Mensaje del Corpus: Los obispos lamentan que "la humanidad parece haber dado la espalda a la paz"
Proponen gestos concretos, con motivo del Día de la Caridad, como "abrir espacios nuevos" de acogida y hospitalidad para "activar la caridad" con las personas que lo necesitan, para "servir y atender mejor, para cuidarse mutuamente, para celebrar y dar gracias por la vida"
Los obispos españoles lamentan en su mensaje con motivo del Día de la Caridad, que "la humanidad parece haber dado la espalda a la paz" y señalan que la celebración del Corpus Christi es "una invitación para el mundo entero a profundizar" en la "escuela de paz".
"Si hablamos de una escuela de paz hemos de reconocer que estamos aún en los cursos más elementales, que no hemos sido alumnos muy aplicados, que la humanidad parece haber dado la espalda a la paz. Las numerosas guerras en diversas partes del mundo son una clara muestra, guerras que ocupan las portadas de los medios de comunicación, pero también aquellas guerras olvidadas de las que nadie habla, como si no existieran", señalan.
En el mensaje, firmado por los obipos de la Subcomisión Episcopal para la Acción Caritativa y Social bajo, y titulado 'Alzar la mirada para encontrarse con la paz de Cristo', los prelados invitan a pensar "en esos lugares donde se sufre la violencia, donde la fraternidad se ha resquebrajado, donde la pobreza es una carga insoportable".
"Es en los lugares más olvidados y heridos de la humanidad donde Cristo sigue sufriendo y resucitando. Es en ellos donde la Iglesia redescubre la llamada a mostrar su realidad más auténtica. En los pobres Él sigue teniendo algo que decirnos, porque aquí es donde se aprende la gran lección de esta escuela de paz: la santidad cristiana", insisten.
Las víctimas, "escuela de santidad"
En este sentido, invitan "a mirar a Cristo desde esta escuela de la santidad que son las víctimas de este sistema injusto". "Al igual que el grano triturado forma el pan que se transformará en el cuerpo y la sangre de Cristo en la Eucaristía, así la vida quebrada de tantas personas víctimas de violencia nos facilita poner la mirada en el Dios que reconocemos en los pobres y sufrientes", subrayan.
Por otro lado, los obispos proponen gestos concretos, con motivo del Día de la Caridad, como "abrir espacios nuevos" de acogida y hospitalidad para "activar la caridad" con las personas que lo necesitan, para "servir y atender mejor, para cuidarse mutuamente, para celebrar y dar gracias por la vida".
También sugieren "vivir en relación con los demás, salir del aislamiento y hacer que la comunidad sea espacio para tejer relaciones fraternales y amistosas" y "realizar signos de entrega y servicio verdadero" porque, según indican, "el amor o es real o es una fantasía novelada". "Decir que uno se hace pan significa que trabaja por saciar el hambre en todos los aspectos y dimensiones", zanjan.
Cáritas invita a redescubrir la fraternidad
Por otra parte, y en un contexto marcado por las guerras, el individualismo y la creciente polarización, Cáritas lanza su tradicional campaña de Caridad con una invitación a redescubrir y vivir la fraternidad como un motor de transformación social. Bajo el lema “Elige amar. Elige comunidad”, la Confederación se suma a la celebración del Corpus Christi, que tendrá lugar el próximo domingo 7 de junio con una multitudinaria Eucaristía presidida por el papa León XIV en Madrid.
Conscientes de que nadie puede pelear la vida aisladamente, Cáritas constata cada día el poder transformador de la fraternidad. “Vivir promoviendo un estilo de vida basado en la fraternidad implica reconocernos iguales en dignidad y asumir el cuidado del otro como una responsabilidad compartida. Estos vínculos que nacen del encuentro con los demás son los que nos sostienen frente a los retos de estos tiempos tan complejos”, explica Eva San Martín, responsable de la Campaña de Caridad.
"La fraternidad no se construye a base de proyectos bien delimitados y reglados -que también son necesarios-, sino con gestos cotidianos de solidaridad como hacer hueco a los más pobres; a los que vienen de fuera buscando refugio y hogar; o a quienes viven enfermos o soportan el peso de múltiples formas de sufrimiento y exclusión", señala la organización caritatriva de la Igleisa espaolla en una nota de prensa.
Los rostros de los que se van quedando al margen de nuestra sociedad siguen creciendo. Según el IX informe FOESSA, la exclusión severa afecta a 4,3 millones de personas, un 52% más que en 2007. La población de origen inmigrante presenta una tasa de exclusión del 47% triplicando la de la población autóctona, mientras que el riesgo de pobreza golpea con mayor intensidad a los hogares encabezados por mujeres, contextualiza la información.
"Frente a la tentación de mirar hacia otro lado para protegernos de la angustia y la impotencia que nos genera la realidad, Cáritas invita a asumir la fraternidad, la corresponsabilidad y el cuidado muto como un signo contracultural profundamente transformador, capaz de anunciar la cercanía de Dios y su amor a toda la humanidad", señala Cáritas.
