Francisco Ignacio Hernández: “El Papa viene a Canarias para arrojar luz sobre una realidad migratoria muy dura”

El sacerdote tinerfeño defiende que la visita del papa debe servir para escuchar su mensaje y no quedarse solo en el aspecto festivo del evento

Francisco Ignacio Hernández.
Francisco Ignacio Hernández. | Obispado de Tenerife.

La visita del papa León XIV a las Islas Canarias marcará un momento histórico para la Iglesia local: será la primera vez que un pontífice pisa territorio canario. En el marco de los preparativos, la diócesis de Tenerife ha creado un comité organizador en el que el sacerdote Francisco Ignacio Hernández, responsable del área de liturgia, tiene un papel destacado. En esta entrevista explica el significado espiritual y pastoral de la visita, los retos organizativos que conlleva y el mensaje que puede aportar frente a realidades como la crisis migratoria que afecta al archipiélago.

Pregunta. ¿Qué importancia tiene para la diócesis de Tenerife la visita del papa León XIV?

Respuesta. Cuando el papa Francisco manifestó su deseo de venir a Canarias, a raíz de la crisis migratoria con miles de personas —muchas de ellas menores— que llegan por la ruta atlántica o canaria, la más mortífera y peligrosa, la noticia provocó una sorpresa algo incrédula. Ningún papa en la historia ha pisado tierra canaria, ni siquiera san Juan Pablo II, que recorrió toda España.

P. ¿Ha habido otros papas que hayan estado en Canarias antes de serlo?

R. Sí. Algunos papas han pasado por allí antes de llegar al pontificado. Pío XII estuvo en Gran Canaria en 1934 como legado pontificio camino del Congreso Eucarístico de Buenos Aires. Benedicto XVI, cuando era cardenal, visitó varias veces Puerto de la Cruz para ver a una familia amiga. Y también el actual papa León XIV había estado en varias ocasiones cuando era superior general de los agustinos, también en Puerto de la Cruz.

"La noticia de la visita papal provocó una sorpresa algo incrédula", asegura Hernández.
"La noticia de la visita papal provocó una sorpresa algo incrédula", asegura Hernández. | Archivo

P. ¿Qué significa espiritualmente para los católicos esta visita?

R. La importancia va más allá del hecho histórico. Para los católicos de Canarias, de Barcelona o de Madrid significa recibir al sucesor de Pedro: entrar en comunión afectiva y efectiva con Pedro, que hoy se llama León XIV. En un mundo que a menudo parece huérfano de coherencia, de verdad y de defensa de los valores humanos, es una voz coherente y profética.

P. ¿Qué impacto puede tener especialmente entre los jóvenes?

R. Su presencia puede renovar la alegría de pertenecer a la Iglesia y de participar en su misión evangelizadora. Pienso sobre todo en los jóvenes: les puede hacer mucho bien escuchar una voz que sabe interpelar desde la verdad, sin estridencias.

P. ¿Qué retos organizativos plantea una visita papal de esta magnitud?

R. Los retos organizativos son grandes a todos los niveles: infraestructuras, seguridad, cuestiones litúrgicas… Pero todo esfuerzo vale la pena y estoy seguro de que los frutos serán abundantes.

P. Y desde el punto de vista pastoral, ¿cuál es el reto principal?

R. El reto va más allá de movilizar a mucha gente en actos de acogida o celebraciones. El verdadero reto es que las iglesias diocesanas que visitará el papa —y desde ellas toda España y más allá— sepan escuchar y acoger la palabra y el mensaje que nos traerá.

P. ¿Qué quiere decir exactamente esta “acogida” del mensaje?

R. Significa escuchar y acoger, tanto a los que están más cercanos a la Iglesia como a los que se han alejado. No quedarse solo con el aspecto festivo o anecdótico de la visita.

P. ¿Cómo se refleja en esta visita la herencia y la preocupación que el papa Francisco tenía por Canarias?

R. La Unión Europea define Canarias como una región ultraperiférica. Esta palabra, “periférica”, nos recuerda mucho al papa Francisco. León XIV visita una periferia geográfica: un territorio muy turístico, con una gran belleza natural y cultural, pero también con muchas heridas y retos, no solo en el ámbito migratorio.

P. ¿Qué otras realidades sociales refleja Canarias hoy?

R. Canarias es también un espejo de la diversidad cultural y religiosa, y de problemáticas familiares, laborales o juveniles que encontramos en muchos otros lugares. Somos una tierra puente entre Europa, África y América, y por eso un espacio de encuentro y de diversidad en muchos sentidos.

P. ¿Qué mensaje cree que quiere poner sobre la mesa el papa con esta visita?

R. Creo que continúa la preocupación del papa Francisco: hacer visible, con su presencia de líder mundial, una realidad dura y compleja que hay que mirar con ojos limpios, sin contaminación ideológica, con una mirada evangélica. Detrás de esta realidad hay mucho sufrimiento.

P. Usted convive de cerca con la realidad migratoria. ¿Qué ve en el día a día?

R. En el Seminario de Tenerife, donde soy padre espiritual, tenemos un ala del edificio cedida por la diócesis al Gobierno de Canarias. Allí hemos llegado a tener hasta 420 menores migrantes. Los vemos cada día jugando en nuestro campo de fútbol o paseando por el recinto.

"En el Seminario de Tenerife hemos llegado a tener hasta 420 menores migrantes", señala el presbítero
"En el Seminario de Tenerife hemos llegado a tener hasta 420 menores migrantes", señala el presbítero | Archivo

P. ¿Qué le sugiere esta convivencia cotidiana?

R. Detrás de esto hay historias muy duras y realidades muy fuertes. Y creo que aún no se están afrontando lo suficiente desde una perspectiva de integración sana, con derechos y deberes, y también con una dimensión educativa.

P. ¿Habrá algún gesto especial hacia las personas migrantes durante la visita?

R. Sí, lo habrá. De hecho, este es el primer motivo de la visita del papa León XIV.

P. ¿Dónde podría tener lugar este gesto?

R. El lugar aún está por determinar, pero lo más lógico sería que fuera en la isla de El Hierro. Es una isla pequeña, con unos 8.000 habitantes, pero que ha acogido miles y miles de migrantes desde la Iglesia y las instituciones locales de manera ejemplar.

P. ¿Por qué considera que El Hierro sería el lugar más adecuado?

R. Porque, en cambio, en otros lugares —que prefiero no mencionar— las autoridades locales no han mostrado la misma capacidad de acogida ni han afrontado el reto como les correspondería. Por justicia, me parece que el gesto y las palabras del papa deberían tener lugar en El Hierro.

El Hierro, con cerca de 8.000 habitantes, se ha convertido en uno de los principales puntos de llegada de migrantes por la ruta atlántica hacia Canarias.
El Hierro, con cerca de 8.000 habitantes, se ha convertido en uno de los principales puntos de llegada de migrantes por la ruta atlántica hacia Canarias. | Archivo

P. ¿Cómo puede influir esta visita en la relación de la Iglesia con otras comunidades de España, también en Cataluña?

R. Creo que puede revitalizar la esperanza de todos los que caminamos y vivimos la fe en estos lugares que visitará el papa. Ser creyente, pertenecer a la Iglesia y seguir a Cristo no es una moda pasajera, sino un acontecimiento de “rabiosa actualidad”, por decirlo en lenguaje periodístico.

P. ¿Qué puede aportar la fe cristiana en una sociedad secularizada?

R. La fe cristiana tiene mucho que aportar a este mundo herido, con compromisos concretos y palabras de luz. También creo que, en una sociedad secularizada o que a menudo ha mirado con desconfianza el hecho religioso católico, se puede redescubrir que esta implicación real con las migraciones o con la cultura —como la culminación de la basílica de la Sagrada Familia en Barcelona— muestra que el hecho religioso ha aportado y sigue aportando mucho bien a la sociedad.

La Virgen de la Candelaria, patrona de Tenerife, es el símbolo de la fe y la unidad de la isla, venerada durante las fiestas y procesiones locales.
La Virgen de la Candelaria, patrona de Tenerife, es el símbolo de la fe y la unidad de la isla, venerada durante las fiestas y procesiones locales. | Archivo

P. ¿Qué esperanzas personales tiene ante la visita del papa León XIV?

R. Espero que, para esta diócesis —cuatro veces insular—, donde el fenómeno turístico es muy fuerte y ha desplazado muchos valores propios, también el de la fe católica, la visita ayude a revitalizar un poco el retorno a casa.

P. ¿Qué quiere decir con este “retorno a casa”?

R. Me refiero al retorno a la familia eclesial, a la propuesta de vida del Evangelio y, en definitiva, a Cristo. Porque, como decía Benedicto XVI, perder a Cristo sería perder lo mejor de la vida.

Sorteamos el libro-homenaje de Mino Cerezo, el pintor de la liberación.
HAZTE SOCIO/A AHORA

También te puede interesar

Lo último

stats