Entrevista: arzobispo de Valladolid y 'candidato' a presidir la Conferencia Episcopal Luis Argüello: "Estoy disponible para lo que sea, pero al mismo tiempo no estoy en campaña electoral"

“Estoy disponible para lo que sea, pero al mismo tiempo, no estoy en campaña electoral”

“No me veo ni me dejo de ver como presidente”

“No me apetece especialmente, pero todos tenemos que estar dispuestos a ofrecer los servicios que se nos pidan”

“El presidente de la CEE tiene que tener capacidad de tejer relaciones, de ser un instrumento para la comunión de los obispos y al mismo tiempo para impulsarnos todos juntos a la salida misionera que la Iglesia y el Papa nos está pidiendo en este momento sinodal”

“Con el Gobierno de la Nación… siempre ha sido más fácil llegar a acuerdos en cuestiones económico-patrimoniales que en temas que tengan que ver con nuestra visión de la vida, la antropología, la educación y demás. Ahí ha habido buenas palabras, pero más dificultad para poder concretar acuerdos”

Abusos: “He aprendido que plantear que existen en otros ámbitos de la sociedad ha sido interpretado muchas veces como una especie de justificación”

Bendiciones a parejas gay: “Yo he recibido una petición en este sentido, pero no era espontánea, porque la petición llevaba consigo el que se pudiera hacer una fotografía. Y me pareció que se estaba queriendo utilizar la posibilidad de una bendición para instrumentalizarlo en ese contexto de las ideologías y demás”

 “¿Y usted bendeciría entonces una petición que no fuera... espontánea? ¿De una persona? Sí. De dos personas... Bueno, tengo que tener claro que hay buena fe”

“Estoy disponible para lo que sea, pero al mismo tiempo, no estoy en campaña electoral”. Al arzobispo de Valladolid, Luis Argüello, se le ha puesto 'cara' de presidente de la Conferencia Episcopal. No en vano su nombre, junto al del cardenal Cobo, aparece en todas las quinielas para suceder a Juan José Omella al frente de la Casa de la Iglesia.

"No me veo ni me dejo de ver como presidente", asegura Argüello en esta entrevista exclusiva con RD, en la que asume su disponibilidad para "ofrecer el servicio que se nos pida", y da algunas claves de cuáles serían sus objetivos en caso de ser elegido. “El presidente de la CEE tiene que tener capacidad de tejer relaciones, de ser un instrumento para la comunión de los obispos y al mismo tiempo para impulsarnos todos juntos a la salida misionera que la Iglesia y el Papa nos está pidiendo en este momento sinodal”.

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El drama de los abusos, la cuestión de los agricultores, las relaciones con los distintos gobiernos, los ataques al Papa y su curiosa lectura de 'Fiducia Supplicans' (en la entrevista, Argüello revela que dijo 'No' a una pareja que quería una bendición porque pidieron una foto, "y me pareció que se estaba queriendo utilizar la posibilidad de una bendición para instrumentalizarlo en ese contexto de las ideologías y demás"), en una conversación sin filtros, y sin cuestionario previo, que puede aclarar algunos conceptos para aquellos obispos que todavía no tengan decidido su voto para la inminente plenaria.

Entrevista de Luis Argüello en Religión Digital
Entrevista de Luis Argüello en Religión Digital

Buenos días. Bienvenidos a las entrevistas en Religión Digital. Con don Luis Arguello, arzobispo, buenos días, Luis.

Buenos días, buenos días, Jesús.

¿Cómo estás? ¿Cuánto tiempo?

Sí, bien. Aquí, en plena actividad pastoral en esta iglesia vallisoletana. Estamos en temporada, en cuaresma, la Semana Santa, se prepara, estoy de visita pastoral a los colegios, las diversas actividades. Acabamos de tener un encuentro de la iglesia en Castilla, en Ávila, estos dos días pasados.

Y eso que últimamente le veo más... No sé si decir tranquilo, le veo menos activo, al menos en redes. Creo que desde antes de Navidad no tuitea.

Pues la verdad es que no me acuerdo. Este paso de Twitter a X me ha despistado un poco, no lo sé. Pero bueno. A todos un poco.

Argüello, Sanz, Munilla
Argüello, Sanz, Munilla

Conocerán ustedes a don Luis porque fue durante muchos años, cuatro años largos, secretario general de la Conferencia Episcopal. Hace un año y medio, ¿no? Lo dejaste para asumir esta responsabilidad de arzobispo de Valladolid. ¿Cómo ha sido este año y medio?

Bueno, ha sido intenso. La verdad es que ser obispo de tu propia diócesis, con un presbiterio de tus propios compañeros, con montones de laicos y religiosos conocidos de toda la vida en Valladolid, tiene un aspecto valioso, de cercanía, de conocernos, de una cierta complicidad en las cosas que vivimos, que realizamos. Y tiene también otro aspecto más dificultoso porque a veces una diócesis también espera una novedad, alguien que llegue de fuera y suponga un cierto revulsivo. Para el propio obispo también, pues da una, a veces, libertad mayor a la hora de actuar. Pero globalmente yo estoy satisfecho de cómo están yendo las cosas

Pastorea una diócesis rural, con mucha presencia de gentes del campo. ¿Cómo está siguiendo las protestas, y cuál es su visión del problema?

En nuestra iglesia hay muchos sacerdotes y personas implicadas en la vida pastoral de las parroquias de nuestros pueblos, con cercanía, e incluso el protagonismo de los propios agricultores, que también son miembros de la parroquia. El asunto ha venido gestándose por las consecuencias de la política agraria común, que ha hecho que muchas de las explotaciones ganaderas hayan desaparecido de nuestros pueblos. Las gentes que están en el campo viven de la tierra, y tienen un amor grande por el medio, pero algunas de las exigencias de la PAC resultan muy difícil de llevar a cabo. Luego, mucha de la gente que trabaja en el campo, empiezan a llegar inmigrantes. Se produce un fenómeno, en el que se hacen inversiones en países del Norte de África para explotar allí la agricultura, lo que supone unas importaciones de productos agrícolas cultivados con salarios más bajos y sobre todo sin las mismas exigencias que a los agricultores de nuestra tierra. Es importante que una nación tenga un sector primario importante para no depender de fuera. Algo de eso quisieron los fundadores de la UE, que eran muchos políticos demócrata cristianos. Uno de los primeros resortes fue la agricultura, porque salíamos de una guerra y en la guerra se había pasado hambre. Y aquellos pensaron: Europa tiene que asegurar que va a tener un sector primario importante. Pero ahora las políticas agrarias de la comunidad europea en los últimos 10 años han dado un giro. No piensan que sea tan importante tener un sector primario en Europa, sino que se pueda depender de las importaciones de otros sitios. Tendríamos que acordarnos de las mascarillas de hace cuatro años. ¿Verdad? No había. Es un conjunto de factores importantes, pero que no cabe duda de que a la gente de nuestros pueblos pequeños, fíjate que en Castilla y León el 84% de las parroquias, que coinciden con los municipios, son menores de 2.000 habitantes y casi el 75% menores de 500 habitantes. Entonces, para esta cantidad de pueblos pequeños, el que haya un mínimo de agricultura, de ganadería, es decisivo para su propio futuro.

Tractores protestando en las calles de Zamora, ayer
Tractores protestando en las calles de Zamora, ayer

En dos semanas, hay plenaria en la Conferencia Episcopal. Su nombre está sonando por todas partes. Da igual quién lo... Quién hable de ello. Todos hablan de Luis Arguello. ¿Se ve como presidente de la Conferencia Episcopal?

Bueno, yo ni me veo ni me dejo de ver. Es decir, creo que en el estilo de la Conferencia Episcopal, en las votaciones que tenemos, todos estamos disponibles, todos somos electores, por decirlo. Vamos, somos electores. Y todos podemos ser elegidos.

Sí, los menores de 71 años. Se ha cambiado un poquito la normativa...

Es verdad, existe esta normativa nueva. Pero, desde ahí, con esta actitud, yo me presento en esta plenaria como un obispo más. Sé que cuesta entenderlo, pero la Conferencia Episcopal no es la que manda en los obispos, y el presidente no es el jefe de los obispos, no deja de ser un sistema de servicio y comunión de las iglesias de España. Para cualquier obispo, asumir una responsabilidad en la Conferencia supone un plus. De hecho, yo mismo...

…usted tiene experiencia en eso, siendo obispo auxiliar y portavoz. Y, en su caso, al ser nombrado arzobispo, no pudo ser compatible…

Yo creo que es diferente la Secretaría con otro tipo de responsabilidades. Pero, en todo caso, no deja de ser una responsabilidad añadida y en un deseo de una dedicación plena a la propia diócesis, pues, no es una cuestión que a mí, en principio, me apetezca especialmente. Pero soy consciente de que todos tenemos que estar dispuestos a ofrecer los servicios que se nos pidan, cualquiera que sean.

Luis Argüello, durante la entrevista
Luis Argüello, durante la entrevista

Entiendo que eso lo ha planteado, que hay muchas posibilidades de que usted pueda ser elegido. De hecho, creo que en la última votación en la que participaron todos los obispos, en la de los representantes para el sínodo, usted sacó un importantísimo número de votos.

 Sí, sí, eso es cierto. Y es verdad que luego los periódicos, los digitales, , insistís en unos nombres. Soy consciente de esta situación. Y siendo consciente de la misma, pues, te reitero lo que he dicho antes. Estoy disponible para lo que sea, pero al mismo tiempo, porque no es el estilo de la conferencia, no estoy en campaña electoral.

Y no me lo va a decir, pero ¿por quién votará? ¿O quién le gustaría que fuera presidente?

Hombre, yo creo que eso no debe de decirse en público y en alto. Pero vamos, en la actual conferencia episcopal hay unos cuantos obispos que perfectamente podrían prestar este servicio. Creo que cualquiera de los miembros, por ejemplo, de la actual ejecutiva, o los presidentes de las comisiones episcopales. En mi periodo como secretario general, he visto perfiles que perfectamente pueden desempeñar servicios. En un momento interesante, acabamos de vivir un gran encuentro sobre primer anuncio. El sábado que viene hay un congreso de educación, montones de actividades de la vida ordinaria de la CEE. Yo creo que en ese sentido el deseo de colaborar y de ofrecer juntos propuestas a las diversas diócesis de la iglesia en España lo estamos queriendo hacer. Y muchos de los obispos han protagonizado estos servicios en los últimos meses, en los últimos años.

Cobo, Omella, Osoro y Blázquez. Al fondo, el Nuncio y Bocos
Cobo, Omella, Osoro y Blázquez. Al fondo, el Nuncio y Bocos J. Bastante

¿Qué cualidades tendría el futuro presidente de la CEE? Usted, que ha estado tan cerca de los últimos dos presidentes…

Creo que lo que yo he vivido tanto con don Ricardo Blázquez, como con don Juan José Omella, que son dos personas de estilos personales diferentes, pero cualquiera de los dos me sirve como referencia. Tanto en la prudencia de don Ricardo, su sabiduría, el poder ofrecer la palabra oportuna en cada momento, el saber escuchar. Don Juan José tiene una gran capacidad de establecer relaciones, un deseo grande de favorecer el encuentro, la comunión de unos con otros, un sentido del humor y de práctica pastoral, de párroco de pueblo, pero luego tiene una experiencia de la vida de la iglesia desde su tiempo misionero en África su presencia en los últimos años en la Santa Sede. Omella conoce la vida eclesial de Europa y de otros lugares del mundo.

Creo que un obispo que pueda prestar este servicio en la Conferencia Episcopal, tiene que tener esta capacidad de tejer relaciones, de ser un instrumento para la comunión de los obispos y al mismo tiempo para impulsarnos todos juntos a la salida misionera que la Iglesia y el Papa nos está pidiendo en este momento sinodal.  Yo creo que lo que el sínodo está significando, una comunión misionera, es los dos acentos que especialmente hemos de vivir. Don Ricardo ha significado para todos nosotros un gran esfuerzo en la comunión y don Juan José Omella ha supuesto una invitación constante a la misión, no en vano, su primera vocación fue la de misionero en tierras lejanas.

¿Y sus talentos, don Luis, cuáles serían? ¿Los talentos de quién?

¿Los míos dices?  Bueno, no sé, yo tengo mi propia trayectoria vital, una experiencia en el mundo antes de ser sacerdote, de ir al seminario y luego de ordenarme como cura, en el mundo universitario, en el mundo también de la vida social y política de Valladolid. Quizás tengo un perfil de una persona a la que le gusta mirar la realidad, leer, ofrecer criterios y también no cabe duda de que yo he aprendido con fuerza de don Ricardo, pero además está en la entraña de mi propia vocación. Yo digo muchas veces que agradezco mi vocación en parte a los hermanos de Taizé, y esto tiene mucho que ver con un ministerio de reconciliación y de comunión.

Luis Argüello, en la sede de la CEE
Luis Argüello, en la sede de la CEE

Usted, que ha estado en negociaciones con el Gobierno nacional, regional y local, ¿qué diferencias se observan?

En las relaciones personales, mi experiencia es globalmente positiva. Otra cuestión es que más allá de la cordialidad en el trato, pueda seguir el camino hacia adelante. A mí, y como arzobispo de Valladolid me alegra poderlo decir, las relaciones con los ayuntamientos y la diputación son las más satisfactorias. En nuestro caso tienen que ver con el aspecto patrimonial, de interés común, religiosidad popular (ahora que llega la Semana Santa) y, ya con la Junta, asuntos relativos a la educación, la sanidad o los servicios sociales. En este sentido, globalmente, la relación además de buena, es de cierta efectividad. Con el Gobierno de la Nación… siempre ha sido más fácil llegar a acuerdos en cuestiones económico-patrimoniales que en temas que tengan que ver con nuestra visión de la vida, la antropología, la educación y demás. Ahí ha habido buenas palabras, pero más dificultad para poder concretar acuerdos. 

Javier Cremades entregó el informe a Omella
Javier Cremades entregó el informe a Omella Cremades&Calvo Sotelo

Uno de los caballos de batalla que a usted le tocó lidiar como secretario general fueron los abusos. ¿Cómo ha avanzado esta cuestión después de los sucesivos informes (Cremades, Defensor del Pueblo, Para dar luz…? ¿Se puede hablar de un antes y un después?

Creo que se ha avanzado en dos aspectos fundamentales. En primer lugar, en el nivel de conciencia de la gravedad de este pecado, que además es un delito. Hablo de nivel de conciencia, que también es el nivel de dolor por esta situación que supone un escándalo social y eclesial. Se ha avanzado mucho en la cuestión organizativa: en todas las diócesis, congregaciones religiosas, en la puesta en marcha de oficinas, de protocolos, de criterios de actuación. Aquí el avance ha sido extraordinario. Y hay que continuar sabiendo que, desgraciadamente, la realidad del pecado no va a desaparecer por arte de magia. Tenemos que realizar todas las acciones preventivas que sean posibles, todas. Y también debemos estar dispuestos a poder abordar esta cuestión de manera inmediata con todo lo que hemos sido capaces de aprender. La escucha de las víctimas se ha cultivado mucho más de lo que parece en este tiempo.

¿Se plantearía la CEE recibir en plenaria a las víctimas?

 Es verdad que no en este carácter que pudiéramos llamar simbólico, el de que obispos o provinciales hicieran algún paso en ese sentido. Hay que valorar su conveniencia o no, porque esto forzosamente habría que hacerlo a través de las asociaciones y hay muchas víctimas que no participan de asociaciones. Mi experiencia, tanto como secretario general, como lo que he podido vivir en mi propia diócesis o con personas de otros lugares, que han querido hablar conmigo por la relevancia que he podido tener en un momento. Mayoritariamente, las personas no han querido tener ninguna relevancia pública. Desde el punto de vista solemne, formal, ese paso no se ha dado. Desde el punto de vista personal, este paso se ha dado más habitualmente de lo que parece, tanto por parte de las congregaciones religiosas, como por parte de la Iglesia de España, que han dado pasos y pronto y bien, y por parte de muchos obispos que yo conozco de la Iglesia en España.

Nuevo informe de Para dar luz
Nuevo informe de Para dar luz

Sin volver a su posible elección como presidente, si finalmente lo es, una de las primeras cosas que le recordaremos es que, siendo portavoz, llegó a decir que había pocos casos, si no ninguno, que se trataba de casos marginales…

Yo prefiero no preparar las respuestas, decir lo que en cada momento pueda ser. Pero por supuesto hay que reflexionar sobre todo. Creo que hemos crecido en toma de conciencia del asunto, pero uno ha llegado a una convicción de que, aunque pueda valorar la realidad de los datos en el conjunto de la vida social española, realmente eso a nosotros hoy no nos interesa. Lo que nos interesa es abordar este asunto y desde ahí, que la sociedad también vea los pasos que deba dar. Lo que quizás sí he aprendido personalmente es que plantear esto ha sido interpretado muchas veces como una especie de justificación. Y yo no quiero ni flagelarme en exceso ni ofrecer pistas para que alguien diga que estos señores están justificando los abusos.

Ha habido una polémica a nivel eclesial muy potente respecto a Fiducia Supplicans, las bendiciones a parejas irregulares. ¿Cómo se posiciona al respecto?

El documento tiene dos puntos claves de referencia. Uno, que la bendición de Dios, el amor de Dios es para todas las personas. Y otro, que las bendiciones de carácter ritual que en algunos episcopados se estaban planteando y preparando, también ese documento dice claramente que no. Yo creo que la problemática ha venido por temas de contexto. Se ha aceptado que los obispos africanos viven en un contexto y a veces creo que no se ha tenido muy en cuenta que también en Occidente vivimos en otro contexto., con estudios de género legítimos, las ideologías de género… más complicadas, las presiones de lobbies todavía más complicadas, que también hacen sus subrayados a la hora de interpretar de una forma o de otra. El documento insiste muchas veces en bendiciones espontáneas a la de bendición de las personas. La interpretación de la palabra pareja en los dos contextos que te digo ha generado esta confusión. Voy a contarte una cosa que no he comentado. Yo he recibido una petición en este sentido, pero no era espontánea, porque la petición llevaba consigo el que se pudiera hacer una fotografía. Y me pareció que se estaba queriendo utilizar la posibilidad de una bendición para instrumentalizarlo en ese contexto de las ideologías y demás. Pero no cabe duda, y eso lo he vivido yo incluso en el tren yendo a Madrid, es que hay mucha gente que te pide la bendición, sobre todo ahora que hay muchos más latinoamericanos. Y a mí una persona que me pide la bendición en el tren no le pido el carné de identidad de ningún tipo. Y eso es espontáneo, está claro. El asunto, y eso también lo dice el documento, es cuando se quieren instrumentalizar las bendiciones en cualquiera de los contextos en los que nos encontramos. Esto se ha reconocido para África y se ha planteado menos para la situación que se puede vivir en Estados Unidos, en Alemania o en Europa, en el que hay otros contextos en los que a veces se manipulan las cosas.

Bendiciones
Bendiciones

¿Y usted bendeciría entonces una petición que no fuera... espontánea?

¿De una persona? Sí.

De dos personas...

Bueno, tengo que tener claro que hay buena fe. Y es evidente que no es lo mismo que tú te lo encuentres un día que vas a una parroquia, o por la calle, o una petición de venir a tu despacho en el que es posible mantener un diálogo y todo esto. Por un lado, la bendición de Dios es para todos y, por otro, hay que mirar a cada rostro, a cada persona. Y entonces los rostros y las personas son lo importante para evitar el dar paso a la generación de confusiones.

Algunos están utilizando esta polémica para atacar más al Papa o para encontrar algún motivo más para atacar a Francisco...

 Sí, eso es cierto. Pero en este sentido, yo creo que el Papa Francisco y la llamada tan potente que nos está haciendo, a decir: chicos, caed en la cuenta de que estamos en un cambio de época. Que la situación en la que la Iglesia se sitúa en medio del mundo es diferente. Que lo esencial que tenemos que hacer es mostrar y dar testimonio del amor de Dios a todos. Y bueno, esto a veces no es muy bien comprendido. Desde situaciones espirituales, pastorales, ideológicas de unos y de otros. En este sentido, yo antes hacía referencia con fuerza a todo lo que tiene que ser un ministerio de reconciliación y de comunión. Y lo que es un signo esencial para los católicos, como acoger, respetar, apoyar el ministerio de Pedro. En este caso ahora, en el actual obispo de Roma, que es el Papa Francisco. Que está permanentemente impulsándonos a la salida misionera.

¿Espera que venga el Papa a Canarias? ¿Camino de Argentina? ¿O es algo complicado?

No tengo ningún elemento de juicio directo, solo lo que he podido escuchar especialmente cuando los obispos de Canarias fueron a visitarle. Y es que se abrió esa posibilidad. Pero no sé nada más.

Don Luis, no le robo más tiempo, que sé que tiene trabajo. La próxima no sé si será ya como presidente. Pero en todo caso la tendremos con mucho gusto. Y espero que esté tan a gusto como creo que hemos estado en esta conversación.

Muchísimas gracias. Buen día.

Y a ustedes pues les esperamos en nuevas ediciones de las entrevistas en Religión Digital. Muy buenos días.

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