El obispo Cortés, entrevistado en 'Eméritos': “Un papa agustino como León XIV ayudará a los cristianos a centrarse en lo esencial”

El programa dedica el segundo capítulo de la temporada al testimonio personal y eclesial de Agustí Cortés

Agustí Cortés, obispo emérito
Agustí Cortés, obispo emérito | TRECE

El obispo emérito de Sant Feliu de Llobregat, Agustí Cortés, protagoniza el segundo capítulo de la temporada del programa Eméritos, un camino de fe, emitido este sábado 17 de enero en TRECE. El reportaje ofrece un amplio recorrido por su trayectoria vital y pastoral, desde la infancia en Valencia hasta la etapa actual como obispo emérito, con un relato marcado por el retorno constante a lo que él mismo define como “lo esencial de la fe”.

La grabación tiene lugar en Valencia, junto al núcleo antiguo de la ciudad, donde nació y creció el prelado. Desde este espacio, rodeado de iglesias y campanarios, Cortés evoca una infancia vivida en un ambiente profundamente cristiano. “El ambiente que respiré aquí de pequeño, en casa y en la escuela, era el de una familia numerosa donde la fe se vivía de manera natural”, explica. El obispo emérito recuerda que su socialización se produjo “en un entorno religioso muy normalizado”, en una “España en blanco y negro” que, según afirma, “se podía vivir con felicidad y sencillez”.

Familia y educación, raíces de la fe

Durante el programa, Cortés destaca el papel determinante de su familia en su camino de fe. Así, habla de sus padres, Manuel y Concha, como “personas de corazón y sinceramente cristianas”, y subraya que “lo más importante es que daban una imagen de convicción profunda de fe”. Su padre, vinculado a la Acción Católica en la archidiócesis de Valencia, fue una figura de referencia, tanto por su implicación eclesial como por su testimonio personal.

Cortés, en su niñez.
Cortés, en su niñez. | TRECE

La educación marianista también ocupa un lugar central en su relato. “Mi crecimiento intelectual, afectivo y de fe está estrechamente ligado a los marianistas”, admite, definiendo aquella formación como “una línea educativa abierta, liberadora y profundamente religiosa”. En este sentido, Cortés matiza una visión crítica a menudo asociada a la educación religiosa de su tiempo: “No fue una educación represiva ni retrógrada”, señala, “como a veces se dice”. Para el obispo, la coherencia entre la fe familiar y la escolar “no es nada fácil”, y por eso considera que “hoy una vocación es casi un milagro”.

La llamada al sacerdocio y los primeros nombramientos

Ordenado sacerdote el 23 de diciembre de 1971, Cortés comenta en este espacio televisivo que su decisión fue vivida con naturalidad dentro de la familia. “Todo el mundo me decía que era el mejor camino y no encontré ninguna oposición”, recuerda, añadiendo que para su padre “fue una alegría y algo muy natural”. A pesar de haberse planteado otras formas de compromiso cristiano durante la juventud, acabó entendiendo que “el sacerdocio parroquial era el lugar donde el Señor me pedía estar”.

Mirando atrás, el obispo emérito hace una lectura serena y humilde de su recorrido: “Soy consciente de que podría haber hecho mejor muchas cosas, pero esencialmente me he dado y me he ofrecido a Jesucristo en el carisma apostólico”, confiesa, resumiendo así la manera en que entiende el conjunto de su ministerio, más allá de aciertos o limitaciones personales.

Del episcopado a la creación de una nueva diócesis

El programa también recoge momentos clave de su camino hacia el episcopado, como la llamada inesperada del nuncio apostólico que lo llevó a ser nombrado obispo de Ibiza en 1998 y, años más tarde, primer obispo de Sant Feliu de Llobregat. “Me lancé a la aventura del Espíritu”, expresa, recordando aquellos momentos de discernimiento y decisión.

Sobre la creación de la nueva diócesis catalana en el año 2004, Cortés señala que afrontó el reto sin grandes planes previos. “Empezamos sin grandes pretensiones y con muy pocos medios”, recuerda, subrayando que no “implantamos una organización a priori, sino que la misma vida nos la fue pidiendo”. El objetivo principal fue crear una conciencia de pertenencia diocesana sin romper los vínculos con la archidiócesis de Barcelona, un proceso que debía ser lento y basado en experiencias compartidas.

El emérito, con Benedicto XVI.
El emérito, con Benedicto XVI. | TRECE

San Agustín, el papa y el retorno a lo esencial

Otro aspecto destacado de la entrevista es la referencia a Agustín de Hipona, a quien Cortés considera su santo preferido. En este sentido, ha detallado la alegría que sintió con la elección de un papa agustino, Robert Prevost, el pasado mes de mayo. “Cuando fue nombrado un papa agustino me alegré mucho, porque eso garantizaba ir a lo esencial, centrarse en aquello que para san Agustín fue el centro de su doctrina y de su manera de vivir”, señala, convencido de que este retorno a lo esencial es también clave para el presente y el futuro de la Iglesia, especialmente en un contexto en el que, según él, a menudo se pone el acento en aspectos secundarios y “se pierde de vista el núcleo de la fe”.

Enfermedad, fe y etapa de emérito

Uno de los momentos más personales de la entrevista llega cuando el obispo emérito habla de la enfermedad que padece desde 2013. En este punto, revela que vivir el mieloma fue “una experiencia profundamente creyente, pero costosa”, ya que tuvo que compaginar el tratamiento con las responsabilidades pastorales. “Fue afrontar el reto con mucha pobreza y humildad ante lo que el Señor me pedía”, relata.

Instante de la entrevista
Instante de la entrevista | TRECE

Un año y medio después de su jubilación, Cortés entiende esta etapa como obispo emérito como una oportunidad para volver a lo esencial. “Ser emérito no significa acomodarse, sino ordenar la vida y vivirla con disponibilidad”, reconoce. Más tiempo para la oración, la lectura y el silencio marcan su día a día, con el deseo de seguir viviendo la fe “como una vida que se expresa en el amor”.

El programa Eméritos continúa así dando voz a obispos eméritos que comparten su testimonio vital y pastoral, con una mirada serena sobre el paso del tiempo y el servicio a la Iglesia. Uno de los próximos protagonistas de esta nueva temporada del programa será el arzobispo emérito de Urgell, Joan-Enric Vives.

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