Juan Carlos Carvajal: "Abundio García Román, el sacerdote que devolvió al trabajador un lugar central en la Iglesia"
Entrevista al catedrático de Evangelización y Catequesis y vicerrector de la Universidad Eclesiástica San Dámaso, además de vicepostulador de la Causa de Canonización de Abundio García Román
El reciente nombramiento de Abundio García Román como Hijo Predilecto de El Espinar, que se celebrará el próximo miércoles día 29, sitúa en primer plano la trayectoria del sacerdote y fundador de Hermandades del Trabajo.
Su legado social y espiritual, según destaca el doctor Juan Carlos Carvajal Blanco, catedrático de Evangelización y Catequesis y vicerrector de la Universidad Eclesiástica San Dámaso, además de vicepostulador de la Causa de Canonización de D. Abundio García Román, pone de relieve el papel del mundo del trabajo como un ámbito central de la evangelización y de la acción de la Iglesia.
La figura de Abundio García Román continúa despertando interés dentro y fuera del ámbito eclesial por la vigencia de un mensaje que vinculó de forma inseparable fe, trabajo y dignidad humana. Así lo afirmó Carvajal Blanco, quien ha profundizado durante años en la vida y el legado del fundador de Hermandades del Trabajo. Entre 2003 y 2016 ejerció como consiliario diocesano del Centro de Madrid. Fruto de esa dedicación fueron la dirección de dos libros y un cómic, entre otros trabajos, que hoy se han convertido en obras de referencia sobre su figura.
Carvajal explicó que el eje central del Siervo de Dios Abundio García Román fue su vivencia del sacerdocio. Él mismo se definía, recordó, como “sacerdote y solo sacerdote de Cristo”, una afirmación que marcó toda su acción pastoral. Desde esa identidad clara, abrió un espacio nuevo para los laicos dentro de la Iglesia, permitiéndoles desarrollar plenamente su vocación bautismal. “Su definición identitaria como sacerdote creaba el espacio para que los laicos pudieran ser laicos”, señaló.
Esa comprensión del papel de las personas laicas se tradujo en una apuesta decidida por el mundo del trabajo, al que Abundio García Román consideraba un ámbito privilegiado de evangelización. Según Carvajal, no se trató de un planteamiento teórico, sino de una coherencia vital poco habitual. “En él había una coherencia entre lo que decía y lo que vivía. Valoraba a los trabajadores y dedicó toda su vida a que esa valoración fuera real en la Iglesia y en la sociedad”, afirmó.
Para el vicepostulador, esa coherencia explica en gran parte la fuerza de su legado. Abundio García Román defendió la dignidad del trabajador en un contexto histórico marcado por profundas transformaciones sociales y económicas, un mensaje que, a juicio de Carvajal, mantiene hoy una plena actualidad. “Afirmar que el trabajador tiene un valor inalienable, dentro y fuera de la Iglesia, sigue siendo una afirmación profética”, subrayó.
En un tiempo atravesado por la automatización, la informatización y los desafíos de la inteligencia artificial, el mensaje del fundador de Hermandades del Trabajo volvió a adquirir relevancia. Carvajal insistió en que la clave sigue siendo la misma, aunque requiera actualización. “En el fondo es valorar a la persona por encima de las máquinas y reconocer su dignidad, más aún cuando se contempla desde su vocación divina”, explicó.
“Cristo vendrá al mundo a hombros de los trabajadores”
Una de las frases que Abundio García Román repetía con frecuencia y que, según Juan Carlos Carvajal Blanco, resume bien su espiritualidad y su visión de la historia, remite a una afirmación de Toniolo. Al citarlo, sostenía que “Cristo vendrá al mundo a hombros de los trabajadores”, una expresión que enlaza esperanza cristiana y compromiso social.
La capacidad de integrar ambas dimensiones continúa llamando la atención en la actualidad. Cada vez que se presenta su figura en conferencias o encuentros, Carvajal observa una reacción positiva y, en muchos casos, de sorpresa. “Su figura articula muy bien lo apostólico y lo social. No se queda en una promoción social sin más, sino que busca que Cristo sea anunciado de forma significativa en el mundo del trabajo”, señaló.
Ese equilibrio explica también la relevancia del proceso de canonización que se encuentra en marcha. Actualmente, la Causa de Abundio García Román está a la espera del reconocimiento de sus virtudes heroicas por parte del Papa, paso previo a su declaración como Venerable. Para Carvajal, más allá de los trámites, el proceso tiene un valor eclesial y social de gran alcance.
“Obliga a recordar que lo social sigue siendo una cuestión pendiente”, afirmó, aludiendo a problemas como la precariedad laboral, la inestabilidad de los jóvenes, el pluriempleo o los bajos salarios. En ese contexto, subrayó que el mundo del trabajo sigue siendo “destinatario privilegiado del Evangelio de Jesucristo, el trabajador de Nazaret”, una convicción que Abundio García Román encarnó de forma anticipada y que hoy vuelve a interpelar a la Iglesia y a la sociedad.