HOAC llama a "humanizar la revolución tecnológica y construir una sociedad más justa, fraterna y sostenible"
La HOAC concluye sus Cursos de Verano con un llamamiento a situar la inteligencia artificial al servicio de las personas y anuncia nuevos compromisos para fortalecer la evangelización en el mundo obrero
La Hermandad Obrera de Acción Católica (HOAC) ha concluido sus Cursos de Verano 2026 con un llamamiento a gobernar la revolución tecnológica desde la dignidad del trabajo, el bien común y el cuidado de la creación. Tras una semana de reflexión, diálogo, oración y convivencia en la que han participado 220 personas, la organización ha hecho público un comunicado final en el que reafirma su compromiso de contribuir a una sociedad en la que la inteligencia artificial y el desarrollo tecnológico estén al servicio de las personas y no subordinados exclusivamente a la lógica del beneficio económico. El comunicado íntegro se adjunta a esta nota de prensa.
Bajo el lema "Tejer comunidad en la era digital: el compromiso por el bien común", los cursos han abordado los desafíos que la transformación tecnológica plantea a la evangelización y al compromiso cristiano en el mundo obrero y del trabajo. Inspirados por la encíclica Magnifica humanitas del papa León XIV, las personas participantes han compartido la convicción de que la técnica nunca es neutral y de que el futuro dependerá de la capacidad de poner la innovación tecnológica al servicio de la dignidad humana, el trabajo decente, la justicia social y el cuidado de la creación.
La reflexión ha reunido durante estos días a representantes de la Iglesia, del sindicalismo y de distintos movimientos eclesiales y sociales, generando un espacio de diálogo sobre los grandes retos que plantea este cambio de época. Las distintas aportaciones han coincidido en la necesidad de afrontar la transformación tecnológica desde una mirada crítica y esperanzada, capaz de promover una cultura del encuentro frente al individualismo, la exclusión y la desigualdad.
Una respuesta comunitaria al paradigma tecnocrático
El comunicado final sostiene que el desarrollo tecnológico debe permanecer siempre subordinado a la dignidad de las personas, del trabajo decente y del bien común.
Frente a la lógica del beneficio, el consumismo, la cultura del descarte y el paradigma tecnocrático, la HOAC reivindica la construcción de comunidades capaces de generar alternativas económicas, sociales y culturales; promover estilos de vida sobrios y sostenibles; fortalecer el pensamiento crítico y la formación; y defender una comunicación comprometida con la verdad, el protagonismo de las personas trabajadoras y la transformación de la realidad.
Asimismo, considera imprescindible reforzar el discernimiento comunitario, la incidencia pública y el trabajo compartido con organizaciones eclesiales, sociales y sindicales para contribuir a humanizar la revolución tecnológica y construir una sociedad más justa, fraterna y sostenible.
Compromisos para el mundo del trabajo
Como principal resultado de estos Cursos de Verano, la HOAC ha asumido una serie de compromisos que orientarán su acción evangelizadora y su presencia pública durante los próximos años.
Entre ellos destacan el acompañamiento a las personas trabajadoras allí donde la transformación tecnológica genera incertidumbre, precariedad o exclusión; la promoción de una cultura en la que la tecnología esté siempre subordinada a la dignidad de la persona, al trabajo decente, la justicia social y el cuidado de la creación; y el impulso de espacios de formación, diálogo y discernimiento que permitan comprender críticamente los cambios tecnológicos y participar activamente en su orientación ética y social.
La organización de la Iglesia española también se compromete a fortalecer una comunicación que reconozca y haga protagonistas a las personas trabajadoras, especialmente a quienes sufren mayor precariedad o invisibilidad; reclamar políticas públicas que garanticen que la inteligencia artificial y las demás innovaciones tecnológicas se desarrollen bajo criterios de democracia, participación, transparencia, equidad y bien común; y seguir tejiendo comunidad con organizaciones sociales, sindicales y eclesiales para construir alternativas que sitúen a la persona y al trabajo digno en el centro de la vida económica y social.
La HOAC concluye estos Cursos de Verano convencida de que "tejer comunidad" constituye hoy una tarea profundamente evangelizadora. Ante una transformación tecnológica que puede acrecentar las desigualdades o abrir nuevas oportunidades para la justicia social, renueva su compromiso de anunciar a Jesucristo en el mundo obrero poniendo siempre la vida, el trabajo decente y el bien común en el centro.