este momento con una bolsa de suero en las manos. Se han ido desalojando los difuntos que son una multitud".
El sacerdote ha comentado que se han ido desalojando los difuntos, "que son una multitud". También ha aseverado que se las ha puesto "una pulsera de color negro a los difuntos, rojo a los que están muy grave y amarillo a los que pueden ir atendiendo". El párroco de Consuegra, José Manuel, también desde la zona cero, apuntaba que "la mayoría lo que buscan es alguien que las lleve a Madrid (...). "Me he acercado para ayudar en todos los sentidos, espirituales y en lo que haga falta"
Junto a ello, la parroquia y la Cáritas paroquial de Urda se ha volcado a la hora d eproporcionar alimentos e hidratación a los afectados. "La parroquia ha puesto a disposición de las autoridades y de los servicios de emergencia las instalaciones de que dispone, como son la basílica del Santo Cristo, y una casa de ejercicios espirituales", apuntó Fernández, quien invita a colaborar en lo que sea posible, sabiendo que "cuando el dolor llega a estos niveles, lo que más necesitas es alguien que esté a tu lado y que sientas esa cercanía y ese cariño. Nada más".
Por su parte, el arzobispo de Toledo, Francisco Cerro, ha enviado un vídeo en el que expresa “nuestra preocupación y cercanía a las personas afectadas” por el accidente ferroviario ocurrido en Urda. A su vez, ha manifestado su gratitud a los servicios de emergencia sanitarios y de seguridad, “así como personas que trabajan en labores de asistencia a los afectados”.
En este sentido, el arzobispo de Toledo asegura que tanto la archidiócesis como las parroquias de Urda y Los Yébenes y Cáritas “se ponen a disposición de las personas afectadas y familias para ofrecerles ayuda”.