Enric Soler, víctima de abusos: "Empezaré a aplaudir cuando vea hechos"
"Fuimos objetos sexuales y ahora nos sentimos como objetos de demagogias políticas. Estamos hartos", afirma, pidiendo esperar antes de valorar el acuerdo Iglesia-Gobierno
Enric Soler, quien denunció abusos sexuales por parte de un jesuita, se ha referido este jueves al acuerdo entre el Gobierno y la Conferencia Episcopal Española (CEE) para reparar a las víctimas: "Empezaré a aplaudir algo cuando vea hechos, resultados. Las fotos, las palabras, la grandilocuencia, no nos sirve de nada", ha afirmado.
En declaraciones a Europa Press, ha manifestado que el acuerdo, por el que la Iglesia se compromete a indemnizar a las víctimas de abusos sexuales y el Gobierno a abordar la reparación integral de víctimas, debería haber sido "el punto de partida" hace tiempo.
Soler ha dicho que el hecho de que se reconozca al Estado como actor imparcial entre Iglesia y víctimas "es un avance de sentido común" y por el que se tenía que haber iniciado todo el proceso.
Ha lamentado que mientras que la sociedad está muy concienciada, los políticos y la Iglesia "siguen jugando, se pasan la pelota", y ha criticado que hace más de un año que el Congreso aprobó la toma en consideración de la proposición de ley del Parlament para que los delitos sexuales cometidos por adultos contra menores no prescriban, con 305 votos a favor.
Ha criticado que en estos meses "no se ha hecho nada" y ha dicho que los plazos para la admisión a trámite de enmiendas a la totalidad se ha prorrogado en numerosas ocasiones, lo que ha considerado que no es normal y no genera confianza.
Soler ha dicho que con el cambio de reglas de juego constante "se está chutando el balón hacia delante", ha reiterado que las palabras no sirven para nada y ha asegurado que ha perdido toda su confianza en el arco parlamentario.
Ha pedido que se pregunte a las víctimas cómo se van a sentir restauradas y ha dicho que no sienten que se las haya colocado en el centro: "Fuimos objetos sexuales y ahora nos sentimos como objetos de demagogias políticas. Estamos hartos. Y hasta que no veamos hechos no podemos aplaudir absolutamente nada".
