Darío Villanueva: "Donald Trump es un gran deconstructor de la democracia"
La conciliación entre la empresa y la familia, los riesgos del posthumanismo y el postsecularismo y el papel de Galicia en la construcción (¿y reconstrucción?) de Occidente, ejes de la segunda mesa redonda del IV Encuentro Iglesia-Empresarios de Galicia. "El futuro no reside en la uniformidad, sino en la unidad en la diversidad"
La conciliación entre la empresa y la familia, los riesgos del posthumanismo y el postsecularismo y el papel de Galicia en la construcción (¿y reconstrucción?) de Occidente, ejes de la segunda mesa redonda del IV Encuentro Iglesia-Empresarios de Galicia.
Asi, el académico y filólogo, ex director de la RAE, Darío Villanueva, abordó los retos de la postmodernidad y la postsecularización "en defensa de la civilización occidental", con la existencia de "verdades universalmente válidas" que hay que respetar. "La verdad humana es irrenunciable, que reconocemos con la razón y que aceptamos con la conciencia", incidió, echando mano de Magnifica Humanitas. Esta es una de las razones, a su juicio, de los movimientos violentos, la no aceptación de la búsqueda de la verdad.
"Una alianza educativa para la era digital". La propuesta de Prevost en la encíclica fue asumida por Villanueva, quien advirtió contra el posthumanismo, que nos llevaría a "chapotear en una humanidad líquida", donde se identificaría "verdad con dogmatismo", algo "irresponsable" para el ponente.
Y es que el planteamiento de León XIV en Magnifica Humanitas "se reconoce la razón como uno de los pilares de la condición humana", que se basa en los valores, la subsidiariedad y la justicia social, es válido incluso para este mundo de guerras híbridas, inteligencia artificial y posthumanismo. Frente a ello, "el atropello a la razón" de los espacios, crecientes, donde no se puede discutir ni decir nada, y que Villanueva atribuyó a la idelogía woke. En el otro lado, la "reconstrucción del nuevo orden mundial" que pretende establecer Donald Trump, "un gran deconstructor".
"Post modernismo", "post democracia" y otros modelos que "permiten a un señor que ha hecho del insulto generalizado, la mentira y la incitación a la violencia o la prevaricación y la inmoralidad personal" ser el mayor líder del planeta, dentro de otro proceso que el ponente calificó de "infodemia". "Un solo tuit con una noticia falsa puede ser muy eficaz", lamentó Villanueva. "Trump troceó la política en tuits", y llevando el 'post', también, al término 'democracia'.
Finalmente, Villanueva también arremetió contra el transhumanismo y el posthumanismo, que "plantea una forma de hibridación entre el ser humano, la máquina y el ambiente". La corrección política y el neoliberalismo rampante, "y la amenaza de que la postdemocracia triunfe", lejos de ser avisos apocalípticos, son luces rojas de una realidad que ya está aquí. En plena cultura de la cancelación.
Conciliar y 'reconciliar' empresa y familia
Pilar García Lombardía, investigadora del IESE, hizo discurrir su intervención en el eje familia-empresa, con efectos colaterales, como el estrés, la soledad o la salud mental. ¿Cómo contrarrestarlo? "Tenemos que volver a la familia como el último reducto de la sociedad". Una historia compartida, la de familia y empresa, que en un momento tuvo una ruptura que precisa de un término muy conocido para los que tenemos hijos: "Conciliación".
Y es que la empresa nace en la propia familia. Muestra de ello es la familia de Nazaret y su carpintería, como mostró la ponente en su disertación. La ruptura se produjo en la Revolución Industrial, que "saca la producción del hogar y la lleva a la fábrica". "No se desplazan solo tareas, sino que estamos contaminando el vínculo empresa-familia", denunció García, quien abogó por "trabajadores honestos, comprometidos, que valoren el esfuerzo", lo que implica, por parte de la empresa, un paso más adelante, en mitad de un mundo marcado por las prisas, la superproducción y la tecnología. "La empresa debe volver a ser una escuela de valores, como lo ha sido siempre", subrayó.
De ahí la propuesta para pasar de la 'conciliación' a la 'reconciliación', integrando los procesos familiares. "Que un padre acompañe a un hijo a un partido de fútbol es fundamental, porque genera vínculos", para que la empresa se convierta "en una institución inclusiva de la familia".
Ética y civilización
Finalmente, y antes de una conversación de todos los ponentes entre sí, y con el arzobispo de Santiago, intervino María José Fernández, fundadora y actual presidenta del Patronato del Museo Galego, quien abordó las relaciones entre Galicia y Occidente, y reivindicó la ética, sin la que "sería imposible construir civilizaciones civilizadas".
"El futuro no reside en la uniformidad, sino en la unidad en la diversidad", frente a un mundo donde se dan guerras genocidas, neoesclavismo, "donde la inteligencia artificial utilizada de forma espúrea es más una amenaza que un instrumento humanizador", advirtiendo de la "deriva tecnocrática". Pero "la sociedad progresa, a pesar de todo", y un ejemplo de ello es Galicia.
"La civilización occidental nace en las ciudades. De sus mercados surge la economía y a su alrededor se rompe la frontera entre lo individual y lo colectivo y se forma la comunidad" glosó Fernández, quien señaló cómo el Camino de Santiago ha sido "una red extendida" por toda Europa, cuyos hilos nunca se rompieron hasta entender la creación de la Europa actual. "Galicia ha dejado su impronta por toda Europa, y es una nueva atalaya hacia un horizonte de progreso", señalando la migración gallega al occidente de Occidente, y la presencia de templos dedicados al Apóstol Santiago por todo el Nuevo Mundo.
"Durante los últimos 75 años se ha construido la mejor Europa. Nos hemos levantado de nuestras cenizas", glosó, destacando los retos de una sociedad solidaria. "Pero hoy las fronteras de Europa están puestas en entredicho", advirtió, reclamando los principios de racionalidad, respeto y tradición. Cristiana y laica, monárquica y republicana. "Una cultura común que nace de la consideración crítica del pasado y para hacer lo que hay que hacer en cada momento".
