La familia del joven que tiró la hostia pide perdón al sacerdote de Ròtova

La localidad, que ayer celebró la fiesta del patrón, está conmocionada por el gesto

El cura se reúne con el festero, sus padres y el alcalde y aprovecha el sermón para apaciguar el "sacrilegio"

07 sep 2010 - 09:41

El cura de Ròtova, Víctor Jimeno, pidió ayer que haya "paz" entre él y los festeros de la Divina Aurora después del incidente ocurrido durante la misa del mediodía del pasado sábado, cuando un joven que acababa de comulgar se sacó la hostia de la boca y la tiró al suelo. A raíz de este hecho el sacerdote, al terminar la ceremonia, propinó un bofefón y le llamó "blasfemo", a lo que el joven respondió con un empujón. Fuera de sí, el religioso le dio una patada y le echó del templo, momento en que el resto de los festeros también abandonó la iglesia.Lo cuenta M. Pérez en levante.

Según narran testigos presenciales, el cura no se percató de que uno de los festeros se había sacado la hostia de la boca y que, posteriormente, la había lanzado al suelo. Fue uno de los feligreses quien vio del gesto del joven, que según confesó después acudió a comulgar porque sus compañeros también habían ido. Al enterarse de lo sucedido, el cura reaccionó violentamente.

El joven autor de ese gesto ha optado por guardar silencio, aunque el sacerdote reveló ayer que la familia se ha disculpado. También el cura pidió perdón la misma noche del incidente por haber agredido al festero Rubén, y se abrazó a su padre cuando concluyó la procesión nocturna de la Divina Aurora.

Jimeno, que ayer ofició la misa del día del patrón, señaló en la homilía que se había revestido de rojo "por la sangre que derramó Sant Bertomeu", y recordó a todos los vecinos que "el apóstol era portador de paz". Así, el párroco pidió a todos los feligreses que siguieran ese ejemplo y, ante el revuelo que este "desagradable hecho" ha causado en la localidad, fueran "portadores de paz".

Jimeno recordó a los presentes que "todos somos vecinos y no debemos apoyarnos en la violencia", pero insistió que lo ocurrido el sábado fue un "sacrilegio". Finalizada la misa, el párroco de Ròtova explicó que, durante la mañana de ayer, lunes, mantuvo una reunión con el festero que tiró la hostia, con sus padres y con el alcalde, Antonio García, en la que todos se pidieron perdón y decidieron olvidar el incidente.

Tras el encuentro, el cura aseguró que la hostia no fue tirada al suelo por la persona a la que agredió, sino por otro festero "que ha permitido que el nombre de su amigo esté en entredicho". Por ese motivo ha solicitado una reunión con todos los integrantes de la comisión de la Divina Aurora con el fin de pedirse mutuamente perdón y reconducir las relaciones.

El alcalde de localidad, Antonio García, quien acudió a la misa de ayer y acompañó a la reina de las fiestas y de miembros de la Corporación municipal, explicó a la salida de la iglesia que "se está trabajando por zanjar el tema". García confirmó que se ha convocado una reunión con el sacerdote, los padres y los jóvenes festeros para devolver "la paz social a nuestro pueblo". García dijo, en referencia a lo sucedido, que "el problema está ahí" y como primera autoridad municipal "lamentó" lo ocurrido el sábado.

El arzobispado hará un acto de desagravio

La ingestión de la sagrada forma u hostia consagrada supone, para los creyentes, el gesto más importante de cuantos les acercan a Jesucristo y a Dios, de ahí que el sacerdote de Ròtova reconociera que sufrió un ataque de nervios cuando le comunicaron que una de las hostias había acabado en el suelo, llegando a agredir al festero que creyó que había cometido el acto.

Por ese motivo, Víctor Jimeno se dirigió por la noche a los participantes en la procesión de la Divina Aurora y anunció que, puesto en contacto con el Arzobispado de Valencia, próximamente tendrá lugar en la iglesia de Ròtova un acto de desagravio por el sacrilegio cometido con la sagrada forma.

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