El número de seminaristas españoles se estabiliza en torno al millar
Se frenan las entradas en los seminarios 'kikos', hay menos abandonos (82 a 86), pero también menos nuevos ingresos y cada vez hay más aspirantes al sacerdocio provenientes del extranjero, según los datos de la CEE
1.066 seminaristas. 30 más que en el año anterior. Los seminaristas españoles se mantienen, estables, en las mismas cifras que el año pasado, si bien es cierto que se frenan las entradas en los seminarios 'Redemptoris Mater' (de los kikos) frente al crecimiento en los seminarios diocesanos. También se producen muchas menos ordenaciones que el año pasado (58 frente a 85), y casi todos los nuevos ingresos (201 frente a 239 del año pasado) provienen de extranjeros residentes en España. Los abandonos, 82 frente a 86, también se mantienen estables.
"Los abandonos en los seminarios se producen en las etapas iniciales del proceso formativo", señaló en un encuentro con la prensa Florentino Pérez, responsable del Secretariado de la Subcomisión de Seminarios, quien abundó en este "equilibrio" para "una respuesta vocacional más madura", de "un discernimiento mejor hecho". "Los datos hablan del proceso de calidad de los seminarios españoles", insistió. La edad media de los seminaristas españoles se sitúa entre los 25 y los 30 años, dependiendo de la etapa formativa en la que se encuentren. Los datos, con todo, apuntan que ya han quedado lejos los años en los que "todos los jóvenes querían ser curas". "Hoy, ser cura es una decisión contracultural", subrayó Pérez.
En cuanto a los abandonos, se producen menos en los conciliares (61 frente a 69) que en los Redemptoris Mater (21 frente a 17). En total, hay 854 seminaristas en los seminarios conciliares, por 212 en los Redemptoris Mater (un veinte por cierto) y otros 110 de seminaristas en Seminarios Internacionales (que no entran en el total de seminaristas de las diócesis españolas): 1066. Con todo, no se ofrecieron datos (como era habitual hasta hace unos años) de cada seminario.
¿Por qué entran los jóvenes en el Seminario? Jorge Mora, de Cuenca, habló de "varios factores", aunque "siempre he vivido la fe en familia". "Casi todos mis compañeros de clase eran ateos", subrayó Jorge, quien experimentó "la llamada de Dios" en la adoración eucarística. "Esto me apasionaba" subrayó, con evidente emoción. "Una inquietud fue creciendo en mí", señaló, agradeciendo los "años de gracia" vividos en el Seminario. "Llevo siete años y cada día estoy más enamorado del sacerdocio", confesó.
"Los seminaristas somos preguntas andantes", recalcó Daniel Matanza, otro seminarista de Cuenca, quien abundó en los materiales de la campaña. "Es una oportunidad de dar a conocer a Dios, su nombre, que otros encuentren sentido a su vida, y eso es lo que más nos llena".
En España, hay 86 seminarios erigidos canónicamente, aunque sólo 83 tienen seminarisrtas en formación. 67 son seminarios conciliares, 14 Redemptoris Mater y otres 2 casas de formación. La formación de los seminaristas se organiza en 57 comunidades formativas, algunas de las cuales agrupan a varios seminarios o diócesis. De hecho, 13 comunidades reúnen a varios seminarios conciliares, a demás de dos seminarios interdiocesanos: en Santiago de Compostela y Cataluña.
"La emoción por sí sola no lleva a ningún lado"
"Estamos caminando hacia una nueva formación de los seminaristas españoles", apuntó Florentino Pérez en referencia a los cambios apuntados por los grupos de trabajo del Sínodo de la Sinodalidad. Así, apuntó la incorporación de profesionales (psiquiatría y psicología, entre ellos), y de mujeres profesionales al proceso de formación, así como el cuidado de la salud mental y los retos de la soledad o la incomprensión.
Respecto al emotivismo, "más que recelo, hay interés por acompañar a los jóvenes a una madurez integral y formar hombres maduros", precisó el responsable de Seminarios de la CEE. Preguntados los seminaristas, Jorge quiso valorar "el papel de la afectividad en la fe de la persona". "Eso no quiere decir que nos quedemos en el emotivismo", señaló, admitiendo que ha participado en algún retiro de Emaús y cenas Alpha ("y derivados") , y lo valoró positivamente, aunque matizó que "una montaña rusa en un seminario no tendría sentido. Si vives el Seminario desde la emoción, no 'renta'. La emoción por sí sola no lleva a ningún lado". "Muchas veces el joven buscan consuelos en Dios, y nuestra tarea es ayudarles a encontra al Dios de los consuelos".
