El Defensor del Pueblo confía en que un cambio de Gobierno no acabe con la reparación a las víctimas de abusos
Hasta el momento, se han recibido 486 expedientes, se han tramitado 241 y se han realizado 142 entrevistas personalizadas. Propuestas cerradas, y enviadas al Priva para su revisión, apenas 21. "No creo, no quiero creer que ningún cambio de Gobierno paralice esto"
“Creo en la estabilidad de las instituciones. No creo, no quiero creer que ningún cambio de gobierno paralice esto”. El Defensor del Pueblo, Ángel Gabilondo, mostró su absoluta confianza en que, independientemente de quién gobierne España a partir del 29 de noviembre, los protocolos de atención y reparación a las víctimas “se mantendrán”, así como el trabajo de su oficina.
Gabilondo abandonará el 16 de noviembre su cargo, e hizo balance en un desayuno del Nueva Economía Fórum del trabajo llevado a cabo desde que en 2022 recibió la encomienda de elaborar un informe en 2022. “En 2026 se llegó a un acuerdo que a mí me parece fundamental”, subrayó el Defensor, en presencia del secretario general de la CEE, César García Magán, y el ministro de Justicia, Félix Bolaños. “Fue un acuerdo muy importante, que no firmó el Defensor del Pueblo. Lo firmaron la conferencia episcopal, el presidente de Confer, y el Gobierno”, aclaró.
“Nosotros, orgullosísimos de llevar a cabo ese acuerdo, pues hemos puesto la estructura que conduzca a la reparación y al reconocimiento”, subrayó. En este tiempo, “han pasado muchas cosas, desde decir que eran manzanas podridas o un hecho aislado, hasta que hayamos llegado a interiorizar, como país, desde todas las instancias, que tenemos un problema que hay que abordar, y lo estamos haciendo”, sobre todo “a partir del relato de la víctima”.
“Trabajamos con las víctimas, escuchamos a las víctimas, y esto no es muy habitual, ni en España ni fuera de España”, insistió, aportando los datos. En estos seis meses, desde que se constituyó la Unidad de Víctimas tras la firma de un Protocolo entre Iglesia-Gobierno-Defensor del Pueblo, se han recibido 486 expedientes, se han tramitado 241 y se han realizado 142 entrevistas personalizadas. Propuestas cerradas, y enviadas al Priva para su revisión, apenas 21. “Pero trabajamos de forma circular”, subrayó, admitiendo que “hay víctimas preocupadas”, pero otras “muy contentas porque se sienten escuchadas de verdad, y piensan que hay una voluntad firme”.
“No hay, por nuestra parte, ninguna voluntad de ir a la caza de las instituciones. Nosotros estamos en la defensa de las víctimas”, recalcó, recordando que lo hacen “profesionales. Yo me pongo a hablar con la víctima y me echo a llorar”.
“Cuando uno se encuentra con señores de 70 años que, cuando se ponen a hablar, se vuelven niños, porque reviven absolutamente lo que han vivido (…). Algunos se han suicidado, otros no, pero casi todos tienen una huella muy profunda en su vida”.
“Algunos han tenido dificultades para amar, dificultades para querer, dificultades, un daño espiritual también, dificultades para creer, no solo en la iglesia, para creer en algo” glosó Gabilondo, quien animó a “no satanizar instituciones” sino a “preocuparnos por las víctimas y seguir trabajando, y yo pido ayuda a todos para poderlo hacer”.
